lunes, 27 de diciembre de 2010

REPARACIÓN DE TEJIDOS: RESTAURACIÓN DE LA HOMEOSTASIS

La reparación de tejidos es el proceso por el que se reponen células desgastadas, dañadas o muertas. Las nuevas células se originan por división celular en el estroma, que es el tejido conectivo de sostén, o el parénquima, es decir, las células que constituyen la porción funcional de un órgano o tejido. En adultos, cada uno de los cuatro tipos básicos de tejidos (epitelial, conectivo, muscular y nervioso) posee capacidad distinta para reponer las células parenquimatosas que se pierden por lesiones, enfermedades u otros factores.


El parénquima de este tejido esta formado por una adenómero tipo mucoso.

PARÉNQUIMA

El estroma se halla formado por un tejido conectivo laxo con vasos sanguíneos

ESTROMA



Las células epiteliales, que resisten uso y desgaste (e incluso lesiones) considerables en algunos sitios, tienen capacidad continua para la renovación. En ciertos casos, células inmaduras y no diferenciadas, las células madre, se dividen para reponer las células perdidas o dañadas. Por ejemplo, existen células madre en sitios protegidos del epitelio cutáneo y el tubo digestivo, que se encargan de reponer las células que se desprenden de la superficie apical y en la médula ósea roja donde genera constantemente nuevos leucocitos y eritrocitos, así como plaquetas. En otros casos, ocurre la división de células maduras y diferenciadas, como los hepatocitos (células del hígado) y células endoteliales de los vasos sanguíneos.

CÉLULAS MADRE

CÉLULA MADRE

Algunos tejidos conectivos también poseen capacidad continua de renovación. Un ejemplo es el de los huesos, con flujo sanguíneo abundante. Otros tejidos conectivos, como el cartílago o el tejido conectivo fibroso, reponen sus células con menor facilidad, lo cual se debe en parte a que su riego sanguíneo es menor.

El tejido muscular tiene capacidad relativamente escasa para la renovación de las células perdidas. Las fibras de músculo cardíaco no pueden dividirse para formar nuevas fibras. Aunque el tejido muscular esquelético contiene células madre, llamadas células satélite, no se dividen con rapidez suficiente para reponer las fibras con daño considerable. Por su parte, las fibras de músculo liso proliferan hasta cierto punto, si bien con lentitud mucho mayor que las células de los tejidos epiteliales o conectivos.

El tejido nervioso es el que presenta menor capacidad de renovación. Aunque experimentos recientes han mostrado la presencia de algunas células madre en el encéfalo, normalmente no ocurre su mitosis para reponer las neuronas dañadas. Descubrir la razón de ello es un objetivo importante de investigadores que buscan la forma de estimular la reparación del tejido nervioso dañado o enfermo.

EL PROCESO DE REPARACIÓN

La restauración de la estructura y funcionamiento normales de un tejido u órgano lesionados depende por completo de que las células parenquimatosas o del estroma participen en le proceso de reparación.

El factor primordial en esta reparación es la regeneración del tejido parenquimatoso. A su vez, ello depende de la capacidad de las células parenquimatosas para la replicación acelerada. Si ésta es posible, también lo es la regeneración del tejido y puede ocurrir su reconstrucción casi perfecta. Sin embargo, cuando los fibroblastos del estroma participan en la reparación, el tejido que se repone es un nuevo tejido conectivo. Los fibroblastos sintetizan colágeno y otros materiales de la matriz, que se agregan para formar el tejido cicatrizal, proceso llamado fibrosis. El tejido cicatrizal no puede realizar las funciones especializadas del parenquimatoso, por lo que éstas se ven disminuidas.


FIBROSIS CICATRIZAL POST MIOCARDITIS AGUDA

Cuando el daño tisular es extenso, como en el caso de una gran heridaa abierta, en la reparación participan tanto el estroma de tejido conectivo como las células del parénquima. Esta restauración conlleva la división celular rápida de numerosos fibroblastos y la síntesis de nuevas fibras de colágeno para proporcionar resistencia estructural. Además, se forman nuevos brotes de capilares que proporcionan al tejido en cicatrización los materiales que necesita. Todos estos procesos dan origne a un tejido conectivo en crecimiento llamado tejido de granulación. Éste se forma a través de la herida o incisión quirúrgica para proporcionar un bastidor o marco (estroma) que sostiene las células epiteliales que emigran a la herida y la llenan. El tejido de granulación recién formado también secreta un líquido bactericida.


TEJIDO DE GRANULACIÓN


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