lunes, 31 de octubre de 2011

ADIÓS A LA MORFINA



En caso de dolor agudo, los fármacos opiáceos, como la morfina, proporcionan un alivio. Sin embargo, estos medicamentos tienen efectos secundarios peligrosos (depresión respiratoria, diarrea crónica, adicción), por lo que se usan con mucha precaución y bajo estrictos controles. 



Ahora, una nueva molécula ofrece esperanzas de cara a un futuro sin dolor. Detectada en la corteza del arbusto tropical Tabernaemontana divaricata, la conolidina ya se ha mostrado eficaz contra el dolor agudo y el inflamatorio en ratones. 



Dicho compuesto no activa las mismas vías moleculares que sus análogos opiáceos, por lo que se espera que no tenga los mismos efectos indeseados. Aunque todavía quedan muchos estudios para sacar un fármaco al mercado (como simplificar su síntesis y verificar sus efectos secundarios, entre otras cuestiones), el arbusto del que se obtiene se usa habitualmente en las medicinas tradicionales china, india y tailandesa.


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