jueves, 15 de diciembre de 2011

DROGAS ENDÓGENAS, NATURALES Y REFINADAS

Las drogas psicoactivas pueden clasificarse según sean naturales o producidas por el hombre; producidas (o producibles) por nuestro propio cuerpo o por plantas; mixturas crudas o sustancias simples; sustancias químicamente puras o purificadas. Estas diferencias pueden influir en la relación de la persona con la droga, y los usuarios deben estar bien informados sobre ellas.

DROGAS ENDÓGENAS
PRODUCIDAS POR EL CUERPO



El cuerpo humano y el de los animales, es especial su cerebro, fabrican sustancias químicas que afectan poderosamente nuestro estado de ánimo, nuestros pensamientos y nuestras acciones. Llamamos a estas sustancias drogas endógenas, usando un giro griego que quiere decir "producido dentro". De forma muy interesante, estas sustancias se parecen mucho en su composición química a aquellas que se producen fuera del organismo y que los seres humanos usan para variar su estado de conciencia.



El descubrimiento de las drogas endógenas es una reciente punta de lanza de la ciencia. En los años cincuenta, los científicos se dieron cuenta de que las drogas psicoactivas operaban actuando sobre ciertos sitios específicos de las células nerviosas, que llamaron "receptores". Diferentes drogas "encajaban" en varios receptores como distintas llaves encajan en diferentes cerraduras. Sólo cuando la molécula de una droga encaja con su respectivo receptor es capaz de producir un efecto tal como disparar un impulso eléctrico o impedir que el impulso se produzca. Este principio es la piedra angular de la teoría prevalente sobre la acción de las drogas en el sistema nervioso.



Los farmacólogos descubrieron, por ejemplo, que la morfina y la heroína se pegan a receptores que han pasado a llamarse "receptores opiáceos" de ciertas partes del cerebro. Pero ¿por qué habrían de contener nuestros cerebros receptores asignados a encajar con moléculas fabricadas por amapolas?



Algunos investigadores sugirieron que estos receptores existían porque estaban destinados a encajar dentro de nuestro organismo con moléculas cuya estructura química tendría que ser semejante a la de los opiáceos. Esto, que parecía sólo una imaginativa hipótesis, fue confirmado en 1975 al descubrirse un grupo de sustancias químicas con esas características producidas en el cerebro, a las cuales se llamó "endorfinas" (es decir, morfinas endógenas o generadas dentro del organismo). 



Las endorfinas son, en efecto, los narcóticos del propio cerebro y producen la mayoría de los efectos de los opiáceos, incluidas la euforia y la disminución del dolor físico.



Las endorfinas son hoy objeto de intensa investigación porque es probable que expliquen mucho sobre la manera de operar de nuestra mente y nuestro cuerpo. Las personas que tienen alta tolerancia a los estímulos dolorosos es posible que produzcan cantidades relativamente altas de narcóticos endógenos. 



Cuando nos levantamos una mañana sintiéndonos entonados y sin preocuparnos por los problemas diarios que suelen deprimirnos, es muy probable que las endorfinas hayan estado haciendo su trabajo por la noche. Algunas personas pueden haber nacido con una incapacidad relativa de producir endorfinas. Quizá sean estas personas las que más necesidad sienten de consumir opiáceos y quienes los encuentran especialmente placenteros. Por esa razón pasan a depender de ellos para entenderse tanto con el dolor como con el estrés de la vida diaria.



El descubrimiento de las endorfinas abre otros interesantes interrogantes. ¿Por qué han desarrollado el cerebro humano y las amapolas sustancias químicas semejantes siendo tan diferentes entre sí?¿Es esto un puro efecto de casualidad o significa que existe una profunda relación entre animales y plantas?¿Fue lo que inspiró la inclinación -tan antigua como el tiempo- de experimentar con drogas vegetales?¿Y qué nos dice el descubrimiento sobre la "naturalidad" de tomar drogas? 



Es posible que las endorfinas y otros agentes endógenos sean la base de los entonamientos que experimenta la gente, provengan o no de drogas. Las personas que se sienten entonadas meditando o corriendo, por ejemplo, pueden haber encontrado la manera de que su organismo libere sus propias sustancias psicoactivas.





El organismo no sólo produce sus propios narcóticos, sino también representantes de todas las otras drogas existentes. Ciertamente produce sus propias drogas estimulantes en forma de adrenalina y noradrenalina. También sus propios depresores, como la serotonina y el GABA (ácido gamma-amino-butírico), compuestos que deprimen la actividad del sistema nervioso central. 



Las hormonas sexuales pueden actuar como poderosos antidepresivos y operan mejor que todo lo que se ha producido hasta ahora en el laboratorio. Dado que la glándula pineal -glándula profundamente situada en el cerebro- secreta hormonas de estructura molecular muy parecida a la dimetil-triptamina (DMT), es probable que el cerebro produzca también sus propios psicodélicos.



Debido a que las drogas que producen nuestros cuerpos están diseñados para encajar exactamente con los receptores de las células nerviosas, son drogas poderosas y eficientes en la generación de efectos nerviosos. Los científicos tendrán con certeza mucho que decir sobre el tema en los próximos años. Será de particular interés conocer el efecto de las drogas externas en la producción de las endógenas. Es muy posible que el uso regular de una droga externa tienda a disminuir o suprimir la producción de la correspondiente sustancia endógena, creando así la base química de la dependencia y la adicción.

DROGAS NATURALES

FORMAS CRUDAS



La mayoría de las drogas procede de plantas, y hay cientos de plantas con propiedades psicoactivas. La gente ha hecho uso de casi todas ellas en una u otra parte del mundo y en una u otra época. A menudo las plantas tienen mal sabor, efectos débiles o efectos laterales indeseables. Ciertas comunidades tradicionalistas, como los indios americanos, sin preocuparse de la composición química, han encontrado maneras ingeniosas para aumentar los efectos deseados o hacer que las plantas o sus partes sean más fáciles de ingerir. 

HOJA DE COCA
Por ejemplo, los indios sudamericanos han descubierto que el secado de las hojas de coca y la mezcla  con cenizas y otros álcalis aumentan el efecto estimulante. También han aprendido a fabricar poderosos polvos para aspirar con la resina del árbol de la virola (una planta que contiene DMT) y procurarse así "viajes" psicodélicos. De la misma manera, los nativos del Viejo Mundo aprendieron a tostar los granos de la planta de café y agregarle agua hirviendo para extraer una bebida aromática y estimulante.



Las drogas crudas de las plantas contienen complejas mixturas de sustancias químicas, todas las cuales contribuyen en alguna medida al efecto total. A menudo, sin embargo, una sustancia química entre todas las presentes es la que produce los efectos más espectaculares de la planta. La cocaína es la droga principal de las hojas de coca además de la responsable de la adormilación de la boca y de la mayor parte de efecto estimulante de la coca, que los masticadores persiguen. De igual manera, la droga estimulante del café es la cafeína. Médicos y farmacólogos llaman a estas sustancias químicas predominantes "principio activo" de la planta. Lo cual estaría muy bien si no fuera porque implica que todos los demás componentes son inactivos y carecen de importancia.

HOJAS DE MARIHUANA


A mediados del siglo XIX los científicos empezaron a identificar los principios activos de las plantas más conocidas. Pronto lograron aislar muchas y purificarlas.



Los médicos comenzaron rápidamente a tratar a los pacientes con estos principios activos y, hasta hoy, la mayoría de los médicos considera que el uso de las plantas medicinales "verdes" es anticuado y anticientífico. Confía en cambio en refinados polvos blancos derivados de las plantas. Y como los farmacólogos también han perdido interés en las plantas y estudian sólo principios activos aislados, saben muy poco de la manera en que los efectos de éstas difieren de los de las drogas purificadas.



Las relaciones que la gente establece con las plantas son muy diferentes de las que establece con los polvos blancos. Las drogas crudas naturales tienden a ser menos tóxicas y, quienes las usan, suelen tener una buena relación con ellas a lo largo de los años. Una de las razones de esta diferencia es que las plantas son preparaciones diluidas, ya que los principios activos están combinados no sólo con otras drogas sino con materia vegetal inerte. Las drogas de las plantas contienen por lo general menos del 5% del principio activo (la hoja de coca tiene rara vez más del 0,5% de cocaína). En cambio, las preparaciones purificadas llegan a casi el 100% de pureza.



Además, las plantas crudas llegan generalmente al cuerpo a través de la boca y del estómago, en tanto que las sustancias químicas purificadas pueden llegar directamente al torrente sanguíneo a través de la inhalación nasal, el fumado o la inyección directa en sangre (no se puede aspirar hoja de coca). Es más probable que se produzcan efectos nocivos a largo plazo cuando se inyecta una droga directamente en la sangre, sin darle al cuerpo la oportunidad de que la procese y la adapte a las condiciones del organismo.

Por último, los muchos otros compuestos que la planta contiene -por lo común contiene veinte o más sustancias activas- pueden modificar la acción del principio activo y suavizar sus efectos drásticos sobre el cuerpo. Estos efectos moderadores y de seguridad se pierden cuando se aíslan de las drogas crudas que la naturaleza provee.



Las drogas naturales de la planta entera son la forma más segura de droga. Tienen siempre bajo potencial de uso abusivo. Si alguien decide consumir droga, sería bastante sabio que eligiera la droga de plantas, como manera de darse a sí mismo la mejor oportunidad de evitar problemas desagradables.

FORMAS REFINADAS



Morfina, cocaína y mescalina son los tres ejemplos de droga que existen en la planta, pero suelen conseguirse en forma de polvo blanco vendida tanto legal como ilegalmente. Alguna de ellas, como la mescalina, puede sintetizarse fácilmente en el laboratorio, pero aún cuando lo sea, se le puede llamar droga natural porque existe naturalmente en la naturaleza. Otras drogas, como la morfina y la heroína, tienen estructuras químicas un poco más complejas. Los químicos las pueden producir en el laboratorio, pero no es un método económicamente rentable. Toda la morfina del mercado negro y de la farmacia se obtiene de la hoja de coca y de la amapola del opio.

MESCALINA


La extracción y purificación de algunas drogas de planta es larga y complicada. Además requieren elaboradas técnicas y equipos sofisticados para producirlas. En otros casos, el proceso es tan simple que la gente lo puede hacer en la cocina. La cocaína del mercado negro está por lo general hecha en primitivas fábricas de la jungla y es probable que contenga muchas impurezas.



Sean las drogas naturales manufacturadas por químicos o extraídas de plantas, pueden ser más seguras que aquellas que no se han desarrollado nunca en la naturaleza, porque actúan naturalmente sobre la química del cuerpo. Dado que su estructura se parece a la de las drogas endógenas, los efectos de la drogas naturales y de las endógenas pueden ser similares. Sin embargo, como ya hemos indicado, es importante distinguir entre la drogas diluidas que se dan en la planta y los polvos blancos refinados que tienen un potencial mucho más alto de toxicidad y abuso.






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