viernes, 9 de septiembre de 2011

CRECIMIENTO ÓSEO




Durante la niñez, el grosor de los huesos de todo el cuerpo aumenta gracias al crecimiento por aposición, y la longitud de los huesos largos, por la acumulación de material óseo sobre la cara diafisaria de la placa epifisaria. El crecimiento longitudinal de los huesos se interrumpe hacia los 25 años, si bien continúa su engrosamiento.




CRECIMIENTO LONGITUDINAL



Con el fin de entender cómo se lleva a cabo el crecimiento longitudinal de los huesos, debemos conocer algunos detalles de la estructura de la placa epifisaria. Ésta es una capa de cartílago hialino en la metáfisis de los huesos en crecimiento y consta de cuatro zonas:




  1. Zona de cartílago en reposo: esta capa es la más cercana a la epífisis y está formada por condrocitos pequeños y dispersos. Sus células no participan en el crecimiento óseo (de lo cual se deriva el calificativo en reposo). En vez de ello, fijan la placa epifisaria al tejido óseo de la epífisis.
  2. Zona de proliferación del cartílago: en esta zona hay condrocitos un poco más grandes, dispuestos como pilas de monedas, los cuales se dividen para reemplazar a los que mueren en el lado diafisario de la placa epifisaria.
  3. Zona de cartílago en maduración (hipertrófico): en esta capa, los condrocitos son incluso mayores y permanecen dispuestos en columnas. El alargamiento de la diáfisis es resultado de la división celular en la zona del cartílago en proliferación y de la maduración de las células en la zona de cartílago hipertrófico.
  4. Zona de calcificación del cartílago: la última zona de la placa epifisaria tiene apenas el grosor de unas cuantas células  y consiste principalmente en condrocitos muertos, lo cual se debe a que la matriz que los rodea está calcificada. El cartílago calcificado se disuelve por acción de los osteoclastos, con invasión del área por osteoblastos y capilares de la diáfisis. Los osteoblastos depositan matriz ósea, que sustituye el cartílago calcificado. En consecuencia, el borde diafisario de la placa epifisaria está unido firmemente al hueso de la diáfisis.

Radiografía que muestra la placa epifisaria  y características histológicas de la placa epifisaria


La actividad de la placa epifisaria constituye la única manera en que puede aumentar la longitud de la diáfisis. Al crecer el hueso, los condrocitos proliferan en el lado epifisario de la placa. Nuevos condrocitos cubren los antiguos, que luego se destruyen por el proceso de calcificación. Por tanto, hay sustitución del cartílago por hueso en el lado diafisario de la placa. De esta forma, el grosor de la propia placa permanece relativamente constante, si bien aumenta la longitud del hueso en el lado diafisario.



Las placas epifisarias se cierran entre los 18 y 25 años de edad; es decir, dejan de dividirse las células del cartílago epifisario , al que sustituye hueso. La placa epifisaria se desvanece, si bien persiste una característica ósea llamada línea epifisaria. La aparición de esta última indica que se ha interrumpido el crecimiento longitudinal del hueso. La clavícula es el último hueso en que ocurre este fenómeno. Si una fractura afecta la placa epifisaria, cuando la persona alcance la estatura adulta, el hueso fracturado puede quedar más corto de lo normal. Ello se debe a que el daño al cartílago, que es avascular, acelera el cierre de la placa epifisaria e inhibe el crecimiento longitudinal del hueso.




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