domingo, 28 de noviembre de 2010

LOS VIRUS


SON LOS SERES VIVOS MÁS DIMINUTOS, PERO LOS MÁS EFICACES Y LOS MÁS PERJUDICIALES PARA EL SER HUMANO.



Ya hemos oído hablar del MARSA o SARS, de la gripe aviar, de la gripe porcina o de la gripa A o gripe H5N1.


Son virus, miden nanómetros, lo cual supone un grave problema para saber cómo viven y se reproducen. No son visibles en microscopios ópticos, sólo son visibles a través de microscopios electrónicos. Son agentes infecciosos que miden entre 100 y 300 nanómetros, para que se entienda: en un tapón de un bolígrafo pueden existir más de 20.000 virus.

VIRUS H1N1
Viven para copiar. Son seres vivos orgánicos compuestos sólo de material genético rodeado por una envoltura protectora y son parásitos intracelulares obligados. Los virus tienen dos funciones, tiene una cubierta de proteína llamada cápside que lo protege y una molécula de material genético que lleva las instrucciones para producir otros virus iguales, es decir reproducirse.



Un virus para reproducirse tiene que entrar en una célula y robar el control de la célula para reproducirse que es su único objetivo, es decir existir. En la cápside hay receptores que reconocen y se unen a determinadas moléculas de la superficie de algún tipo de célula. El virus de la rabia se suele unir a las células del sistema nervioso, el virus de la gripe se une a las células del epitelio del sistema respiratorio. La unión entre cápside y membrana celular sigue un proceso, el virus vuelca su material genético dentro de la célula escogida. Los mecanismos que tienen los virus para replicar su material genético es variado y diverso. Una vez dentro de la célula comienza a fabricar proteínas víricas y nuevas copias de genes víricos gracias a ensamblajes propiciados por fuerzas químicas. En unos momentos, miles de nuevos virus se forman en el interior celular que saldrán para replicarse en otras células. Una sóla célula infectada puede replicar millones de copias del virus en cuyo crecimiento habrán matado a la célula huésped o invadida. Cada copia del virus tiene la función de conquistar otra célula e iniciar el proceso de replicación y así hasta el infinito, excepto que las defensas del organismo ataquen al virus y lo destruyan. Si el virus es letal o el huésped no es capaz de acabar con la infección, los virus pueden llegar a matar.




Los virus también tienen la capacidad de mutar, al producirse millones de copias del material genético, algunos de ellos dejan de ser idénticas al original, en este caso un virus que aparentemente no era peligroso puede convertirse en un problema para el ser humano, puede desarrollar una mutación que lo haga más difícil de eliminar convirtiéndose en un agente mucho más peligroso.

PAPILOMA VIRUS

 VIRUS DE LA GRIPE

 VIRUS DE LA GRIPE A

No existe un consenso sobre el origen de los virus. Es posible que su origen se remonte al origen mismo de la vida, con lo cual ningún ser vivo del planeta se libra de ellos. Los virus coevolucionan con sus anfitriones y a través de sus mutaciones y de la selección natural, que hace que sólo los seres vivos mejor adaptados sobrevivan, van especializándose. Saltan de unos seres vivos a otros y cada generación es más eficiente que la anterior y además también son capaces de saltar de una especie a otra, esto es lo que sucedió con la gripe A. La gripe A está causada por el virus influenzavirus A H1N1/09. Una de estas mutaciones ya causó la famosa gripe española de 1918 que causó aproximadamente 33 millones de muertos y reaparició en la década de 1970. El virus descubierto en 2009 es una variante que combina genes de la gripe porcina norteamericana, la gripe aviar norteamericana, la gripe humana y otra gripe porcina euroasiática. Se piensa, aunque no está confirmado que una forma mutante del virus saltó a los humanos en México.


VIRUS INFECTANDO UNA CÉLULA

Es cuestión de tiempo que uno de los muchos virus que consiguen saltar de una especie a otra sea especialmente mortífera o se propague de una manera anormalmente rápida. La OMS advierte de que una mutación extremadamente virulenta no podría ser parada porque no estamos preparados para evitar una pandemia de efectos devastadores.


Se está descubriendo que algunas enfermedades cuyas causas eran desconocidas o se asociaban a otros factores, podrían ser provocadas por infecciones víricas. Han aparecido diversas evidencias de que unos virus clasificados podrían estar asociados a la aparición del síndrome de fatiga crónica. También existe un estudio que demostraba un fuerte vínculo entre obesidad y el adenovirus Ad-36 y en el año 2006 se demostró que el Ad-37 provoca obesidad en los pollos. Se piensa que un porcentaje significativo de casos de obesidad podrían  tener origen en este tipo de infecciones, y que el virus transforma las células madre del tejido adiposo en células grasas.

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