jueves, 4 de agosto de 2011

FORMACIÓN DEL TEJIDO ÓSEO



El proceso de formación de hueso se denomina osificación u osteogénesis. El "esqueleto" del embrión humano está constituido por membranas de tejido conectivo fibroso que se forman con la condensación de tejido conectivo embrionario (mesénquima) o partes de cartílago hialino que tienen forma parecida a la de los huesos.



Estos tejidos embrionarios sirven como plantillas para la osificación subsiguiente, que se inicia durante la sexta o la séptima semana de vida posnatal y sigue uno de los patrones. Estos dos tipos de osificiación no producen diferencias en la estructura de los huesos maduros, sino que sólo se trata de distintos procesos de formación ósea.


  • Osificación intramembranosa: se da este nombre a la formación directa del hueso sobre las membranas de tejido conectivo fibroso que constituyen las células mesenquimatosas condensadas o dentro de dichas membranas. En este caso, el hueso se forma directamente a partir del mesénquima, sin pasar primero por una etapa cartilaginosa.


  • Osificación endocondral: es la formación de hueso dentro del cartílago hialino. En este proceso de osificación, las células mesenquimatosas se transforman en condroblastos que producen un "modelo" de hueso en cartílago hialino. Posteriormente, los osteoblastos reemplazan poco a poco el cartílago con tejido óseo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario