Páginas vistas en total

lunes, 3 de enero de 2011

EL SISTEMA TEGUMENTARIO

El sistema tegumentario está formado por la piel y sus estructuras anexas (faneras): pelo, uñas y diversas glándulas, músculos y nervios. Dicho sistema protege la integridad física y bioquímica del cuerpo, mantiene constante la temperatura corporal y proporciona información sensorial acerca del entorno.

ESTRUCTURA DE LA PIEL

La piel está constituida por diferentes tejidos integrados para realizar funciones específicas. Es el órgano más grande del cuerpo humano en área superficial y peso. En adultos, la piel cubre un área de casi 2 metros cuadrados y pesa 4,5 o 5 kgr., o sea, casi 16 % del peso corporal. Su grosor varía desde 0,5 mm. en los párpados hasta 4 mm. en los talones. Sin embargo, en gran parte del cuerpo es de 1 a 2 mm. La dermatología es la rama de la medicina que se especializa en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades de la piel.



Desde el punto de vista estructural, la piel consta de dos partes principales. La superficial y más delgada está compuesta de tejido epitelial y se denomina epidermis. La profunda y más gruesa, de tejido conectivo, es la dermis. Debajo de ésta se encuentra el tejido subcutáneo, aunque no forma parte de ella, también denominado hipodermis, la cual consiste en tejidos areolar y adiposo. Las fibras que provienen de la dermis fijan la piel al tejido subcutáneo, el cual a su vez se une a los tejidos y los órganos subyacentes. La hipodermis sirve como área de almacenamiento de grasa y contiene vasos sanguíneos de gran calibre que irrigan la piel. Esta capa (y, a veces, la dermis) también tiene terminaciones nerviosas denominadas corpúsculos de Vater-Pacini (laminares), que son sensibles a la presión.



EPIDERMIS



La epidermis está formada por epitelio escamoso estratificado y queratinizado. Contiene cuatro tipos principales de células: queratinocitos, melanocitos, células de Langherghans y células de Merkel. Casi el 90% de las células epidérmicas son queratinocitos, que producen queratina. Se debe recordar que es una proteína fibrosa y resistente que protege tanto la piel como los tejidos subyacentes del calor, de los microbios y de los compuestos químicos. Los queratinocitos tambíén originan gránulos laminares, los cuales liberan un sellador impermeable.



QUERATINA (EN COLOR ROJO)


QUERATINOCITOS


Otro 8% de las células epidérmicas corresponde a los melanocitos, que producen melanina. Sus prolongaciones celulares largas y delgadas se extienden entre los queratinocitos y les transfieren gránulos de melanina, un pigmento que varía de marrón a negro, el cual contribuye al color de la piel y absorbe la luz ultravioleta dañina. Una vez dentro de los queratinocitos, estos gránulos se aglutinan para formar una capa protectora sobre el núcleo, en el lado que da hacia la superficie cutánea. De esta manera, resguardan el ADN nuclear de la luz ultravioleta.


MELANINA


MELANOCITOS

Las células de Langerhans se originan en la médula ósea roja y emigran a la epidermis, donde constituyen una pequeña proporción de las células. Participan en las reacciones inmunitarias contra los microbios que invaden la piel; además, las afecta fácilmente la luz ultravioleta.


CÉLULAS DE LANGERHANS
Las células de Merkel son las menos numerosas de la epidermis. Se localizan en la capa más profunda de ésta, donde tienen contacto con las prolongaciones aplanadas de neuronas (células nerviosas) sensoriales, estructuras llamadas discos táctiles o de Merkel. Las células y los discos de Merkel participan en las sensaciones táctiles.


CÉLULAS DE MERKEL

La epidermis está formada por distintas capas de células. En muchas partes del cuerpo, ésta tiene cuatro estratos: basal, espinoso, granuloso y córneo (que es delgado). En las áreas donde la fricción es máxima, como las yemas de los dedos, palmas de las manos y plantas de los pies, la epidermis posee cinco estratos: basal, espinoso, granuloso, lúcido y córneo. 


DISCOS DE MERKEL


ESTRATO BASAL

El estrato basal es el más profundo de la epidermis. Consiste en una sola hilera de queratinocitos cúbicos o cilíndricos, algunos de los cuales son células madre, que están en división celular constante para producir continuamente nuevos queratinocitos. Los núcleos de éstos en el estrato basal son grandes y su citoplasma contiene muchos ribosomas, un pequeño aparato de Golgi, unas cuantas mitocondrias y algo de retículo endoplásmico rugoso. El citoesqueleto de las células del estrato basal incluye filamentos intermedios de queratina. Éstos se insertan en los desmososmas, que unen entre sí las células de este estrato y las del estrato espinoso adyacente. Los filamentos de queratina asimismo se insertan en los hemidesomosomas, los cuales unen los queratinocitos con la membrana basal situada entre la epidermis y la dermis. Además, la queratina protege las capas más profundas contra las lesiones. Los melanocitos, células de Langehans y células de Merkel se hallan dispersos entre los queratinocitos del estrato basal. En ocasiones, éste se denomina estrato germinativo, para indicar el papel que desempeña en la formación de nuevas células.

ESTRATO ESPINOSO

Encima del estrato basal se halla el estrato espinoso, en el cual ocho o diez capas de queratinocitos poliédricos están estrechamente unidas. Las células de las capas más superficiales de este estrato a veces son un tanto planas. Se trata de queratinocitos con los mismos organelos que los del estrato basal y algunos conservan su capacidad de división celular. Cuando se preparan este tipo de células para examinarlas al microscopio, se encogen y separan de tal manera que parecen estar cubiertas por espinas, si bien en tejido vivo se aprecian más redondas y grandes. En cada prolongación espinosa, haces de filamentos intermedios del citoesqueleto se insertan es desmosomas, que originan la unión estrecha de las células. Esta disposición proporciona resistencia y flexibilidad a la piel. También se observan prolongaciones de células de Langerhans y melanocitos.

ESTRATO GRANULOSO

El estrato granuloso, localizado en la parte central de la epidermis, consta de tres a cinco capas de queratinocitos aplanados en los que ocurre apoptosis (forma de muerte celular). Los núcleos y otros organelos de estas células se encuentran en proceso de degeneración y los filamentos intermedios son más evidentes. Una característica distintiva de las células de este estrato es la presencia de gránulos teñidos de color oscuro por un proteína llamada queratohialina, que organiza los filamentos intermedios en haces aún más gruesos. los queratinocitos también contienen gránulos laminares, envueltos por una membrana, los cuales liberan una secreción de alto contenido de lípidos que llena los espacios entre las células del estrato granuloso y otras más superficiales de la epidermis. Dicha secreción funciona como un sellador impermeable que retrasa la pérdida de líquidos corporales y la entrada de materiales extraños. Al eliminarse su núcleo, las células ya no pueden llevar a cabo sus funciones metabólicas vitales y mueren. Así pues, el estrato granuloso marca la transición entre los estratos profundos, metabólicamente activos, y las células muertas de los estratos superficiales.

ESTRATO LÚCIDO

El estrato lúcido se encuentra sólo en la piel de las yemas de los dedos, palmas de las manos y plantas de los pies. Consta de tres a cinco capas de queratinocitos transparentes, planos y muertos, que contienen filamentos intermedios muy apiñados y poseen una membrana plasmática engrosada.

ESTRATO CÓRNEO

El estrato córneo está constituido por 25 o 30 capas de queratinocitos muertos y planos. En el interior de estas células, se observan principalmente queratohialina y filamentos intermedios en íntima aposición. Entre las células, hay lípidos de los gránulos laminares, que ayudan a hacer impermeable el estrato. Esas células se desprenden (descaman) constantemente y las sustituyen otras de estratos más profundos. El estrato córneo sirve como barrera impermeable efectiva y también protege de lesiones y microbios. La exposición constante de la piel a la fricción estimula la formación de los callos, engrosamiento anormales de la epidermis.

QUERATINIZACIÓN 
Y CRECIMIENTO DE LA EPIDERMIS

En las células recién formadas en el estrato basal, ocurre el proceso de desarrollo llamado queratinización conforme éstas emigran hacia la superficie. Los queratinocitos acumulan cada vez más queratina al pasar de una capa epidérmica a la siguiente. Posteriormente tiene lugar su apoptosis (el núcleo se fragmenta, desaparecen otros organelos y la célula muere). Tarde o temprano, las células queratinizadas se descaman y las reemplazan otras de capas subyacentes, las cuales a su vez se queratinizan. El proceso de formación de las células en el estrato basal, su ascenso hacia la superficie, su queratinización y su descamación tarda unas cuatro semanas en la epidermis de grosor promedio de 0,1 mm. La velocidad de división celular en el estrato basal aumenta cuando se arrancan las células de las capas externas de la epidermis, como ocurre en las abrasiones y quemaduras. Aunque no se conocen de ltodo los mecanismos que regulan esta proliferación significativa, en ella participan proteínas parecidas a hormonas, como el factor de crecimiento epidérmico (FCE).

DERMIS

La capa profunda de la piel es la dermis, compuesta sobre todo de tejido conectivo que contiene colágeno y fibras elásticas. Las pocas células que hay aquí son fibroblastos, macrófagos y algunos adipocitos. La dermis posee vasos sanguíneos, nervios, glándulas y folículos pilosos. De acuerdo con su estructura tisular, la dermis se divide en capas papilar superficial y reticular profunda.


DERMIS PAPILAR SUPERFICIAL Y RETICULAR PROFUNDA




La capa papilar es la porción superficial de la dermis y le corresponde una quinta parte del grosor total de la dermis. Consiste en tejido conectivo areolar que contiene fibras elásticas finas. Su área superficial aumenta considerablemente gracias a pequeñas protuberancias digitiformes llamadas papilas dérmicas. Estas estructuras penetran en la epidermis y contienen capilares. Algunas papilas dérmicas también incluyen receptores táctiles, denominados corpúsculos táctiles o de Meissner, que son terminaciones nerviosas sensibles al tacto. En las papilas dérmicas, también existen terminaciones nerviosas libres, o sea, dendritas que carecen de especialización estructural apreciable. Dichas terminaciones envían impulsos que finalmente se traducen en sensaciones de calor, frío, dolor, cosquilleo y comezón.




La parte profunda de la dermis es la capa reticular que consiste en tejido conectivo denso e irregular con haces de fibras de colágeno y algunas fibras elásticas gruesas. Los haces de fibras de colágeno de esta región se entrelazan a manera de red. Los espacios entre las fibras están ocupadas por unos cuantos adipocitos, folículos pilosos, nervios, así como glándulas sebáceas y sudoríparas.

La combinación de fibras de colágeno y elásticas en la capa reticular proporciona a la piel su resistencia, extensibilidad (capacidad para extenderse) y elasticidad (capacidad para regresar a su forma original después del estiramiento). La extensibilidad de la piel es fácilmente apreciable en embarazadas y obesos. Los pequeños desgarros que ocurren en la dermis de estiramiento excesivo producen las estrías o marcas de estiramiento, apreciables en forma de franjas rojizas o plateadas sobre la superficie cutánea.

La superficie de las palmas, dedos de las manos y de los pies, así como de las plantas de los pies está marcada por una serie de rebordes y depresiones. Pueden ser rectas o en forma de asas o espirales, como en la yema de los dedos. Estos rebordes epidérmicos se forman durante los meses tercero y cuarto de vida fetal, cuando la epidermis se adapta al contorno de las papilas dérmicas subyacentes de la capa papilar. Los rebordes sirven para mejorar el asimiento de las manos o aumentar la fricción de los pies. Los conductos de las glándulas sudoríparas se abren en la parte superior de los rebordes epidérmicos como poros sudoríparos, por lo que la combinación del sudor y rebordes forma las huellas digitales (o huella del pie) al contacto con un objeto liso. La disposición de los rebordes está determinada genéticamente y es única para cada persona. Normalmente no se modifica durante el ciclo vital, salvo por su crecimiento, de modo que sirve de base para la identificación mediante las huellas digitales o del pie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada