miércoles, 13 de abril de 2011

EL AMOR VERSUS NATURALEZA

¿Estamos todos capacitados para amar? Depende del significado para cada uno del vocablo amor. La mayoría de las personas experimentan un profundo deseo por otra persona al menos una vez en la vida, pero hay quien parece incapaz de sentir una profunda preocupación por el bienestar del otro/a.

Muchos pintores han intentado retratar la intensidad del vínculo materno. Un niño que crezca consciente del amor de sus padres tiene muchas posibilidades de convertirse en un adulto cariñoso.



Cada concepto sobre el amor que crea cada ser humano dependen de las experiencias vitales, las percepciones culturales y los roles que se hayan ejercido durante las diferentes etapas de nuestras vidas. Existen personas que piensan que existen diferencias entre hombres y mujeres en la percepción del amor. La gran mayoría de personas han experimentado la percepción del amor en algún momento de sus vidas, pero el éxito de la relación depende de múltiples factores.

PRIMERAS MANIFESTACIONES DE AMOR



Muchos psicólogos confirman que la primera relación que un bebé establece, por lo general con la madre, crea la pauta para todas las relaciones futuras en la vida de ese niño/a. La falta de un vínculo emocional profundo así como la presencia de un apego inadecuado entre madre e hijo/a limita el potencial de éste para amar a otros en el futuro. Es decir, para ser capaz de dar amor de una forma sana es preciso haberlo recibido antes, sobre todo en las primeras etapas de la vida, cuando el bebé depende completamente de los padres y el amor de éstos o de la persona que lo cuida le ofrece una seguridad absoluta.

Aunque la capacidad de amar no exige una inteligencia elevada, sí requiere saber dónde termina una persona y comienza otra. Las personas muy dañadas desde el punto de vista mental o emocional que carecen de un sentido claramente definido de sí mismas no pueden expresar un amor maduro. Las que sufren una depresión grave, con falta de interés por la vida y sin autoestima, son incapaces de experimentar un amor sano e independiente. Tampoco pueden hacerlo los sociópatas, es decir, aquellas personas que sufren de una alteración de la personalidad que implica relaciones sociales problemáticas y comportamientos antisociales (el término psicópata alude a trastornos similares, pero pone menos énfasis en los aspectos sociales de esos trastornos).

Para algunas personas, una vida sin amor (en particular, sin una pareja sexual duradera) parece incompleta y poco natural; para otras, las relaciones estrechas con amigos y con la familia ofrecen una satisfacción más profunda. Cada vez son más en Occidente las personas que optan por vivir solas y que gozan de una vida completa sin necesidad de mantener relaciones íntimas permanentes. Por lo general, obtienen la satisfacción de sus trabajos o de actividades creativas como el arte, la música, actividades altruistas o voluntariados, ...

LA BIOLOGÍA DEL AMOR



El amor, más allá de su asociación con un sentimiento romántico que los adultos experimentan, puede tener causas y efectos biológicos. Para que los seres humanos sobrevivan como especie necesitan reproducirse, y una relación amorosa duradera entre dos adultos suele tener como resultado niños sanos capaces de crecer y reproducirse por sí mismos. La atracción y el enamoramiento de una persona adecuada proporciona el estímulo necesario para reproducirse. Esta relación amorosa también garantiza que los hijos estarán protegidos y recibirán el cariño de las dos personas más íntimamente relacionadas con ellos. Los impulsos biológicos subyacentes al amor se descubrieron, al parecer, mucho antes de la aparición del concepto de amor romántico.

Desde un punto de vista biológico, los regalos tradicionales de amor (por ejemplo, los anillos de compromiso) indican la capacidad masculina de invertir en la mujer y satisfacerla a ella y a su descendencia. Originalmente el anillo (o alianza) de boda demostraba que la mujer era propiedad de un hombre determinado. El hecho de que los hombres presenten una tendencia a enamorarse de mujeres jóvenes puede estar ligado a la elevada fertilidad de éstas. El matrimonio sería considerado como la declaración de amor más pública, sirviendo a la sociedad para fomentar la fidelidad, así como el hecho de compartir los recursos, el apoyo y la protección, la confianza en la paternidad y el compromiso mútuo para la crianza de los hijos.

LOS PADRES COMO MODELOS



Los niños experimentan sus primeras relaciones con la madre o con la sustituta de ésta, fenómeno que proporciona la base para todas sus relaciones futuras. Sin embargo, los pequeños también absorben los modelos de relaciones que existen entre el resto de la familia. El modo en que otros miembros se comunican, se respetan y comparten una vida ejercerá una profunda influencia en el niño/a. El padre del mismo sexo (el padre de un niño o la madre de una niña) ejerce una influencia especial en el establecimiento de los modelos de relaciones futuras del hijo. Más tarde, durante la adolescencia, el padre del sexo opuesto adquiere un papel más significativo a medida que el chico/a comienza a tomar conciencia de su propia sexualidad.



Si la relación entre los padres es sana, con buena comunicación, respeto, cuidado y un grado más o menos equilibrado de responsabilidad, los hijos tenderán a establecer relaciones adultas sanas que aquellos cuyos padres mantienen una relación pobre (en especial en caso de abusos físicos o emocionales o de una distribución muy irregular de responsabilidades).



Una madre profundamente decepcionada o abandonada por su marido puede hacer de su hijo un compañero sustituto: el hombrecito cuya infancia acaba de forma prematura. Un padre que no es feliz con su esposa desde un punto de vista emocional puede transferir su afecto a su hija, la niña de papá, cuya inocencia acaba de manera similar.

La presencia constante de unos padres cariñosos proporciona el mejor entorno para criar a un niño. Cuando se produce un divorcio o una muerte, con el resultado de una familia monoparental, el efecto en las futuras relaciones adultas del hijo puede ser desde mínimo hasta destructivo, dependiendo de factores como el tiempo que convivió con el padre o la madre ausente, la edad del niño cuando tuvo lugar la pérdida y el tratamiento de ésta por parte del miembro de la pareja que convive con el hijo. Los padres que tienen la intención de divorciarse pueden minimizar el sufrimiento del niño/a si cooperan para convertir los intereses de éste en algo prioritario. En un divorcio, la sinceridad y la verdad son factores importantes para que el niño/a no se sienta culpable de la separación de las dos personas de referencia de su protección, amor y seguridad.



Las relaciones de un niño/a con el padre del sexo opuesto es importante para dar a conocer las diferencias entre los sexos al pequeño. Las relaciones felices y recíprocas suelen lograr que los niños crezcan con estabilidad y se sientan seguros acerca de los papeles de cada sexo. Hoy día, cuando las parejas, ya son, muchas de ellas, no heterosexuales, el niño/a también tiene una evolución positiva si el amor y la seguridad existe en el núcleo familiar y la enseñanza ha aportado un gran valor de conocimiento sobre la diferenciación sexual.

¿EDUCADAS PARA AMAR?



Aún en pleno siglo XXI  las niñas son educadas socialmente para desear ser atractivas, deseables y queridas. El mercado de productos de belleza se dirige, cada vez más, a un público cada vez más joven.

La sociedad Occidental ha idealizado el enamoramiento y lo presenta como un objetivo a perseguir. Desde una edad temprana, las niñas, en especial, reciben estímulos para imaginar un enamoramiento y las satisfacciones que éste comporta (intimidad emocional, estatus e hijos).

La explotación del amor y el romanticismo se ha convertido en un negocio lucrativo. Mientras que las muñecas-bebé y toda su parafernalia siempre se han presentado a las niñas como juguetes que favorecen el juego de roles y el cariño materno, las niñas de hoy reciben muñecas adolescentes con cuerpos sexualmente maduros y ropas sugerentes, que vienen acompañadas de novios a juego. Además las modas sexuales precoces y los cosméticos diseñados específicamente para jovencitas, así como los videos de música pop y las canciones de amor que alimentan la fantasía romántica, fomenta la idea de que la atracción y el amor constituyen factores de vital importancia en la vida de una chica.

IMÁGENES DE AMOR EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN



Los medios de comunicación, revistas, televisión, películas, música pop, novelas y especialmente la publicidad también sacan provecho del sexo y las relaciones amorosas, y en ese proceso, se perpetúan los mitos de amor idealizado. De hecho, este sentimiento se retrata como la clave para encontrar la felicidad y huir de la vida cotidiana. Aunque sólo sea de forma temporal, la lectora o la espectadora (como la heroína de ficción) es rescatada de una existencia vulgar para convertirse en la amada esposa de un bello príncipe o de un magnate.

Los medios de comunicación también sugieren, bastante lejos de la realidad, que sólo los jóvenes y guapos disfrutan de experiencias románticas. Las imágenes de las revistas muestran casi invariablemente a hombres y mujeres jóvenes y atractivos. Incluso los anuncios dirigidos a personas mayores se ilustran con modelos de aspecto joven y distinguido.

El mito de que los que tienen éxito, los ricos, los poderosos o los famosos tienen más posibilidades de encontrar el amor que las personas normales también abunda en los medios de comunicación. Los anuncios de artículos de lujo suelen mostrar celebridades. Se especula sobre las vidas amorosas de políticos, financieros, artistas, miembros de la realeza y atletas. Resulta irónico que las relaciones y los idilios sujetos al escrutinio público sean los que acaban mal por esa misma razón.

La muerte de la princesa Diana en 1997 dio lugar a un debate internacional sobre la intrusión de los medios de comunicación en las vidas privadas de los personajes famosos. La relación de Diana con el príncipe Carlos se vio sometida al juicio constante de la prensa. Las relaciones problemáticas tienen pocas posibilidades de éxito cuando se hallan sometidas a una intensa y constante presión pública.

EL AMOR ENTRE LOS IK



Los Ik, una pequeña y aislada tribu de Uganda, son cazadores-recolectores, y tienen fama entre los psicólogos y los antropólogos por el descubrimiento de haber perdido en tres generaciones su capacidad de amar. Fue un próspero pueblo en el pasado, pero se exiliaron a un terreno montañoso estéril  con sequías y hambre que les obligaron a buscar comida a todas horas. El amor se convirtió en un lujo inalcanzable y las lealtades familiares desaparecieron: niños de tres años fueron abandonados por sus familias, mientras los bebés y los ancianos se dejaban morir de hambre y sed. La muerte de estos miembros se celebraba como una boca menos que alimentar. El engaño sustituyó a la confianza, e incluso desapareció el contacto visual, ya que cada miembro de la tribu se concentraba sólo en su propia supervivencia. Los jóvenes recurrieron al sexo con pastores como medio para obtener alimentos. Incluso cuando la sequía terminaba y los alimentos estuvieron a su alcance de nuevo, los Ik fueron incapaces de restablecer los lazos familiares o los vínculos de amor y amistad.

LA EXPERIENCIA DEL AMOR



Los estados de ánimo que acompañan a una nueva relación amorosa suelen ser extremos y volubles y cambian rápidamente del bienestar al mal humor en función de si el individuo cree que sus sentimientos son correspondidos. Las emociones varían desde el éxtasis y la euforia hasta la depresión y la desesperación, desde la convicción ciega a la confusión absoluta. Tales sentimientos pueden verse aumentados por el deseo sexual (en especial si éste va acompañado de insatisfacción).

Una persona enamorada experimenta un típico sentimiento de necesidad y posesión, así como la impresión de formar una unión perfecta con la otra persona. El nuevo amante suele describir sus sentimientos hacia la persona  amada afirmando que es como si se conociesen de toda la vida. El amor romántico, sobre todo si sigue a una época de infelicidad, se ha descrito a menudo como volver a casa tras un exilio prolongado y solitario.



El amor de una persona más madura se caracteriza por unos sentimientos menos caóticos y dramáticos: compañerismo y compromiso en lugar de adicción e inseguridad. La comodidad de la seguridad a largo plazo y la confianza sustituyen a la dependencia, mientras que la necesidad de controlarse mútuamente se cambia por la interdependencia y la propia intimidad. El respeto y el interés por la pareja sustituyen a la obsesión. La estructura estable del amor maduro puede sobrevivir a los efectos negativos de la falta de atracción sexual y a los inevitables momentos de resentimiento.



CARIÑO VERSUS AMOR



El cariño implica un sentimiento menos intenso y más racional que el amor romántico, el cual constituye, por definición, un estado totalmente subjetivo. El cariño tiende a adquirir una consideración positiva, basada en unos valores estables que, por lo general, reflejan las similitudes que existen entre dos personas.

Puede existir calor, unión y tal vez intimidad sin pasión o sin un compromiso a largo plazo. Así como cabe la posibilidad de querer, pero no amar a alguien, lo contrario también puede ocurrir. En algunos casos, una persona ama a otra que  es antipática con ella, o incluso destructiva. Los lazos de la sangre facilitan el amor de los padres, a quienes no siempre gusta a su hijo desobediente, y hacen que los hermanos se quieran, aunque no siempre se gusten o se respeten.

El cariño inicial evoluciona en ocasiones hacia un amor romántico o maduro. Por ejemplo, en las culturas en las que se fomentan los matrimonios concertados, donde las familias eligen las esposas para sus hijos basándose en factores sociales, económicos y políticos más que en la atracción amorosa, muchas parejas acaban por sentir amor el uno por el otro.

EL PODER DEL AMOR



Freud afirmó que el amor romántico es una fuerza poderosa e irracional caracterizada por una psicosis temporal (un trastorno mental severo que implica un desarreglo en el sentido de la realidad). Jung lo consideró como una fuerza fatal.

Enamorarse, el enamoramiento y el nuevo amor suelen inspirar cambios repentinos y conflictivos en el estado de ánimo y en las emociones. Las personas pueden enamorarse incluso de alguien que en realidad no les gusta demasiado.

Expresiones como "el amor es ciego", "enamorarse locamente" o "en el amor y en la guerra todo vale" aluden a la inmunidad de los amantes ante los límites habituales de la vida cotidiana.

Aunque la fuerza de las emociones humanas no puede medirse científicamente, el poder del amor romántico y sexual queda demostrado a menudo en las dramáticas acciones de individuos que se sienten empujados por la fuerza abrumadora de sus emociones. El amor romántico intenso puede llevar a actos extremos, desde el heroísmo y el autosacrificio hasta la violencia e incluso el asesinato y el suicidio. Por ejemplo, el rey Eduardo VIII decidió dejar el trono británico por la divorciada americana Wallis Simpson, a quien el antiguo monarca describió simplemente como la "mujer que amo".

Los celos patológicos asociados con el amor romántico extremo pueden conducir al suicidio, el asesinato de la persona amada o a ambas acciones. Un ejemplo es el de Kenneth Halliwell, que golpeó a su pareja hasta la muerte y después se suicidó, su pareja era el dramaturgo y actor de fama internacional Joe Orton. Ruth Ellis, la última mujer ahorcada en Gran Bretaña, fue sentenciada a muerte en 1955 por disparar a su pareja, que le era infiel.



Inevitablemente, los asesinatos provocados por una pasión desmesurada captan la imaginación del público y abarcan los medios de comunicación en desmesura. Por ejemplo, el asesinato sin resolver del mujeriego Lord Errol en Kenia, en 1941, apareció profusamente en la prensa e inspiró el libro y la posterior película White Mischief.



El concepto legal de crimen pasional es indulgente con los crímenes cometidos a causa de un amor romántico frustrado. El comportamiento extremo no es, sin embargo, exclusivo del amor romántico. El amor maduro de un componente de la pareja por el otro (o entre padre e hijo) puede expresarse en actos como la eutanasia, incluso con el riesgo de ir a la cárcel. El escritor y periodista alemán Arthur Koestler y su esposa Cynthia se suicidaron juntos en 1983, cuando Arthur envejeció y enfermó y su esposa se vio abocada a una soledad inevitable.



Que los sentimientos románticos extremos fomenten acciones destructivas depende en gran parte del punto de vista y de la salud psicológica de cada individuo. Una persona estable, con una vida satisfactoria, es menos propensa a comportarse destructivamente ante una pasión frustrada que una persona emocionalmente inestable, débil o enferma, cuya vida ofrece pocas posibilidades de satisfacción o esperanza.



Los sentimientos de amor romántico obsesivo pueden conducir a la depresión o a realizar actos de extrema irracionalidad. Esto es especialmente cierto durante la adolescencia, una etapa en la que la falta de identidad, la transición emocional y la confusión pueden engendrar una especie de locura temporal. Romeo y Julieta, los personajes de Shakespeare que se suicidaron antes que vivir separados, representan el ejemplo ficticio más famoso de amantes jóvenes desgraciados. Los actos extremos que son el resultado de un amor romántico no siempre son cometidos por jóvenes. El autor de la famosa dieta Scarsdale, el doctor Herman Tarnower, fue asesinado por una celosa amante, Jean Harris.



UN AMOR VERDADERO



Parte del mito del amor romántico se basa en que para cada persona existe un único amor verdadero en la vida. Esta creencia resulta tentadora, pero también poco realista, simple y, en definitiva, no ajustada a la realidad y limitadora (sobre todo si se convierte en una defensa contra los riesgos que implica la intimidad emocional y sexual).

Ninguna relación es perfecta, y cuanto más dura una historia de amor, mayores son las probabilidades de que aparezcan problemas. La creencia en un único amor verdadero puede hacer más difícil que un individuo establezca una buena relación en la esperanza inocente de encontrar a la llamada pareja perfecta.

Si una relación se ve trágicamente truncada debido a una muerte o una separación, la devoción a su recuerdo idealizado como el verdadero amor puede impedir la posibilidad de una relación futura igualmente satisfactoria (aunque inevitablemente diferente). Esos recuerdos idealizados también pueden ocultar o negar unos sentimientos ambivalentes, incluso hostiles, hacia la antigua pareja.

No existe una relación adecuada de pareja, sino múltiples elecciones potencialmente acertadas. El éxito duradero de cualquiera de ellas depende de la capacidad de ambos componentes de la pareja para alimentar la relación, sobre todo porque los individuos a menudo se desarrollan a diferentes velocidades y en direcciones distintas. Esto significa que, al tiempo que se da espacio al otro para el desarrollo personal, cada componente de la misma pareja concede al compañerismo la misma importancia que a los individuos. El éxito también puede depender de la capacidad de cada uno para perdonar al otro por no ser, en realidad, la fantasía idealizada que creía al principio.

AMOR A PRIMERA VISTA



En ocasiones, el amor a primera vista es lo mismo que el enamoramiento: una obsesión intensa, pero transitoria por otra persona, apreciada no por lo que realmente es, sino por la visión fantasiosa de la persona obsesionada. El enamoramiento es extremo, irracional, superficial y breve; implica actividad sexual y emocional real, pero no intimidad o conocimiento consciente sobre el cual basar la relación o cualquier compromiso.

El enamoramiento suele desaparecer con la misma rapidez con que aparece debido a la intrusión de la realidad en la relación. El enamoramiento sin consumar tiende a durar mucho más tiempo. Un ejemplo ilustre es el del poeta italiano Petrarca, del siglo XIV, que se enamoró de la bella Laura, una dama ya casada, y le dedicó 366 poemas.

El amor a primera vista, sin embargo, madura y se convierte en algunos casos en una relación duradera. La sensación de reconocimiento o familiaridad que algunas personas aseguran sentir cuando ven por primera vez a su futura pareja puede provenir de la poderosa atracción subconsciente que existe entre dos personas de familias con dinámicas, historias y problemas similares.

AMAR A MÁS DE UNA PERSONA



Comenzar una nueva relación tras otra que ha terminado constituye una fase normal de la vida. En el caso de las personas viudas o divorciadas, se vive como un desarrollo positivo tras un período de tiempo en solitario. Más controvertido resulta en la cultura occidental el hecho de estar enamorado de dos o más personas de forma simultánea. La atracción sexual o emocional intensa hacia más de una persona al mismo tiempo es totalmente posible; sin embargo, la intimidad amorosa auténtica con dos personas a la vez depende de la definición personal del amor.



Como esperar a la pareja perfecta, amar a más de una persona puede suponer una defensa consciente o inconsciente contra la intimidad y la vulnerabilidad que una relación implica. Es muy posible que las personas con un largo historial de comportamiento de este tipo hayan tenido experiencias muy tempranas de relaciones emocionalmente dolorosas. Responden aplicando la intimidad sexual a una persona y la intimidad emocional a otra, por ejemplo, o pequeñas parcelas de ambas a varias personas. Al hacerlo, se protegen de forma instintiva contra una repetición destructiva de sus primeras experiencias.

DEDICADO A MIS DOS LUCEROS, A MIS DOS VIDAS,
A LA SANGRE DE MI SANGRE,
A MIS DOS HIJAS

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