lunes, 19 de septiembre de 2011

TRATAR EL SÍNDROME DE TOURETTE




El síndrome de Tourette suele ser especialmente agudo en los niños. Los tics físicos y vocales, que pueden obstaculizar la integración de los pequeños, resultan difíciles de tratar. Los medicamentos de primera línea ejercen un efecto limitado, mientras que los antipsicóticos más eficaces originan numerosos acontecimientos adversos a largo plazo, como una ganancia del peso corporal y alteraciones motoras. Las investigaciones están a punto de descubrir una nueva opción terapéutica a base de medicamentos ya existentes.

Matthew State

El año pasado, un equipo identificó una nueva mutación genética asociada al trastorno. Dirigidos por Matthew State, codirector del Programa de Neurogenética de Yale, los investigadores estudiaron el caso peculiar de una familia en la que un padre y sus ocho hijos sufrían el síndrome de Tourette. En ellos, el gen responsable de la producción de histamina en el cerebro era más corto de lo normal, lo que generaba una cantidad insuficiente del compuesto (que participa en la respuesta inflamatoria). State cree que ese déficit puede provocar tics, pero aún no ha identificado esa mutación genética en ninguna otra persona con el síndrome de Tourette.

Christopher Pittenger

Hace poco, se han descubierto rasgos paralelos entre esa familia y ratones con deficiencia de histamina, lo que ratifica la relación de la sustancia con el síndrome de Tourette. La mayoría de las personas afectadas exhiben un reflejo de sobresalto muy bajo, es decir, se asustan o distraen más fácilmente de lo normal, afirma Christopher Pittenger, director de la Clínica de Investigación del Trastorno Obsesivo-Compulsivo, de Yale. En mayo debía presentar nuevos datos a la Sociedad de Psiquiatría Biológica que demostraban que tanto la familia como los ratones sin el gen productor de histamina sufrían tics y un reflujo de sobresalto muy bajo. Otros experimentos han revelado que los medicamentos que favorecen la producción de histamina hacen disminuir los tics en ratones.

Se sabe que la histamina contribuye a las reacciones alérgicas y al insomnio, razón por la cual los antihistamínicos pueden comprarse sin receta. Pero también es un neurotransmisor que se halla en todo el cerebro, incluida una región asociada al síndrome de Tourette.

Los resultados apuntan a una posible alternativa a los antipsicóticos, que reducen los tics al inhibir la dopamina. Al descender los niveles de dopamina, los de histamina ascienden. Pero si se hiciera aumentar directamente la concentración de histamina sin inhibir la dopamina, se evitarían los efectos secundarios de los antipsicóticos. "Puede que ciertas personas con síndrome de Tourette experimenten otras alteraciones del sistema histamínico, de manera que un medicamento que estimulara la producción de histamina podría resultar beneficioso, pero aún es pronto para afirmarlo", señala Kevin McNaught, vicepresidente de los programas médicos y científicos de la Asociación del Síndrome de Tourette, con sede en New York.

Kevin McNaught


Ya se están realizando ensayos con medicamentos que aumentan la producción de histamina para tratar otras enfermedades neurológicas, así como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, que a menudo afecta a personas con el síndrome de Tourette.

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