domingo, 9 de octubre de 2011

SEXO ORAL

En 1948, cuando el investigador Kinsey publicó su estudio sobre los hábitos sexuales en EEUU., casi la mitad de los adultos casados confesaron practiar el sexo oral. Estadísticas más recientes muestran que aproximadamente tres cuartas partes de hombres y mujeres practican esta modalidad sexual.

El patrón de dar y recibir sexo oral parece haber cambiado a lo largo de los años. Antes se consideraba una técnica sexual avanzada o experimental, practicada por las parejas como algo más atrevido que el coito. Algunos estudios sugieren que el sexo oral hoy tiene lugar en general antes que el coito, y en ocasiones como sustituto (las mujeres jóvenes en particular ofrecen a sus parejas la alternativa del sexo oral si consideran que no están preparadas para la penetración).

CUNNILINGUS

Cunnilingus: el clítoris y la vagina se estimulan con los labios y la lengua,
como parte de los juegos preliminares o posteriores al coito.


El sexo oral que estimula los genitales femeninos se denomina cunnilingus e incluye cualquier tipo de contacto con la boca. El compañero puede comenzar por estimular los labios para lubricar a la mujer y después pasar al clítoris, lamiendo y chupando desde la base hasta la punta o de lado a lado. También es posible introducir la lengua en la vagina, aunque no resulta tan excitante como la estimulación del clítoris. Muchas mujeres obtienen un gran placer con el sexo oral porque estimula directamente el clítoris y produce unas sensaciones que el coito no proporciona. De hecho, algunas mujeres tienen dificultades para llegar al orgasmo de otro modo, pues hay que tener en cuenta que el clítoris está lleno de terminaciones nerviosas, y constituye el centro erótico del cuerpo femenino.



Desde el punto de vista emocional, el cunnilingus es un acto íntimo que hace que muchas mujeres se sientan deseadas y queridas. Asimismo, les permite recibir placer sin sentir ninguna obligación de dar. Esto es importante para las mujeres que tienen dificultades para llegar al orgasmo porque se concentran en el placer de su compañero.



El informe Hite (1976) sobre las actitudes de las mujeres hacia la sexualidad reveló que aunque muchas mujeres estudiadas obtenían un enorme placer con el sexo oral, a algunas les disgustaba porque lo consideraban sucio o inmoral, o por el temor de que sus compañeros rechazasen el olor de sus genitales. Una minoría de hombres encuestados no estaban dispuestos a practicar el cunnilingus por considerarlo servil y poco viril; no obstante,  muchos hombres afirmaron que disfrutaban de la experiencia y que se sentían orgullosos de su capacidad para dar placer a su pareja. En El Informe Hite sobre la sexualidad masculina (1981) aparecía la siguiente declaración de uno de los encuestados: "Creo que el beso genital que un hombre da a una mujer es una de las experiencias de amor más íntimas que existen. A menudo tengo sueños relacionados con el sexo, y la mayoría no terminan con mi orgasmo o mi eyaculación, sino que incluyen un momento prolongado en el que yo beso los genitales de la mujer".

LA FELACIÓN



El sexo oral llevado a cabo con el pene de un hombre se denomina felación; la palabra proviene del latín fellatio y significa "chupar", aunque esta acción en sí misma puede no ser especialmente excitante. Lo más habitual es que la mujer utilice una o dos técnicas: lamer el pene y los testículos con la lengua, o bien hace entrar y salir el pene de su boca, simulando los movimientos del coito. La felación puede combinarse con la estimulación manual del pene.

Según El Informe Hite sobre la sexualidad masculina, la mayoría de los hombres disfrutan con la felación. Algunos la consideran desagradable, degradante para la pareja o moralmente incorrecta, debido en parte a su estatus social o a sus creencias religiosas. Sin embargo, la mayoría de hombres consideran esta práctica emocionalmente satisfactoria, pues se trata de un acto de intimidad, y además el movimiento de las mandíbulas y los labio, combinado con la piel cálida y húmeda de la boca, resulta intensamente estimulante. Algunos hombres consideran que el coito produce sensaciones más intensas que la felación, simplemente porque se trata de una experiencia más compartida, pero el sexo oral permite al hombre relajarse sin la presión de tener que "cumplir".

Algunas mujeres llegan a afirmar que si disfrutan de la felación es porque les gusta la sensación, la intimidad o el placer que aporta a su compañero; sin embargo, algunas recelan de probar partes del cuerpo tan próximas a las que se utilizan para orinar, mientras que otras sienten náuseas, sobre todo si el pene de su pareja penetra con profundidad en la boca. Algunas mujeres que practican sin problemas el sexo oral se niegan a llegar a la eyaculación, aunque no existe ninguna razón sanitaria por la que un hombre no deba eyacular en la boca de su pareja, a menos, claro está, que tenga una infección, sin embargo, a muchas mujeres les disgusta la textura y el sabor del esperma, y prefieren retirarse justamente antes de la eyaculación. Por el contrario, otras mujeres consideran que tragar las secreciones corporales de su amante representa el mayor grado de intimidad. Debido a las reservas que existen sobre la eyaculación, la felación suele practicarse como parte de los juegos preliminares, un acto anterior a la penetración en el que la mujer excita al hombre, pero después es éste quien la penetra antes de eyacular.

SEXO ORAL MUTUO



La posición conocida como "sesenta y nueve" permite al hombre y a la mujer practicar el sexo oral de forma mutua y simultánea. Los dos miembros de la pareja (uno de rodillas sobre el otro o los dos tumbados de lado) se asemejan a los números 6 y 9 al adoptar esta postura. Las parejas que practican esta técnica afirman que se trata de una variación excitante del acto sexual tradicional, aunque el sesenta y nueve tiene sus inconvenientes: las posturas pueden ser incómodas, sobre todo si existe una gran diferencia de altura entre la pareja; además, dado que ninguno de los dos puede centrarse totalmente en dar o recibir placer, puede ser problemático prolongar esta práctica hasta el orgasmo; los espasmos del clímax en uno de los miembros de la pareja pueden resultar incómodos si continúa estimulando al otro.



Un mito muy extendido es la afirmación de que las mujeres pueden quedar embarazadas si tragan esperma de su compañero. Es totalmente falso. El embarazo provocado por el sexo oral es imposible, a menos que la mujer transfiera esperma (por ejemplo, mediante sus dedos) a la vagina y el cuello del útero. Incluso el esperma transportado de este modo tendría muy pocas posibilidades de provocar un embarazo.

RIESGOS SANITARIOS DEL SEXO ORAL

Herpes virus hominis tipo 2 en los labios de una mujer.


El contacto oral-genital debe evitarse si alguno de los miembros de la pareja padece una enfermedad de transmisión sexual. Un herpes en la boca, la cara o los genitales puede transmitirse a través del sexo oral. Asimismo cualquier tipo de contacto oral con las heces de la pareja puede transferir bacterias que podrían provocar una infección. Es muy importante lavarse a fondo antes de practicar sexo oral si se va a incluir en la estimulación el perineo y la zona anal.



El virus del herpes, sobretodo el herpes genital está provocado por el herpes virus hominis, tipo 2. Se trata de un trastorno crónico caracterizado por unas llagas dolorosas y no existe un tratamiento definitivo para su curación.



SEXO ORAL Y PARTO

Algunas tribus africanas recomiendan a las mujeres que están a punto de parir que beban el esperma de sus compañeros. Esta idea se basa en el hecho de que las prostaglandinas (sustancias que se encuentran de forma natural en el esperma) provocan contracciones uterinas. Si el esperma tomado por vía oral puede facilitar el parto o no es tema para el debate médico. Muchos médicos afirman que las protaglandinas del esperma quedarían destruidas por la acción del ácido presente en el estómago, de manera que no tendrían ningún efecto sobre el útero. Así, las mujeres no tienen por qué evitar el sexo oral en el embarazo.

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