miércoles, 18 de enero de 2012

EL DENGUE EN LATINOAMÉRICA

En las últimas décadas, esta enfermedad potencialmente mortal transmitida por mosquitos se ha convertido en un grave problema de salud que amenaza a más del 40% de la población mundial.

ENFERMEDAD DE DENGUE


El dengue, una enfermedad humana causada por un virus transmitido por mosquitos, aflige de 50 a 100 millones de personas y causa cerca de 25.000 muertes anualmente, sobre todo en regiones tropicales y subtropicales del planeta. En América, el principal vector es el mosquito de la fiebre amarilla: Aedes aegypti. Los síntomas incluyen fiebre, cefalea, fuertes dolores articulares y musculares, náuseas, vómitos y sarpullidos. La enfermedad puede complicarse y derivar en dengue hemorrágico (DH), una variante potencialmente mortal que se caracteriza por fiebre alta, daños a los vasos sanguíneos y linfáticos, sangrado por la nariz, encías y bajo la piel, inflamación del hígado y fallo circulatorio; estos síntomas pueden empeorar y causar hemorragias masivas, shock y muerte.

ENFERMEDAD DE DENGUE


Existen cuatro serotipos del virus del dengue. La coinfección o la sucesión de infecciones causadas por diferentes serotipos aumentan la probabilidad de desarrollar dengue hemorrágico. La enfermedad no se cura. Solo se tratan los síntomas, mediante consumo de líquidos, transfusión de plaquetas y cuidados paliativos del dolor.

SALA DE AISLAMIENTO DE ENFERMOS DE DENGUE


BROTES Y EPIDEMIAS



Se desconoce todavía el origen de la enfermedad. Algunas investigaciones apuntan a regiones de África e Indochina; otros indicios señalan la región tropical de Asia. Se produjeron brotes de enfermedades con síntomas similares en China en los años 265-240 d.C., pero el primer brote de dengue -bien documentado- ocurrió en Filadelfia en 1780. Durante los siglos XVIII, XIX y principios del XX, grandes epidemias de enfermedades parecidas al dengue azotaron América continental y las islas del Caribe. La primera epidemia confirmada mediante pruebas de laboratorio tuvo lugar en la cuenca del Caribe y en Venezuela entre 1963 y 1964. Entre 1968 y 1969 se produjo otra epidemia en la misma región.

Durante los años cincuenta y sesenta, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emprendió una campaña para el exterminio del mosquito Aedes aegypti con el propósito de eliminar la fiebre amarilla y el dengue. Se logró que el dengue disminuyera en la región durante la década de los setenta, si bien ocurrieron varios brotes en el Caribe y Centroamérica.



La campaña contra el mosquito fue abandonada de forma gradual, con lo que Aedes aegypti volvió a infestar la región. La primera gran epidemia ocurrió en Cuba en 1981: se registraron 344.000 casos de dengue, 10.312 casos de dengue hemorrágico y 158 muertes. Otras epidemias devastadoras fueron las de Brasil (1986-1987), Venezuela (1989-1990) y Perú (1990), entre otras. Desde entonces, se han detectado graves aumentos en la incidencia de la enfermedad en la mayoría de los países latinoamericanos. Cada año se registran numerosos casos de DH en Sudamérica, Centroamérica y en el Caribe.

Además del restablecimiento del mosquito vector, se han identificado otras causas del aumento del dengue y del DH en la región: aumento de la población, concentración de la misma en megaciudades, urbanización no planificada, aumento de los viajes -sobre todo por vía aérea- y otros movimientos poblacionales, instalaciones sanitarias pobres y deterioro de la infraestructura de salud pública.

TRANSMISIÓN



En su ámbito nativo en Asia y África tropical, el dengue corresponde a una zoonosis que circula entre primates arbóreos y mosquitos que viven en el bosque. En cambio, no hay datos de un ciclo selvático similar en el Nuevo Mundo, donde el virus se mantiene entre humanos infectados y dos especies de mosquitos exóticos. El vector más importante es el mosquito domesticado Aedes aegypti, que colonizó el Nuevo Mundo cuando llegó de África en buques de carga entre el siglo XV y XVII.

Aedes albopictus


En algunas zonas neotropicales, la transmisión del virus se ve aumentada por el periurbano mosquito tigre asiático Aedes albopictus, el cual continúa esparciéndose en Latinoamérica tras establecerse en la costa brasileña hace menos de 30 años. Las etapas inmaduras de ambas especies se multiplican en habitáculos acuáticos, sobre todo en recipientes fabricados por humanos. Los nichos urbanos preferidos por Aedes aegypti incluyen, entre otros, palanganas, barriles para colectar lluvia, llantas desechadas y maceteros.

Aedes aegypti


La dinámica poblacional y la intensidad de los brotes de dengue en las urbes latinoamericanas son reguladas por varios factores acoplados, que conectan entre sí a los mosquitos vectores, los humanos vulnerables y los virus de dengue en circulación. La transmisión del dengue en los trópicos se halla sincronizada con las lluvias, ya que, al llenar los recipientes que acumulan agua, facilitan la proliferación de vectores. Los mosquitos infectados transportan el virus del dengue a distancias cortas. Es el movimiento de humanos infectados y virémicos (con el virus aún presente en el torrente circulatorio) el principal factor de esparcimiento territorial del virus a través de límites locales, regionales e internacionales.

INCIDENCIA

A escala regional, la incidencia del dengue en Latinoamérica es mayor en los estratos socioeconómicos bajos. Dado que la inmunidad conferida por infecciones previas es temporal y específica del serotipo, las poblaciones que han sufrido una epidemia reciente serán vulnerables a la enfermedad solo si se introduce un nuevo serotipo o si se desvanece la inmunidad con el paso del tiempo. La gravedad de las epidemias en América ha aumentado en las últimas tres décadas debido a que el riesgo de dengue grave crece cuando en una localidad circulan serotipos múltiples.

En la actualidad, cerca de 2,5 billones de personas (el 40% de la población mundial) viven en sitios con riesgo de transmisión de dengue. La enfermedad es endémica en más de cien países en Asia, África, Oceanía y América. La Organización Mundial de la Salud estima que ocurren más de 500.000 casos de dengue hemorrágico y 22.000 muertes cada año. El dengue circula de forma libre y endémica en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, excepto en Uruguay y Chile continental.

Según la OPS, en 2010 se registraron en Latinoamérica más de 1,8 millones de casos y 1.167 muertes. Se detectaron brotes en Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y muchos otros sitios, incluidas áreas en el Caribe Francés e Inglés, y en los Estados Unidos (Cayo Hueso). Hay que tener en cuenta que gran parte de las infecciones no se comunican a las autoridades, por lo que las estadísticas subestiman la incidencia real. Para marzo de 2011, ya se habían registrado más de 200.000 casos, incluidos 2.744 casos de dengue grave y 224 muertes. Han sufrido epidemias Bolivia, Perú, Colombia, Argentina, Brasil y Paraguay, entre otros países.

ESTRATEGIAS



No disponemos todavía de una vacuna contra el dengue. La existencia de cuatro serotipos del virus dificulta el desarrollo de la misma; asismismo, vacunas con efectividad limitada pueden aumentar el riesgo de adquirir DH. Por razones similares, no existen tampoco medicamentos antivirales efectivos contra el dengue.



Por tanto, la única forma de reducir la incidencia de la enfermedad es la supresión del mosquito vector. El uso de insecticidas resulta poco efectivo, costoso en términos económicos y ambientales, y conlleva el desarrollo de resistencia en los mosquitos. La eliminación de sitios de cría para el díptero parece hoy el método más factible para la reducción de la enfermedad, en especial programas con base comunitaria de limpieza de recipientes que acumulan agua. Sin embargo, se requerirán nuevos avances técnicos, un aumento de la voluntad política y el apoyo social para lograr una reducción notable y duradera de la enfermedad

Autores: Jorge R. Rey y L. Philip Lounibos. Laboratorio de entomología médica y Departamento de entomología y nematología de la Universidad de Florida.

Jorge R. Rey
L. Philip Lounibos

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