martes, 12 de abril de 2011

LA PREGUNTA DEL MILLÓN: ¿QUÉ ES EL AMOR?



El amor, la emoción humana más importante, ha cautivado a hombres y mujeres desde los inicios de la historia. Aunque se dice que el sentimiento de estar enamorado resulta inconfundible, el amor constituye una de las emociones más difíciles de definir.



La relación entre Marco Antonio y Cleopatra o viceversa ha representado la historia de una relación de final trágico que ha resistido el paso de los siglos, inmortalizada en la literatura y el cine, ha pasado a simbolizar el triunfo de una gran pasión sobre la ambición política.



Amor según el diccionario puede significar muchos conceptos. Existen más de 10 significados diferentes de la palabra amor. Puede considerarse como el afecto por el cual busca el ánimo, el bien verdadero o imaginado, y apetece gozarlo, pasando por la pasión que atrae un sexo hacia el otro, hasta persona amada o relaciones amorosas. Aunque estas definiciones sean exactas, ninguna puede retratar los sutiles matices de lo que se siente cuando se está enamorado.



Es una de las emociones más profundas y poderosas, el amor es imposible de describir, aunque frecuentemente descubrimos que nos resulta más sencillo expresar con palabras otras emociones fuertes, como la ira o la tristeza. Como sustantivo amor describe una inmensa sensación de afecto o cariño y/o pasión sexual, hacia otra persona o cosa. Como verbo, amar significa sentir un profundo cariño por otra persona o cosa.


Las definiciones del amor que ofrece el diccionario (como la mayoría de las definiciones de conceptos psicológicos) no proporcionan datos que nos permitan saber dónde o por qué nace un sentimiento amoroso o conocer la compleja naturaleza de las sensaciones que lo acompañan. Las definiciones de amor son demasiado amplías (en algunos contextos también se puede aplicar a sentimientos de respeto, aprecio y gratitud). Las preguntas respecto al vocablo amor son múltiples: ¿qué carácter debe tener un sentimiento para convertirse en amor?¿cuánto respeto es necesario?¿cuánto cariño?¿cuánto apego?¿cuándo sabemos con certeza que estamos enamorados?

DEFINICIONES DE EXPERTOS



Muchos artistas y escritores han convertido el amor en el tema central de su trabajo, pero también lo han hecho muchos psiquiatras, psicólogos y terapeutas de diferentes entornos. La mayoría de los psicólogos aceptan la definición de amor como un afecto intenso o una fuerte inclinación hacia otra persona o cosa, un sentimiento tan poderoso que altera todas las percepciones del objeto o la persona amada. Además, incluyen en esta definición el deseo resultante de estar con esa persona y de que ésta sea feliz. El amor no necesariamente implica pasión sexual; puede tratarse del amor que se siente por los padres o por los hijos, por una mascota, un país o un tema musical.



Los psicólogos enfocan el tema del amor desde perspectivas muy variadas. En primer lugar, reconocen que existen diferentes formas de amar. En segundo lugar, consideran el amor sexual en el contexto del inicio, mantenimiento y final de relaciones adultas. Finalmente, tratan el amor como una actividad humana como cualquier otra, sin atribuirle cualidades mágicas, místicas o trascendentales. Esto contrasta con el romanticismo con que se retrata el amor en el arte: como un poder transformador que todo lo abarca y que posee la capacidad de salvar o destruir a las personas.



En otras palabras, los psicólogos adoptan una visión pragmática: para ayudar a las personas que han sufrido por amor se deben examinar las sensaciones y experiencias comunes que afectan a la mayoría de las personas.

¿ES EL AMOR UN DESEQUILIBRIO QUÍMICO?



Los psicólogos también consideran el amor desde una perspectiva fisiológica: examinan los cambios que se producen en los elementos químicos del cerebro cuando una persona se encuentra en la etapa inicial del enamoramiento. Algunos expertos comparan el estado de la persona que acaba de enamorarse con el de alguien que se encuentra en el momento álgido después de consumir drogas. El sistema nervioso de la persona enamorada se llena de estímulos y comienza a desarrollarse una cadena de acontecimientos químicos. La persona enamorada se siente eufórica, enérgica, confiada y capaz de conseguir cualquier cosa. Las actividades cotidianas, como dormir y comer, pierden importancia. La persona no sólo se siente diferente; además, a ojos del observador imparcial, también suele comportarse de manera distinta y ofrecer un aspecto diferente. Este cambio es lo que algunos describen como la locura de estar enamorado.



Así como el drogodependiente sufre si se le priva de su dosis, también el enamorado lo pasa mal ante el rechazo. Entre los síntomas del amor no correspondido o del engaño se encuentran la depresión, el pánico, los cambios de humor, la desesperanza y el sentimiento de estar perdido en el mundo. El amante rechazado puede llegar a sentirse enfermo y experimentar sensaciones de apatía, falta de aliento, fatiga y náuseas. Como afirma Anthony Walsh, autor de The Science of Love (La ciencia del amor), cuanto más intenso es el enamoramiento, más devastadora es la ruptura.

¿EL AMOR ES UN MITO?



A pesar del aparente escepticismo sobre la durabilidad del amor en la sociedad moderna, las idealizaciones todavía perduran en la mayoría de las sociedades occidentales, donde siguen valorándose el amor a primera vista, la pureza y la inocencia de la juventud, la abstinencia sexual hasta la noche de bodas y un amor familiar duradero y exclusivo hasta la muerte, y aún más allá.



Mientras que la mayoría de las personas parecen ser conscientes de la existencia de una realidad diferente detrás de estos mitos, las ventas de novela rosa, revistas llenas de panaceas románticas y la popularidad de los culebrones televisivos llenos de retratos de idílicas relaciones amorosas indican un gran entusiasmo por el mito en sí mismo. Desde un punto de vista psicológico e histórico, el amor monógamo de por vida es más una fantasía que una realidad. El hecho de si un individuo cree o no en el ideal de la monogamia ejercerá un profundo efecto en su vida emocinal y, en particular, en sus sentimientos internos de amor romántico.



La palabra amor proviene del vocablo latino e implica un apego emocional intenso. En la mitología grecorromana, es encarnado por la diosa Venus o Afrodita y el dios Cupido o Eros, del cual proviene la palabra erotismo.


Desde la poesía amorosa, cargada de angustia, hasta las populares novelas románticas, el amor en sus diversas formas y con sus múltiples caras, constituye el tema central de la literatura universal. Ya sea para celebrar su fuerza o para expresar desesperación por su existencia, las imaginaciones literarias se han visto cautivadas por la necesidad humana de amor y por la perversidad de su naturaleza.



William Shakespeare se burló de la visión popular y sensiblera del amor, y Jane Austen, desafortunada en amores, observó y retrató los amores de las clases medias de su época, y era consciente de que no todo el amor es duradero o está basado en la verdadera devoción. Según Jane Austen la imaginación de una dama era muy rápida, pasaba de la admiración al amor y del amor al matrimonio en un momento.



Para Rabindranath Tagore, el amor era un sentimiento tan elevado, que nos enseñaba que cuando la voz calla porque la persona muere, el corazón de la persona que marcha nos continúa hablando.

Tolstoi más realista nos dice que quién ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.



Es al separarse cuando se siente y se comprende la fuerza con que se ama, según Dostoievski.



Como vemos el amor según quién lo exprese puede significar algo diferente, tan diferente como diferentes somos todos los seres humanos dentro de nuestra igualdad como especie.

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