martes, 8 de noviembre de 2011

EL SUEÑO



Parece extraño el hecho de que los seres humanos hayamos evolucionado para pasar un tercio de nuestra vida viviendo invonscientemente, completamente vulnerables a los depredadores. Pero el sueño es tan esencial para nuestra supervivencia como lo son la comida, el agua y el abrigo. Después de una noche sin dormir estamos cansados y malhumorados. Después de dos noches, sufrimos pérdidas de memoria y se reduce nuestra capacidad de concentración. Después de tres noches, deliramos. Aunque un ser humano en plena forma puede subsistir sin comer durante más de un mes, si no duerme morirá en menos de dos semanas.





¿Y por qué es tan importante dormir? Aunque nadie está seguro, parece claro que durante el sueño se recuperan los músculos y los órganos, se organizan nuestros pensamientos y se construye la memoria. Según los estudios realizados con electroencefalogramas (EEG) que miden la actividad de las ondas eléctricas del cerebro, el sueño tiene lugar en varias fases. Normalmente, cuando nos hallamos despiertos pero no estamos pensando en nada en particular el cerebro genera ondas alfa que oscilan a aproximadamente diez ciclos por segundo. Cuando nos concentramos profundamente, producimos ondas beta, que son dos veces más rápidas.






Cuando entramos en la primera fase del sueño, las ondas alfa se convierten en aleatorias, con un ritmo que va y viene. De este estado de siesta ligera nos podemos despertar con facilidad. Con el transcurso del tiempo, las ondas del cerebro se vuelven más extensas y lentas. Después de aproximadamente 40 minutos, generamos ondas delta, que oscilan menos de 3,5 veces por segundo. 



En estado de sueño profundo, los músculos del cuerpo comienzan a regenerarse, y es muy difícil despertarse. Las ondas cerebrales empiezan a acelerarse luego de nuevo, retornando al nivel alfa en aproximadamente otros 40 minutos más o menos. Pero en lugar de despertarnos, el cuerpo entra en un estado denominado sueño con movimiento rápido de los ojos (REM, en sus siglas en inglés). Los ojos van de un lado a otro como si estuviesen mirando un objeto en movimiento. Es durante este estado cuando soñamos. Un adulto joven medio experimenta entre cuatro o cinco períodos de sueño REM por noche.



Si privamos a un individuo del sueño REM, pronto empezará a sufrir delirio. Los bebés pasan más de la mitad de la noche en sueño REM. Las vacas pueden dormir de pie, pero sólo sueñan si están tumbadas. Las ballenas y los delfines tienen que nadar y respirar mientras duermen, por lo que sólo se duerme cada vez una mitad de su cerebro.


No hay comentarios:

Publicar un comentario