jueves, 1 de septiembre de 2011

ONANISMO

ONANISMO = MASTURBACIÓN

Los tabúes que rodeaban la masturbación han ido desapareciendo en las últimas décadas. Los expertos han disipado las arraigadas creencias según las cuales la autoestimulación podría provocar ceguera, debilidad, locura o la pérdida de la virginidad.




En el pasado se daba por sentado que sólo los chicos y los hombres se masturbaban, pero hoy todos sabemos que las mujeres de todas las edades también lo hacen. En un estudio realizado en 1966, el 46% de las mujeres admitían haberse masturbado a la edad de veinte años. El mismo estudio, cuando se repitió en 1981, indicó que esta cifra se había incrementado hasta un 73%. El trabajo de Nancy Friday ofrece amplias muestras de la rica fantasía y de las prácticas masturbatorias de las mujeres.




Aunque los bebés y los niños obtienen placer sensual al tocar sus genitales, la masturbación adulta comienza alrededor de la adolescencia. Esta práctica implica la autoestimulación hasta alcanzar el orgasmo, por lo general recurriendo a fantasías o pensamientos eróticos.

HISTORIA DE LA MASTURBACIÓN

Históricamente la masturbación siempre tuvo voces que gritaron que la acción de masturbarse era un acto inmoral que tenía consecuencias nocivas para la salud física y mental.




En el caso de la masturbación masculina (por la emisión improductiva de semen), y en le caso de la masturbación femenina, porque podrían alejarse de los hombres para preferir autoestimularse, y podría generar todo tipo de daños físicos, mentales y morales.




Sin embargo, las masturbación en la actualidad ha demostrado que todos estos tabúes son falsos y conviene darle a la masturbación mayores beneficios de los que ya posee, como parte integral de la sexualidad del ser humano y que puede fomentar la salud física, mental y sexual.

EN LA PREHISTORIA



El erotismo no es algo exclusivo de los humanos actuales, los primeros “Homo sapiens” que llegaron a Europa, hace unos 40.000 años, tenían ya un complejo comportamiento sexual del que dejaron constancia en unos pocos grabados y pinturas rupestres, convirtiéndolos en  la primera respuesta sexual de la humanidad.


El consolador o dildo de piedra fue descubierto en una excavación de la cueva de Hohle Fels, Alemania. Esculpido y bien pulido, los expertos dan por hecho que este objeto de forma fálica fue utilizado como artilugio sexual.
 
La masturbación está documentada en un fino grabado de Foz Coa (Portugal), en el que unas líneas que salen de la cabeza de un hombre reflejan el momento del orgasmo. En Larisa (Grecia) se encontró una figura de la cultura neolítica griega Dimini que representa a un hombre masturbándose.


En el templo megalítico de Hagar Qim, situado en la isla de Malta y construido entre 3200-2500 a.C., se encontró una figurilla de arcilla, que parece representar a una mujer masturbándose porque se muestra con las piernas levantadas, una mano sobre su vulva y la otra sosteniendo su cabeza.



PRECOLOMBINAS




Entre las civilizaciones precolombinas es difícil encontrar datos fehacientes sobre el tema, pero por ciertas producciones artístico-ornamentales, como es el caso de los "huacos eróticos del Perú", se puede concluir que la masturbación era tolerada.

Un huaco es una pieza de cerámica delicada y de características estéticas notables, producida por alguna cultura precolombina de los Andes centrales. Los Wari, Nazcas y los Mochicas, fueron unos de los mejores trabajadores de huacos con notables trabajos en cerámica.






Las representaciones eróticas son normales en la cerámica Moche y entre ellas, la más frecuente, es la del coito anal, la fellatio (chupar el pene) y el cunnilingus (chupar el clítoris y la vagina). Son siempre escenas de gran expresividad reflejadas con naturalidad y que pueden entenderse dentro de un contexto de representación de actividades de toda índole, típico de esta cultura.

En los archivos de Indias, en Sevilla, se guardan crónicas de la época donde los españoles calificaban de perversas ciertas prácticas del Perú precolombino, como la enseñanza de la masturbación, el entrenamiento de las mujeres previo al matrimonio, el homosexualismo femenino y masculino, diversas posiciones del coito y el sexo oral, como parte del juego amoroso.


En algunas poblaciones indígenas de Colombia aún se acostumbra que, cuando llega un invitado de otro lugar, sólo es aceptado como huésped si se deja estimular los genitales en forma manual por un miembro varón de la tribu.


EGIPTO




Según la mitología de los antiguos egipcios, el dios Atum "copulaba con su puño" para fertilizarse a sí mismo y crear la Vía Láctea o la atmósfera. Posteriormente se masturbó y creó al dios Shu y la diosa Tefnut a partir de su semen. El puño llegó a adquirir un carácter sagrado.

En los sarcófagos hay representaciones del dios Atum y su mano. Además, algunas sacerdotisas tenían el título de la "mano de dios" y seguro que llevaban a cabo masturbaciones rituales.

¿Por qué la masturbación femenina se consideraba sagrada y no la masculina? Numerosos documentos de la época verifican que se creía que el hombre no tenía capacidad reproductora, de modo que no intervenía en el proceso de la procreación.


Las mujeres tampoco se privaban del placer solitario, en el museo del Cairo hay estatuillas con forma de pene, que por su forma y medida son perfectamente aptas para utilizarlas como consoladores. Estos penes de tamaño natural tenían un uso mágico para las egipcias. Si algún marido padecía problemas de erección, su mujer hacía una replica exacta de su pene y lo depositaba en el templo con la esperanza de que el varón recuperara la erección.


GRECIA




En Grecia, los falos de madera o cuero acolchado tenían mucha demanda antes del año 500 a.C. Los compraban las mujeres de la antigua Atenas y se llamaban "olisbos". Estos penes falsos, exportados desde la ciudad de Mileto, situada en el Asia Menor, eran utilizados para la masturbación.

Existen pinturas de adorno de una vasija griega, rociando un polvo para la erección. Considerando los testimonios de diversas épocas del helenismo, acerca de lo apreciado que era el trabajo de curtidores que fabricaban consoladores de un cuero muy terso, no era de extrañar que las mujeres recurrieran a la masturbación o a los juegos entre mujeres, utilizando estos consoladores artificiales.

La masturbación era una práctica indigna y entre los hombres griegos adultos era vista como un signo de pobreza. Los hombres que tenían dinero preferían pagar a trabajadoras sexuales.

Cuenta Plutarco que el filósofo Crisipo, felicitaba a su colega Diógenes por haber llevado su cinismo hasta el extremo de masturbarse a la vista del público, en las calles de Atenas. Aristófanes (388 a.C.) en su obra, decía que las mujeres estaban en huelga sexual para obligar a sus hombres a poner fin a la Guerra del Peloponeso.


LA BIBLIA


El tema de la masturbación es motivo de gran confusión y conflicto entre los adolescentes y los jóvenes, y de mucho debate y desacuerdo entre los creyentes. Algunos lo condenan absolutamente como pecado, otros dicen "que no es un problema grande para Dios". La Biblia nunca menciona o declara específicamente que la masturbación sea o no pecado.




El hecho de que en la Biblia no se mencione la masturbación, no necesariamente significa que practicarla sea lo correcto, a vistas de la Iglesia católica que domina la religión cristiana. A la luz de ciertos principios, tendría que decirse que de acuerdo con el dogma de la religión cristiana, los preceptos aceptados por el Vaticano y la Biblia, la masturbación es considerada un pecado. Según antiguos teólogos, la masturbación no agradaba a Dios, pero algunos católicos y la gran mayoría de seres humanos no lo ven como algo inmoral, pero el hecho de que nuestros cuerpos son propiedad de Dios, hace que la masturbación sea repudiada y considerada como una perversión pecaminosa.





Pero...,¿acaso la Biblia dice que es pecaminoso el acto de masturbarse? Es una pregunta que los jóvenes se hacen con mayor frecuencia y muchos líderes religiosos no han querido o no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos, expresando con dificultad la respuesta a esta pregunta, debido a que la Biblia nunca menciona la masturbación de manera específica.

Hay quienes argumentan que masturbarse no tiene nada de pecaminoso ni de malo, es más, científicamente está comprobado que la masturbación es provechosa, porque la religión católica no tiene base teológica para indicar a los seres humanos que la masturbación es mala para la salud, pecaminosa y repudiarla (como lo está haciendo), la única base es lo que dicen mucha gente y ciertos mitos creados por la Iglesia del pasado como medio de manipulación sexual del individuo. 

Por otro lado, están los que dicen que masturbarse causa daños psicológicos y físicos, desde que te crecerán pelos en las manos, hasta que te puede producir la muerte de las neuronas de tu cerebro como si tomaras alguna droga. Estas afirmaciones no tienen ninguna base científica, ni médica y en el criterio de muchas personas no son argumentos, que un joven, adolescente o adulto medianamente informado acepte la masturbación como algo natural dentro del proceso de crecimiento sexual del ser humano.





¿QUÉ OCURRE DURANTE LA MASTURBACIÓN?




Las personas se masturban de diferentes maneras. Los chicos y los hombres mueven el pene arriba y abajo con la mano hasta alcanzar el orgasmo. El pene también puede estimularse de otras formas: por ejemplo, frotándolo contra una toalla o un colchón. Para reducir la fricción e incrementar las sensaciones, algunos hombres se aplican en el pene un lubricante, que puede ser un aceite de masaje o saliva.



Las chicas y las mujeres suelen masturbarse acariciando el clítoris con uno o más dedos, aunque El Informe Hite (1976) reveló una gran variedad de métodos: algunas mujeres introducen sus dedos o un consolador en la vagina y se acarician el clítoris al mismo tiempo; otras estimulan el clítoris con un vibrador o con el chorro de agua de la ducha; otras se mueven contra una superficie suave, como una almohada o una cama; otras cruzan las piernas y las aprietan rítmicamente. Algunas mujeres estimulan o acarician otras zonas de su cuerpo, como los pechos o el ano, mientras se masturban.



Tanto los hombres como las mujeres suelen tener fantasías sexuales durante la masturbación. Algunas personas leen una historia erótica o ven una película en la que los protagonistas mantienen relaciones, y a medida que sienten crecer el deseo sexual incrementan la estimulación de los genitales y los pensamientos eróticos, lo que resulta en más estimulación genital, y así sucesivamente, hasta que este ciclo de placer culmina en el orgasmo.



Los cambios físicos que acompañan a la masturbación son los mismos que los que aparecen durante el acto sexual. El pene al entrar en erección puede secretar un líquido claro por la abertura. Cuando el acto sexual alcanza el clímax, el hombre eyacula esperma. En el caso de las mujeres, la vagina se lubrifica, y los labios y el clítoris se congestionan con la sangre que se acumula en la zona. Con la suficiente estimulación del clítoris, la mujer logra un orgasmo.



En el pasado se creía que la masturbación podía dañar la capacidad de disfrutar del acto sexual. En otras palabras, un hombre o una mujer podrían llegar a depender tanto de la masturbación para lograr placer sexual que luego eran incapaces de disfrutar de la estimulación aportada por una pareja. En la actualidad, la mayoría de los sexólogos coinciden en que la masturbación desempeña una importante función al ayudar a las personas a aprender sobre su propio potencial sexual. 








Después de que una persona experimenta por primera vez con su cuerpo en privado, le resulta más fácil comunicar sus necesidades sexuales a la pareja y, por tanto, puede obtener una mayor satisfacción.








MASTURBACIÓN CON LA PAREJA




Las parejas suelen recurrir a la masturbación como parte de los juegos preliminares o como una alternativa a la penetración. Un miembro de la pareja puede estimular los genitales del otro hasta el orgasmo, o ambos pueden hacerlo de forma simultánea. La masturbación mutua es una práctica habitual entre parejas que no desean recurrir a la penetración.


La estimulación puede realizarse con los dedos, con vibradores o con otros elementos. Cada miembro de la pareja puede enseñar al otro cómo le gusta que le acaricie, y cada uno de ellos puede aprender lo que el otro desea observando cómo se masturba. Muchas personas se sienten cohibidas al hablar de masturbación y de lo que necesitan para conseguir satisfacción sexual. Las mujeres se violentan ante la posibilidad de enseñar al compañero cómo practicar la estimulación del clítoris. Una vez superadas las reservas y las inhibiciones, muchas personas descubren en la masturbación un acompañamiento muy útil y placentero del coito.




MASTURBACIÓN DURANTE EL ACTO SEXUAL

Aparte de la masturbación mutua como juego preliminar o como alternativa a la penetración, las mujeres pueden masturbarse durante el coito cuando el pene se encuentra en el interior de la vagina. Los sexólogos recomiendan esta práctica a las mujeres que no alcanzan el orgasmo únicamente con la penetración o a aquellas que desean llegar con mayor rapidez de lo que la penetración permite.

Algunas posiciones facilitan más la masturbación durante el acto sexual que otras. La postura del misionero ofrece un acceso limitado al clítoris, mientras que aquella en la que la mujer se coloca encima o las posiciones por detrás proporcionan un acceso fácil. Los hombres pueden utilizar la mano para estimular el clítoris de su compañera  en cualquier postura que lo permita.

La masturbación puede intensificar un encuentro sexual tras la penetración en caso de que alguno de los miembros de la pareja (con más frecuencia la mujer) no haya alcanzado el orgasmo o desee tener más. Si el hombre sufre de eyaculación precoz, la masturbación poscoital proporciona a la mujer un buen modo de llegar al orgasmo (aunque en los casos graves, el hombre tal vez necesite un tratamiento adecuado).




Algunas personas consideran que la masturbación está de más en el contexto del acto sexual. Creen que viola el espíritu del coito, que consiste en dar y recibir estimulación sexual de un compañero, no de uno mismo. Otras disfrutan de la masturbación durante la penetración, y afirman que cualquier técnica que aumente la excitación es válida.

En los homosexuales, la masturbación es un juego importante en la relación de pareja. Cada sexualidad practica su propia técnica de masturbación. Aunque las parejas pueden sentirse inhibidas masturbándose delante del compañero, éste es un buen modo de aprender sobre las respuestas sexuales del compañero o compañera.




Los bebés y los niños de ambos sexos manipulan sus genitales como medio de obtener placer y por curiosidad. La masturbación infantil es algo de lo más normal.





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