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miércoles, 2 de marzo de 2011

ESTRUCTURAS ANEXAS DE LA PIEL (FANERAS)

Las faneras o apéndices de la piel: pelo, glándulas y uñas se desarrollan a partir de la epidermis embrionaria. Tienen muchas funciones importantes: las uñas y el pelo protegen el cuerpo, mientras que las glándulas sudoríparas ayudan a regular la temperatura corporal.

PELO



El pelo se halla en la mayor parte de la superficie cutánea, salvo las palmas de las manos y la cara palmar de los dedos, la planta de los pies y la cara plantar de los dedos. En adultos, por lo regular es más abundante en el cuero cabelludo, sobre las cejas y alrededor de los órganos genitales externos. Tanto el grosor como la distribución del pelo dependen principalmente de factores genéticos y hormonales.

ANATOMÍA DE UN PELO



Cada pelo consiste en columnas de células queratinizadas muertas, que se mantienen unidas gracias a proteínas extracelulares. El tallo piloso es la porción superficial del pelo y su mayor parte se proyecta desde la superficie de la piel. El tallo del pelo lacio es circular en el corte transverso, y el del pelo ondulado, oval. La raíz, porción profunda del pelo, penetra en la dermis y, a veces, en el tejido subcutáneo. Ambas partes constan de tres capas concéntricas. La médula interior se compone de dos o tres capas de células poliédricas que contienen gránulos de pigmentos y espacios aéreos. La corteza media forma gran parte del grosor del tallo y consiste en células alargadas, que contienen gránulos de pigmento en el pelo oscuro y principalmente aire en el pelo canoso. La cutícula es la capa externa y está compuesta por una sola hilera de células finas y planas, que son las más intensamente queratinizadas. Estas células se disponen como las tejas del techo de una casa, excepto que sus bordes libres apuntan hacia arriba, o sea hacia el extremo distal del pelo.

BULBO PILOSO

La raíz del pelo está rodeada por el folículo piloso, que consiste en vainas radiculares interna y externa. La vaina radicular externa es la continuación descendente de la epidermis. Cerca de la superficie, dicha vaina contiene todas las capas de la epidermis. En la base del folículo, sólo comprende el estrato basal. La vaina radicular interna constituye una envoltura tubular entre la vaina externa y el pelo.


La base de cada folículo piloso es una estructura en forma de cebolla, el bulbo, el cual tiene una muesca en forma de pezón, llamada papila del pelo, que contiene tejido conectivo areolar. La papila posee a su vez numerosos vasos sanguíneos que nutren el folículo piloso en crecimiento. Además, el bulbo incluye una capa de células germinativas, llamada matriz. Las células de ésta provienen del estrato basal, que es el sitio de división celular. Así pues, de las células de la matriz depende el crecimiento del pelo y la producción de uno nuevo cuando se cae el antiguo. Tal crecimiento tiene lugar en el mismo folículo. Las células de la matriz asimismo originan las células de la vaina radicular interna.


Las glándulas sebáceas, que se analizan poco más adelante, y los haces de células de músculo liso, llamados músculos erectores del pelo, tamibén tienen relación con el pelo. Dichos músculos van desde la porción superficial de la dermis hasta un lado del folículo piloso. En su posición normal, el cabello nace con un ángulo respecto de la superficie de la piel. Cuando la persona se halla bajo tensión fisiológica o emocional, como frío o miedo, las terminaciones nerviosas autonómicas hacen que se contraigan los músculos erectores, lo cual empuja los tallos pilosos hasta quedar perpendiculares a la superficie cutánea. Ello produce la carne de gallina, en que la piel que circunda al tallo piloso se eleva un poco.


Cada folículo piloso está rodeado por dendritas, llamadas plexos de la raíz del pelo, que son sensibles al tacto. Estos plexos generan impulsos nerviosos si se mueve el tallo del pelo.


CRECIMIENTO DEL PELO


Cada folículo piloso pasa por un ciclo de crecimiento, que consiste en fases de crecimiento y de reposo. Durante la fase de crecimiento, las células de la matriz se diferencian, queratinizan y mueren. Este proceso forma las vainas radiculares y el tallo piloso. Al añadirse nuevas células en la base del tallo, aumenta la longitud del pelo. A su debido tiempo, el crecimiento, el crecimiento se interrumpe y se inicia la fase de reposo. Después de ésta, se inicia un nuevo ciclo de crecimiento. La antigua raíz se cae o es desplazada fuera del folículo, y empieza a crecer un nuevo pelo. El cabello del cuero cabelludo crece durante unos dos a seis años y luego reposa por espacio de tres meses. En cualquier momento dado, casi 85% de los cabellos está en la fase de crecimiento.


La pérdida normal del pelo del cuero cabelludo de un adulto es de 70 a 100 cabellos diarios. Tanto la velocidad de su crecimiento como el ciclo de su reposición pueden alterarse como consecuencia de enfermedades, dietas, fiebre alta, operaciones, hemorragias, estrés emocional intenso y género. Las dietas de reducción de peso acelerada con restricción importante del consumo de calorías o proteínas aumentan la caída del cabello. También es posible que se caiga más el cabello durante tres a cuatro meses después del parto, con el uso de ciertos medicamentos y luego de recibir radioterapia contra el cáncer.


COLOR DEL PELO



El color del pelo se debe principalmente a la cantidad y el tipo de melanina en sus células queratinizadas. Este pigmento, sintetizado por los melanocitos, se distribuye en la matriz del bulbo y luego pasa tanto a las células de la corteza como a la médula. El pelo de color oscuro contiene sobre todo melanina verdadera, y el rubio o rojo, variantes de melanina con hierro y más azufre. El encanecimiento ocurre a causa de la disminución progresiva de la síntesis de tirosinasa, mientras que el pelo blanco es resultado de la acumulación de burbujas de aire en la porción medular del tallo.

FUNCIONES DEL PELO

Aunque en forma limitada, el cabello protege el cuero cabelludo de las lesiones y la luz solar. Además, reduce la pérdida de calor por el propio cuero cabelludo. Las cejas y pestañas brindan protección a los ojos contra partículas extrañas, función similar a la de los pelos de las fosas nasales y el conducto auditivo externo. Los receptores táctiles de los folículos pilosos (plexos de la raíz del pelo) se activan incluso con movimientos leves del pelo. Así pues, también éste participa en las sensaciones de tacto ligero.

GLÁNDULAS DE LA PIEL

Los tipos de glándulas exocrinas de la piel son: sebáceas, sudoríparas, ceruminosas y mamarias. Estas últimas son glándulas sudoríparas especializadas que secretan leche.

GLÁNDULAS SEBÁCEAS



Las glándulas sebáceas son glándulas acinosas o alveolares ramificadas simples. Salvo raras excepciones, se relacionan con los folículos pilosos. Su porción secretoria se localiza en la dermis y por lo regular se abre en el cuello del folículo piloso. En otras partes del cuerpo, como los labios (boca), glande del pene, labios menores (vulva) y glándulas tarsales, se abren directamente en la superficie cutánea. El tamaño y la forma de las glándulas sebáceas, ausentes de las palmas de las manos y las plantas de los pies, varían en otras partes del cuerpo. Por ejemplo, son pequeñas en la mayoría de las áreas del tronco y las extremidades, mientras que en la piel de las mamas, la cara, el cuello, así como la porción superior del tórax tienen mayor tamaño.


Las glándulas sebáceas producen una secreción aceitosa, el sebo, una mezcla de grasas, colesterol, proteínas, sales inorgánicas y feromonas. Esta sustancia forma una película protectora sobre el pelo para evitar que se seque y se vuelva quebradizo. Además, impide la evaporación excesiva del agua de la piel, la mantiene suave y flexible, e inhibe la proliferación de ciertas bacterias.

GLÁNDULAS SUDORÍPARAS



Tres a cuatro millones de glándulas sudoríparas liberan sus secreciones por exocitosis y las vacían en la superficie de la piel mediante poros o en los folículos pilosos. Se dividen en dos clases principales, ecrinas y apocrinas, con base en su estructura, localización y tipo de secreción.

GLÁNDULAS SUDORÍPARAS ECRINAS

Las glándulas sudoríparas ecrinas son glándulas tubulares sencillas enrolladas y mucho más comunes que las glándulas sudoríparas apocrinas. Están distribuidas en toda la piel, a excepción del borde mucocutáneo de los labios, los lechos ungueales en pies y manos, glande del pene y del clítoris, labios menores (vulva) y membrana del tímpano. Son más numerosas en la piel de la frente, palmas de las manos y plantas de los pies; pueden llegar hasta 450 centímetros cuadrados en las palmas. La mayor parte de la porción secretora de estas glándulas se localiza en capas profundas de la dermis (y, a veces, en las superficiales del tejido subcutáneo). El conducto excretor se proyecta a través de la dermis y la epidermis, para terminar como un poro en la superficie de la piel.

El sudor que producen las glándulas sudoríparas ecrinas (unos 600 ml/día) consiste en agua, iones (principalmente Na+ y Cl++), urea, ácido urico, amoniaco, aminoácidos, glucosa y ácido láctico. La función principal de estas glándulas es participar en la regulación de la temperatura corporal mediante la evaporación del sudor. Al ocurrir esta última, se transfieren grandes cantidades de energía térmica de la superficie cutánea al entorno. El sudor o perspiración generalmente se inicia en la frente y el cuero cabelludo, luego aparece en cara y resto del cuerpo; por último lo hace en las palmas de las manos y plantas de los pies. Sin embargo, cuando hay estrés emocional, tanto palmas como plantas y axilas son las áreas donde la persona empieza a sudar. El sudor de estas glándulas también participa mínimamente en la eliminación de desechos, como la urea, ácido úrico y amoniaco. El sudor que se evapora de la piel antes de percibirlo como humedad se denomina perspiración insensible, y el que se excreta en grandes volúmenes y se percibe como humedad en la piel se llama perspiración sensible.

GLÁNDULAS SUDORÍPARAS APOCRINAS

Las glándulas sudoríparas apocrinas tamibén son tubulares, sencillas y enrolladas. Se localizan principalmente en la piel de las axilas, ingles, areolas (áreas pigmentadas que circundan los pezones) de las mamas y región de la cara de hombres adultos correspondiente a la barba. En el pasado, se pensó que liberaban sus secreciones de manera apocrina mediante compresión de una parte de la célula. Pero hoy día se sabe que lo hacen por exocitosis, mecanismo característico de la liberación de secreciones de las glándulas merocrinas. No obstante ello, todavía se les aplica el calificativo apocrinas. Su porción secretora se localiza principalmente en el tejido subcutáneo, mientras que su conducto excretor se abre en los folículos pilosos. Su producto de secreción es un poco más viscoso que el de las glándulas ecrinas; además, los componentes del sudor de estas últimas contiene lípidos y proteínas. En mujeres, las células de las glándulas sudoríparas apocrinas crecen alrededor del momento de la ovulación y se contraen durante la mestruación. Las glándulas sudoríparas ecrinas empiezan a funcionar poco después del nacimiento, mientras que las apocrinas lo hacen en la pubertad. Éstas son estimuladas durante el estrés emocional y la excitación sexual, en cuyo caso la secreción se conoce comúnmente como "sudor frío".

GLÁNDULAS CERUMINOSAS



Las glándulas ceruminosas son glándulas sudoriparas modificadas del oído externo que producen una secreción cérea. Su porción secretora se localiza en el tejido subcutáneo, debajo de las glándulas sebáceas. Su conducto excretor se abre directamente en la superficie del conducto auditivo externo o en el conducto de glándulas sebáceas. La secreción combinada de ambos tipos de glándulas se denomina cerumen. Éste, junto con los pelos del conducto auditivo externo, constituyen una barrera viscosa que impide la entrada de cuerpos extraños en el oído.

CERUMEN

UÑAS


ANATOMÍA DE LA UÑA

La uñas son placas sólidas y endurecidas de células epidérmicas queratinizadas. Estas células forman una cubierta translúcida y sólida sobre la cara dorsal de la porción distal de los dedos. Cada uña consiste en cuerpo ungueal, borde libre y raíz de la uña. El cuerpo ungueal es la porción visible de la uña que cubre la parte distal del dedo, el borde libre es la parte que se extiende más allá del extremo distal del dedo y la raíz de la uña es la parte proximal oculta bajo un pliegue de piel. La mayor parte del cuerpo ungueal suele tener coloración rosada a causa de la sangre que fluye por los capilares subyacentes, al contrario de lo que ocurre con el borde libre, de coloración blancuzca. El extremo proximal semilunar blanquecino del cuerpo ungueal se denomina lúnula y debe su color a que no se transparenta en virtud del estrato basal engrosado en esta área. Bajo el borde libre, se encuentra una región de estrato córneo también engrosado, el hiponiquio, que une la uña con la yema del dedo. El eponiquio o cutícula es una banda angosta de estrato córneo cuyas células se adhieren a los bordes lateral y proximal del cuerpo ungueal.


ESTRUCTURAS DE LA UÑA

El epitelio situado debajo de la raíz de la uña se conoce como matriz o lecho ungueal y sus células se dividen por mitosis para el crecimiento de la uña. Éste ocurre por transformación de las células superficiales de dicha matriz en células ungueales. En este proceso, la capa externa dura se desplaza hacia arriba, sobre el estrato basal. La velocidad de crecimiento de las uñas depende del ritmo en que se dividen las células de la matriz, en el que influyen la edad, salud y estado nutricional de la persona; también varía con la estación, hora y temperatura ambiental. El crecimiento longitudinal promedio de las uñas de las manos es de 1 mm. por semana, mientras que en los pies es un poco más lento. Mientras más largo sea el dedo, más rápido crecerán las uñas.



Desde el punto de vista funcional, las uñas ayudan a sujetar y manipular objetos pequeños en diversas formas, protegen el extremo distal de los dedos contra traumatismos y permiten rascarse diversas partes del cuerpo.




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