miércoles, 22 de junio de 2011

SER MUJER Y CONVIVIR CON EL CÁNCER DE MAMA (PART ONE)



¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?

La enfermedad cancerosa aparece cuando las células de un determinado tejido se transforman y empiezan a dividirse más rápidamente de lo normal y de forma incontrolada. Esto da lugar a un aumento del tejido afectado que forma tumores. Por otra parte, las células ya dañadas pueden invadir los tejidos u órganos del cuerpo cercanos, y también diseminarse por vía sanguínea o a través del sistema linfático llegando a otras zonas del cuerpo donde pueden formarse tumores secundarios.



¿A QUIÉN AFECTA?

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres: en Catalunya una de cada quince mujeres es diagnosticada de esta enfermedad antes de los 84 años de edad. Actualmente, en Catalunya se diagnostican 3.400 nuevos casos al año, de los cuales un 46% son diagnosticados en mujeres mayores de 65 años. Aproximadamente 45.000 mujeres conviven con un diagnóstico de cáncer de mama, siendo uno de los tumores con mejor supervivencia: de un 71% a los cinco años del diagnóstico.



SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD



  • Fases iniciales: los primeros síntomas. El cáncer de mama en sus fases iniciales acostumbra a presentarse como una nudosidad o endurecimiento en una zona del pecho acompañada de una sensación de tensión o pesadez. En algunas ocasiones pueden aparecer cambios en el color y/o tirantez en la piel de la zona afectada. Muy raramente existe retracción y salida de líquido por el pezón. En fases precoces de la enfermedad, la mayoría de las mujeres no presentan dolor ni ningún otro síntoma de alteración del estado de salud y se encuentran bien en el momento del diagnóstico.
  • Fases más avanzadas: En fases más avanzadas de la enfermedad, los síntomas del cáncer de mama son muy variados y dependen del tamaño y extensión del tumor. En estos casos, el tumor acostumbra a ser claramente palpable en la zona afectada e incluso los ganglios de las axilas pueden haber aumentado de tamaño.
PROBABILIDADES DE RIESGOS


  • Probabilidades. La probabilidad de llegar a padecer un cáncer de mama es más elevada en.
    • Las mujeres que ya han tenido un cáncer en algún pecho.
    • Las mujeres cuya abuela, madre o alguna hermana han sido diagnosticadas de esta enfermedad.
    • Las mujeres que han tenido tumores malignos de colon, de útero o de ovario.
  • Factores que pueden aumentar el riesgo. Existe un conjunto de factores que si llegan a combinarse aumentan el riesgo de desarrollar un cáncer de mama. Entre estos factores hay que destacar los siguientes:
    • Las mujeres sin hijos o que han tenido hijos en edades avanzadas.
    • Las mujeres que tuvieron la primera regla muy jóvenes.
    • Las mujeres que tuvieron la retirada de la regla muy mayores.
    • Las mujeres con exceso de peso durante años.
    • Las mujeres cuya alimentación contiene demasiadas grasas de origen animal.
    • Las mujeres con antecedentes de haber tenido alguna alteración benigna de la mama como es la hipeplasia atípica.
El riesgo de llegar a padecer un cáncer de mama aumenta con la edad, sean cuales sean los antecedentes familiares u otros factores. La mayoría de los casos aparecen en mujeres alrededor de los 50 años, y el riesgo todavía aumenta más hacia los 60. No es frecuente el diagnóstico de esta enfermedad en mujeres menores de 35 años.
  • Consejo médico sobre el riesgo. Actualmente, cualquier mujer que tenga la madre y/o las hermanas afectadas de cáncer de mama puede solicitar consejo genético, es decir, una valoración médica especializada de su riesgo de llegar a padecer un cáncer hereditario.
OPCIONES TERAPÉUTICAS



En el cáncer de mama existen dos modalidades principales de tratamiento: el tratamiento local y el tratamiento sistémico. Ambos tratamientos puden combinarse.
  • El tratamiento local: básicamente pretende conseguir el control local de la enfermedad, es decir, que el tumor no reaparezca en el mismo sitio. La cirugía y la radioterapia son dos formas de tratamiento local del cáncer de mama.
  • El tratamiento sistémico o general: se difunde por todo el cuerpo. Este tratamiento pretende evitar la aparición del tumor en otras partes del cuerpo distintas de la mama. La quimioterapia y la terapia hormonal son formas de tratamiento sistémico.
OPCIONES DE TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

La mayoría de las mujeres con cáncer de mama deben someterse a una intervención quirúrgica para extirpar el tumor y, a menudo, también los ganglios de la axila del mismo lado del tumor. La cirugía permite el control local de la enfermedad y realizar un pronóstico riguroso, ya que pueden conocerse las características del tumor y el número de ganglios axilares que están afectados por células cancerosas.

Existen dos grandes tipos de intervenciones quirúrgicas:
  • la cirugía conservdora de la mama
  • la cirugía radical
La elección entre una u otra técnica viene determinada por el tipo y tamaño del tumor y por la presencia de otros focos de células cancerosas en diferentes partes de la mama. En última instancia, la técnica utilizada, depende de la decisión de la mujer afectada.

El tratamiento quirúrgico de elección, siempre que sea posible, es el tratamiento quirúrgico conservador que combina dos tratamientos locales: la cirugía y la radioterapia. El objetivo del mismo es conservar la mama con un aspecto estético aceptable y disminuir el riesgo de recaídas.
  • La cirugía conservadora presenta las siguientes opciones:
    • Tumorectomía: es la extirpación del tumor y del tejido sano cercano al mismo en el interior de la mama.
    • Mastectomía parcial o segmentada: es la extirpación del tumor, del tejido sano cercano al mismo en el interior de la mama y, a menudo, de una parte de la piel de la mama.
  • La cirugía radical presenta las siguientes opciones:
    • Mastectomía simple: es la extirpación de toda la mama conservando los ganglios axilares.
    • Mastectomía total: es la extirpación de toda la mama junto con los ganglios axilares del mismo lado.
    • Mastectomía radical modificada: es la extirpación de toda la mama, de los ganglios axilares y de una pequeña sección del músculo pectoral.
    • Mastectomía radical de Halsted: es la extirpación de toda la mama, de una parte de los músculos del tórax y de todos los ganglios axilares. Actualmente, esta intervención se lleva a cabo solamente cuando el tumor se ha diseminado a los músculos del tórax.
En la mayoría de las intervenciones quirúrgicas se extraen los ganglios axilares. Los ganglios se analizan, y esto permite realizar un pronóstico riguroso de la evolución de la enfermedad.
  • Ganglio centinela: se define como el primer ganglio que recibe el drenaje linfático procedente del tumor. Se detecta tras la inyección de una substancia alrededor del tumor. Con esta técnica, todavía en fase de investigación, se pretende evitar la extracción de los ganglios de la axila cuando el ganglio centinela resulta negativo.
OPCIONES DE TERAPIA COMPLEMENTARIA

Existen opciones de terapia complementaria para todas las mujeres con cáncer de mam. Actualmente se utilizan cuatro tipos de tratamientos.

TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO LOCAL
  • Radioterapia: consiste en utilizar radiaciones de alta energía para intentar eleiminar las células cancerosas. Se administra siempre después de la cirugía conservadora aunque en ocasiones puede aplicarse después de la cirugía radical. Cuando se aplica después de una mastectomía es porque se considera que hay un riesgo de que el tumor vuelva a aparecer en la cicatriz o en zonas cercanas. También se recomienda cuando el tumor es grande o cuando hay un número elevado de ganglios axilares afectados por células del tumor. La radioterapia debe ser administrada a pequeñas dosis con el fin de reducir sus efectos secundarios. Por ello, el tratamiento suele durar entre cuatro y seis semanas a razón de cinco sesiones semanales que se aplican sin necesidad de ingresar en el hospital.
TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO SISTÉMICO
  • Quimioterapia: consiste en utilizar medicamentos que eliminan las células cancerosas que están fuera de la zona torácica. La quimioterapia suele incorporar una combinación de varios fármacos que se administran en el hospital de día insertando una aguja en una vena o en un músculo y, por tanto, habitualmente no es necesario ingresar en el hospital. La quimioterapia se administra en ciclos, los cuales se componen de un tratamiento de un día cada tres o cuatro semanas. Un tratamiento completo puede durar entre cuatro y ocho meses. La administración de dosis altas de quimioterapia todavía está en fase de ensayo clínico. Esta modalidad terapéutica sólo estaría indicada si la enfermedad está avanzada y a la vez se ha comprobado una sensibilidad a la quimioterapia convencional.
  • Terapia hormonal: consiste en utilizar medicamentos que actúan como antihormonas con objeto de frenar el crecimiento de las células cancerosas. La terapia hormonal se administra para bloquear la actividad de las hormonas que contribuyen al crecimiento del cáncer de mama. Antes de aplicar esta terapia debe comprobarse que las células del tumor son sensibles a las hormonas, es decir, que las células cancerosas tienen receptores de estrógenos y progesterona. La presencia de estos receptores indica que la mujer afectada puede ser candidata a recibir una terapia hormonal con el fámaco Tamoxifeno. Este fármaco se administra por vía oral durante un período de cinco años.
  • Inmunoterapia: esta terapia, todavía en fase de ensayo clínico, se conoce también como terapia biológica y consiste en tomar sustancias que estimulan la respuesta del sistema inmunológico frente al cáncer, o bien ayudan al organismo a recuperarse de los efectos secundarios de otras terapias.

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