sábado, 5 de noviembre de 2011

DESCUBRIMIENTO DE UN NUEVO RIESGO PARA LOS DROGODEPENDIENTES




Las autoridades sanitarias han añadido un elemento más a la larga lista de riesgos que conlleva el consumo de cocaína: la púrpura, una erupción cutánea causada por hemorragias internas de pequeños vasos sanguíneos. 



Dos estudios recientes han documentado casos de cocainómanos que acudían al servicio de urgencias con zonas de piel ennegrecida y necrótica en las orejas, rostro, tronco o extremidades. La dolencia causa cicatrización y a veces exige una cirugía reparadora. 



Noah Craft, dermatólogo del Centro Médico Harbor de la Universidad de California en Los Ángeles y coautor de un estudio sobre este trastorno (publicado en línea por el Journal of the American Academy of Dermatology el pasado mes de Junio), afirma que suele ver un afectado cada mes.



La erupción está causada por un medicamento antiparasitario de uso veterinario, que se ha convertido en la sustancia más habitual para diluir o "cortar" la cocaína que llega a EEUU desde América del Sur. El medicamento, denominado levamisol, se había autorizado en el pasado para tratar el cáncer, pero luego se prohibió debido a sus efectos secundarios. Tres cuartas partes de los ladrillos de cocaína incautados por la Agencia Estadounidense de Lucha contra la Droga (DEA) contienen levamisol.



También despierta preocupación otro de sus efectos secundarios: una reducción de los niveles de neutrófilos (un tipo de glóbulos blancos de la sangre) que puede resultar mortal. Los médicos sospechan que ambos efectos constituyen reacciones alérgicas al medicamento. En una de ellas, el sistema inmunitario ataca a la piel, mientras que en la otra, ataca a la médula ósea.



Puede que los traficantes añadan levamisol a la cocaína para abaratar el precio de la droga pura y para potenciar su efecto estimulante. Varios estudios publicados entre los años setenta y noventa, cuando se propuso y luego se autorizó el levamisol para uso médico en EEUU., revelaron que la sustancia mejoraba el estado de ánimo y causaba insomnio y estado de hiperalerta, efectos similares a los de la cocaína.



Por ahora, la DEA no va a cambiar su forma de perseguir a los traficantes, afirma Barbara Carreno, portavoz de la agencia. Los médicos, por su parte, están aprendiendo a detectar más pronto la erupción cutánea. Craft ha añadido fotos de sus pacientes a un sistema informático de alerta utilizado por 1300 hospitales en todo el país.


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