jueves, 26 de mayo de 2011

DESARROLLO DEL SISTEMA TEGUMENTARIO



En la fase inicial del desarrollo del óvulo fecundado, una porción del embrión se diferencia en tres capas de tejido, llamadas capas germinativas primarias, las cuales se denominan, con base en su posición, ectodermo, mesodermo y endodermo. Son los tejidos embrionarios de los cuales se derivan todos los tejidos y órganos del cuerpo.



La epidermis se deriva del ectodermo. Al comienzo de la octava semana después de la fecundación, éste es un epitelio cúbico simple. Cuando sus células se aplanan se llama peridermo. Hacia el cuarto mes, están formadas todas las capas de la epidermis y cada una adquiere su estructura característica.

La dermis se origina de células mesodérmicas en una zona que se halla debajo del ectodermo. Experimentan un proceso que las convierte en células de tejido conectivo, con las cuales se empieza a formar la dermis hacia la undécima semana.



Las uñas se desarrollan hacia la décima semana tras la fecundación. Al inicio, son una capa gruesa de epitelio, llamada campo ungueal primario. La uña en si consiste en epitelio queratinizado, que crece en sentido distal desde su raíz. En el noveno mes las uñas ya se extienden hasta el extremo distal de los dedos.

Los folículos pilosos se desarrollan entre la novena y la duodécima semanas como protuberancias del estrato basal epidérmico en la dermis, que se diferencian pronto en el bulbo y la papila del pelo, los primordios de la porción epitelial de las glándulas sebáceas y otras estructuras relacionadas con los folículos pilosos. Hacia el quinto o sexto mes, los folículos producen lanugo (vello fetal fino), primero en la cabeza y luego en otras partes del cuerpo. El lanugo por lo regular se cae poco antes del nacimiento.



La porción epitelial (secretora) de las glándulas sebáceas se desarrolla desde los lados de los folículos pilosos hacia la decimosexta semana y permanece conectada a ellos.

La porción epitelial de las glándulas sudoríparas también se deriva de la protuberancia del estrato basal epidérmico en la dermis. Aparecen hacia la vigésima semana en las palmas de las manos y plantas de los pies, y poco después en otras partes. Tanto el tejido conectivo como los vasos sanguíneos relacionados con estas glándulas se derivan del mesodermo.

ENVEJECIMIENTO 

SISTEMA TEGUMENTARIO

Hacia el sexto mes del desarrollo fetal, las secreciones de glándulas sebáceas se mezclan con pelos y células epidérmicas descamadas y forman una sustancia grasosa, llamada vernix caseosa, la cual cubre y protege la piel de la exposición constante al líquido amniótico que la baña. Además facilita el nacimiento, dada su naturaleza resbaladiza. Son relativamente pocos los problemas cutáneos en la mayoría de lactantes y niños. Sin embargo, en algunos casos surge acné al llegar la adolescencia.


vernix caseosa

Los efectos del envejecimiento de la piel no son marcados hasta fines de la quinta década de vida. La mayoría de los cambios del envejecimiento ocurren en la dermis. Sus fibras de colágena se tornan menos numerosas y más rígidas, se separan y desorganizan en una maraña informe. Las fibras elásticas pierden parte de su elasticidad, se engruesan en cúmulos y se rompen; este efecto se acelera mucho en fumadores. También se reduce el número de fibroblastos, que producen fibras elásticas y de colágena. En consecuencia, se forman en la piel los surcos o pliegues llamados arrugas.

Al continuar el envejecimiento, desciende el número de células de Langerhans y los macrófagos se convierten en fagocitos menos eficaces, con lo que disminuye la reactividad inmunitaria de la piel. Por añadidura, la mengua en el tamaño de las glándulas sebáceas provoca resequedad y grietas de la piel, que la hacen más susceptible a las infecciones. También es menor la producción de sudor, lo que probablemente contribuye al aumento de la incidencia de insolación en personas de edad avanzada. Hay reducción en el número de melanocitos activos, lo que ocasiona encanecimiento y pigmentación cutánea atípica. El crecimiento de algunos melanocitos origina las llamadas manchas hepáticas. Las paredes de los vasos sanguíneos dérmicos se tornan más gruesas y menos permeables; además, hay pérdida de grasa subcutánea. Por esta razón, la piel envejecida (en especial, la dermis) es más delgada que la de los jóvenes y se desacelera considerablemente la migración de células de la capa basal a la superficie de la epidermis. La edad avanzada hace que la piel cicatrice de manera deficiente y sea más susceptible a cambios patológicos, como cáncer, comezón y úlceras por presión.

El crecimiento de las uñas y el pelo es más lento durante la segunda y tercera décadas de vida. Asimismo, aumenta la fragilidad de las uñas con el paso de los años, por lo regular a causa de deshidratación o del uso de removedores de cutícula o quitaesmaltes.

No sólo las adolescentes vírgenes se sienten confusas con el tema de la reproducción sexual. Según Marty Feldman: "El sexo es dos y dos son cinco". La reproducción sexual es algo que sin ser imaginario, tampoco es del todo real. El sexo es metafísico para los hombres, pero no para las mujeres porque las mujeres no tienen que resolver problemas por medio del sexo. No podría ser el sexo más universal ni más importante. Todos los seres vivos tienen el imperativo de duplicarse, si bien los hombres y las mujeres, le otorgan un sentido a la sexualidad y a los mecanismos de la conducta sexual dándole poder y misterio.

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