sábado, 17 de septiembre de 2011

JUEGOS PRELIMINARES

La excitación de que disfruta una pareja antes del acto sexual se agrupa bajo el término "juegos preliminares" e incluye besos, caricias en los pechos y los genitales, mordiscos suaves, sensuales masajes, sexo oral y el uso de "jueguetes eróticos".

Los juegos preliminares permiten que el cuerpo se prepare para el acto sexual. Cuando los miembros de la pareja se besan, se acarician y se abrazan, se excitan sexualmente y sus cuerpos se preparan para la penetración, aunque los juegos preliminares no siempre tienen que desembocar en el coito. El pene entra en erección, y la vagina se ensancha y se lubrifica para facilitar la penetración. Los labios que rodean la vagina se hinchan y se abren, haciendo que ésta resulte más accesible. Dado que, en general, las mujeres se excitan más lentamente que los hombres, los juegos preliminares son más importantes para ellas que para sus compañeros, sobre todo si desean lograr la excitación suficiente para alcanzar el orgasmo.

Los juegos preliminares también ayudan a la pareja a relajarse, a disfrutar de su proximidad y a sentirse cerca tanto emocional como físicamente. El acto sexual requiere franqueza, confianza y aceptación mutua. Los juegos preliminares permiten lograr el nivel de intimidad necesario.

CREAR UN AMBIENTE ÍNTIMO

Los juegos preliminares pueden comenzar antes de que la pareja se meta
en la cama. Muchas parejas disfrutan bañándose o desvistiéndose mutuamente.


Resulta importante encontrar el lugar adecuado para la intimidad sexual. La privacidad es esencial, por lo que ambos miembros de la pareja deben comprometerse a no constestar al timbre, al teléfono o al móvil. La importancia de la higiene personal puede variar según la pareja y las culturas, pero el nivel básico generalmente aceptado y la consideración implícita entre la pareja incluye dientes, cabello y piel limpios, sobre todo las axilas, los pies y los genitales. Muchas parejas encuentran que compartir un baño o una ducha les ayuda a relajarse. Los aceites de aromaterapia añadidos al agua del baño poseen propiedades relajantes o energéticas, y lavarse mutuamente el pelo o masajearse con lociones perfumadas o aceites incrementa los sentimientos de proximidad. El cuarto de baño también puede convertirse en un lugar excitante para hacer el amor.

Preparar la habitación para la intimidad sexual puede hacer aumentar el placer. La temperatura adecuada, una música suave, iluminación tenue (velas) e incluso aromas seductores (aceites esenciales, velas perfumadas, incienso o flores frescas) pueden servir para crear un ambiente apropiado.

EL CAMINO HASTA LA PENETRACIÓN

Las preferencias individuales en cuanto a juegos preliminares varían de forma considerable. En ocasiones, las parejas prefieren tomarse su tiempo y practicar diferentes actividades hasta que se sienten incapaces de posponer la penetración por más tiempo. En este caso, los juegos preliminares garantizan un lento incremento hasta la excitación que requiere el coito. Otra posibilidad es que la pareja se excite con rapidez y prescinda de los preliminares. Algunas parejas practican el coito varias veces con juegos preliminares que duran tanto como los períodos refractarios del hombre. En este caso, los juegos preliminares pueden ser tan importantes como el acto sexual en sí mismo.

EL PODER DE LA SUGESTIÓN

En la práctica sexual, la sutileza puede resultar muy excitante y lo cierto es que una visión fugaz suele ser más erótica que una exposición completa. Las posibilidades son múltiples: a veces, desgarrarse la ropa mutuamente durante un momento de posición intensa puede ser muy excitante, pero en otras ocasiones puede resultar más seductor revelar el propio cuerpo lentamente, poco a poco. Muchas personas sienten crecer de un modo intenso su excitación cuando su pareja se concentra en acariciar zonas erógenas muy sutiles, como los muslos, los glúteos o los pies, en lugar de recurrir a la estimulación inmediata de los pechos o los genitales.

Existen muchas otras maneras para incrementar la excitación sexual. La simple creación de un ambiente o una situación de intimidad sexual constituye un tipo de juego preliminar. Una llamada telefónica o una carta que insinúe el placer que espera a los amantes puede despertar el deseo incluso a distancia, y una cena romántica o un paseo por el campo puede servir como preámbulo al sexo. Dedicar mucho tiempo a besarse, abrazarse y acariciarse antes del coito también aumenta la excitación. El poder de la sugestión puede aplicarse incluso a las caricias en los genitales, si éstas se realizan alrededor de ellos, sin llegar a tocarlos.

ZONAS ERÓGENAS

ACARICIAR TODO EL CUERPO
Besar, lamer, mordisquear y acariciar las zonas erógenas puede resultar muy erótico para ambos miembros de la pareja. Los dedos de los pies, la parte interior de las rodillas, los dedos de las manos y los párpados son zonas que suelen ignorarse durante los juegos preliminares. Ofrecer este tipo de placer sensual proporciona una progresión lenta y voluptuosa hasta el coito, y puede convertirse en una experiencia nueva para muchas parejas.


Las zonas específicas del cuerpo conocidas como erógenas producen un gran placer sensual y sexual cuando se estimulan. Mientras que los pechos y los genitales son las dos zonas erógenas más obvias, existen muchas otras partes del cuerpo que también responden a la estimulación. Mediante la exploración de estas partes, la pareja puede convertir el sexo en una experiencia que implique todo el cuerpo y no que se limite a la estimulación genital.

Comenzando por la parte superior del cuerpo, a muchas personas les gusta que las acaricien, las peinen, las besen o incluso que les tiren suavemente del pelo. Muchas también responden a los mordiscos y a las caricias con la lengua en los lóbulos de las orejas, o a los susurros en los oídos. Acariciar, lamer y besar la parte posterior del cuello, los labios y la boca, así como la zona que rodea los pechos, la parte interior del brazo, el pecho y las axilas, proporciona un gran placer sexual a muchos hombres y mujeres. Los pezones de los hombres varían en sensibilidad: algunos disfrutan si se les mordisquean o chupan; otros no.

Los glúteos y la parte interior de los muslos son otras zonas erógenas que responden a las caricias, los mordiscos suaves e incluso las palmadas juguetonas. La parte posterior de las rodillas, las pantorrillas y los tobillos también son sensibles, como sabrá cualquiera que haya practicado la estimulación con el pie de estas zonas por debajo de la mesa. Finalmente, el pie constituye una conocida zona erógena: a muchas personas les gusta que se los masajeen, se los laman y se los chupen. La mayoría de las personas tienen sus propias preferencias personales sobre cómo y dónde les gusta que les acaricien, y un amante perceptivo las descubrirá y las utilizará para dar placer durante los juegos preliminares.

BESOS

Junto a muchos otros consejos sobre el acto sexual,  el Kama  Sutra menciona numerosos tipos de técnicas de beso, entre las cuales se encuentran el beso directo, el beso doblado, el beso girado y el beso presionado. En el beso directo, los dos amantes ponen sus labios en contacto directo; en cuanto al beso doblado los amantes han de doblar sus cabezas; para el beso girado, uno de los amantes gira la cara del otro sujetando su cabeza y la barbilla; finalmente, en el beso presionado, el labio inferior se ha de presionar con mucha fuerza. El autor del libro, Vatsyayana, describió el beso francés como una lucha de lenguas. Lo consideraba una extensión del beso que consiste en que un amante toma los labios del otro con sus propios labios. Las partes del cuerpo que Vatsyayana recomendaba para besar incluían la frente, los ojos, las mejillas, la garganta, el pecho, los senos, los labios y el interior de la boca.


Los labios, una de las partes más sensibles del cuerpo, contienen un rica fuente de terminales nerviosos, con lo que besarse constituye un acto profundamente erótico e íntimo tal como demuestra el gran número de obras de arte que describen la fuerza erótica del beso (pinturas, esculturas, literatura y cine). El significado de un beso puede abarcar desde la pasión urgente de una relación que acaba de iniciarse hasta la expresión cotidiana del afecto en una pareja establecida. Besarse suele ser el acto que inicial el primer intercambio físico íntimo entre dos personas que van a convertirse en amantes. Asimismo, se dice que es la primera acción que se suprime (incluso antes que el acto sexual) cuando una relación atraviesa una crisis.



Como muchos amantes saben, besarse no es una acción que se repite una y otra vez, sino una exploración mutua y variada de los labios, la lengua y la boca. Algunas personas encuentran muy excitante la penetración profunda de la lengua, pero también los besos, chupadas y mordiscos más sutiles. De hecho, la variedad es lo que mucha gente disfruta, desde besos tenues  hasta profundos para volver una vez más a la suavidad.

 Besarse puede constituir uno de los modos más íntimos y
eróticos de expresar sentimientos. Un beso apasionado suele
acompañar a un nuevo amor, mientras que las parejas
establecidas, en ocasiones, acaban por ignorarlo.


CARICIAS

Las caricias constituyen una importante parte de los juegos preliminares, pues son capaces de expresar amor, afecto y sensualidad de forma elocuente. Los amantes pueden comenzar besándose y acariciándose la cara, el cuello y el pelo, para pasar lentamente a otras zonas, como los hombros, la espalda y el vientre. Los movimientos pueden ser caricias ligeras en las cuales la palma de la mano apenas roza la piel, rascadas suaves con las puntas de los dedos a lo largo de la espalda o bien masajes.

Las caricias suelen conducir a una estimulación más centrada en los genitales, y posiblemente al acto sexual, pero también pueden resultar muy relajantes y satisfactorias en sí mismas. Por definición, las caricias no han de ser precipitadas, dolorosas ni hacer cosquillas, en especial cuando se concentren alrededor de las zonas genitales sensibles. Los miembros de la pareja pueden enseñarse mutuamente cómo les gusta ser acariciados.

SEXO SIN PENETRACIÓN

JUEGOS PRELIMINARES QUE NO CONDUCEN A LA PENETRACIÓN

Los juegos preliminares no necesariamente concluyen en el coito. Muchas parejas disfrutan de estos juegos en sí mismos, y los sexólogos afirman que este tipo de contacto sexual, que tiene lugar sin que el pene entre en la vagina, pueden resultar tan satisfactorio como el sexo con penetración: ambos miembros pueden llegar al orgasmo a su ritmo, menos presionados y con más énfasis en el disfrute sensual del sexo.

Muchas parejas practican tanto el sexo con penetración como sin ella, añadiendo variedad a su vida sexual, pero existen muchas otras razones por las que las parejas pueden optar por el sexo sin penetración aparte del puro disfrute de los juegos preliminares.

Si uno de los miembros de la pareja está afectado por un enfermedad de transmisión sexual, los juegos preliminares proporcionan una actividad sexual que evita el peligro de infectar al compañero sano. En este caso, el sexo sin penetración exige prácticas sexuales más seguras. Algunas personas evitan la penetración con una pareja nueva  debido a que no tienen suficiente información sobre el historial  sexual de dicha pareja, o porque desean esperar hasta estar seguras de que su relación es estable. Otras evitan el coito por razones personales o religiosas, por lo general en la creencia de que la penetración sólo está permitida en el contexto del matrimonio. Un embarazo avanzado y ciertas condiciones médicas o incapacidades pueden impedir el acto sexual completo, y es posible que otras circunstancias como la menstruación hagan que el sexo con penetración no resulte deseable.

Durante la adolescencia, muchos jóvenes (en especial, las chicas) exploran su sexualidad a través del sexo sin penetración porque no se sienten preparados para establecer una relación sexual o por el miedo a un embarazo no deseado. Experimentar con besos y abrazos proporciona una actividad sexual sin tener que tomar la importante decisión emocional de practicar el acto sexual por primera vez. Un adolescente no debe sentirse obligado a practicar el sexo por parte de su pareja o por la presión del grupo. Muchas personas que han mantenido relaciones por primera vez a una edad temprana desearían haber esperado hasta ser más maduras o hasta haber encontrado un compañero con el que se sintiesen  totalmente comprometidas.

Algunos adolescentes apenas sienten interés por el sexo, algo que también es perfectamente natural. Nadie está obligado a ser activo desde el punto de vista sexual en contra de su voluntad.

MASAJE SENSUAL

Tanto si desembocan en el coito como si no, los masajes sensuales proporcionan un buen modo de explorar el cuerpo de la pareja y de establecer un clima de intimidad en un ambiente sensual y relajado. Las reglas para los juegos preliminares también son aplicables a los masajes. La total privacidad y una estancia cálida y cómoda crean el mejor ambiente. Los aceites para masajes, que pueden comprarse preparados o bien mezclarse en casa, incrementan el placer de eliminar la fricción. Los aromaterapeutas recomiendan añadir a un aceite base las esencias específicas con propiedades relajantes.

Los juegos preliminares se centran en la diversión, el cariño y la consecución de excitación. Además, pueden conducir a la penetración, pero esto no es obligatorio. Las parejas pueden sentirse igualmente satisfechas con masajes, abrazos y con la masturbación. No obstante, si los encuentros sexuales comienzan y terminan con juegos cuando lo que usted desea es penetración, o si su pareja le presiona para realizar el coito cuando usted no lo desea, debe discutir la situación.

Si se siente frustrado porque los juegos preliminares no desembocan en penetración, pregunte a su compañero/a con delicadeza y anímele a hablar sobre sus sentimientos. ¿Se trata de un compañero/a inexperto sexualmente? ¿Han tenido relaciones antes? En caso negativo, ¿las relaciones con esa persona tendrían consecuencias traumáticas o conducirían a un abrumador sentimiento de culpabilidad? ¿Alguna vez ha preguntado a su pareja qué tipo de juegos preliminares le gustan y cuáles no? ¿Existe tensión en su relación? ¿Su pareja se encuentra ansiosa, deprimida o temerosa de un embarazo? ¿Su pareja ha sufrido alguna vez de un problema sexual como vaginismo o eyaculación precoz? ¿Su compañero/a ha pasado por una relación sexual anterior desastrosa o traumática? ¿Su pareja simplemente no está interesada o no se siente preparada para el acto sexual?

Si, por otro lado, siente que su pareja le presiona para ir más lejos de lo que usted desea, intente explicarle sus razones. Comuníqule con qué se siente cómodo/a y con qué no. Si no desea llegar a la penetración, pero se siente satisfecho estimulando a su pareja hasta el orgasmo, comuníqueselo. Es bueno comentar que las cosas van demasiado rápidas para usted, que no se siente preparado/a o que le gustaría que su pareja hiciese otras cosas durante los juegos preliminares. Una conversación abierta les permitirá orientar el progreso de su vida sexual.


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