domingo, 22 de enero de 2012

HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA (IV)

LA PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA



Al igual que sus pioneros, los psicólogos modernos son ciudadanos del mundo. La Unión Internacional de Psicología Científica tiene 69 naciones miembro, desde Albania hasta Zimbabue. En casi todo el mundo, los miembros de las sociedades de psicología se multiplicaron -desde 4.183 miembros y adherentes de la Asociación Norteamericana de Psicología en 1945 hasta casi 150.000 en la actualidad-, con un crecimiento igualmente rápido en la Sociedad Británica de Psicología. En China, el primer departamento de psicología comenzó en 1978; en 2008 existían 200. En todo el mundo, aproximadamente 500.000 personas han sido capacitadas como psicólogosy, de ellas, 130.000 pertenecen a las organizaciones de psicología europeas. Además, gracias a las publicaciones internacionales, los encuentros en común e Internet, la colaboración y la comunicación llegan a más lugares que antes: "Nos estamos desplazando con mucha rapidez hacia el mundo único de la ciencia de la psicología", informa Robert Bjork. La psicología está creciendo y se está globalizando.




En todo el mundo, los psicólogos discuten algunos temas recurrentes y ven la conducta desde perspectivas diferentes que ofrecen las distintas especialidades en las que ellos enseñan, trabajan e investigan.

LOS GRANDES TEMAS 
DE LA PSICOLOGÍA



¿CUÁL ES EL TEMA HISTÓRICO 
MÁS IMPORTANTE DE LA PSICOLOGÍA?



Durante su breve historia, la psicología se ha enfrentado con algunos temas que irán reapareciendo, pero el mayor y más persistente de ellos es el debate natura-nurtura -la controversia sobre las contribuciones relativas de la biología y la experiencia-. Los orígenes de este debate son antiguos. ¿Nuestros rasgos humanos se desarrollan a partir de la experiencia, o ya nacemos con ellos? 




El filósofo griego Platón asumió que el carácter y la inteligencia son en parte heredados y que algunas ideas también son innatas. Aristóteles contestaba que no existe nada en la mente que no proceda del mundo exterior a través de los sentidos. Los filósofos del siglo XVII retomaron el debate. John Locke rechazó la noción de las ideas innatas y argumentó que la mente es como una página en blanco sobre la cual se escribe la experiencia. René Descartes no estaba de acuerdo con esto, ya que creía que algunas ideas son innatas.


Charles Darwin

Dos siglos después, un naturalista curioso respaldó las ideas de Descartes. En 1831, un estudiante indiferente pero apasionado coleccionista de escarabajos, moluscos y conchas marinas zarpó en un barco para dar la vuelta al mundo en el que sería un viaje histórico. El viajero de 22 años era Charles Darwin, quien durante algún tiempo después de su viaje reflexionó sobre la increible variedad de especies que había encontrado, que incluía tortugas de una isla que eran diferentes de las de otras islas de la misma región. En su obra El origen de las especies, publicada en 1859, Darwin explicaba la diversidad de las formas de vida proponiendo un proceso evolutivo de selección natural: a partir de las variaciones al azar de los organismos, la naturaleza selecciona aquellas que capacitan mejor a los organismos para sobrevivir y reproducirse en un entorno particular. La gran idea de Darwin -"la mejor idea que alguien haya tenido jamás", dice el filósofo Daniel Denett- sigue vigente casi 150 años después como un principio organizador de la biología. La evolución también se ha convertido en un principio importante para la psicología del siglo XXI. Sin duda, esto le hubiera agradado a Darwin, puesto que él creía que su teoría explicaba no sólo las estructuras animales (como la razón por la cual el pelaje de los osos polares es blanco), sino también las conductas animales (como las expresiones emocionales asociadas con el placer y la furia).




El debate sobre natura y nurtura traza un hilo conductor desde los tiempos de la antigua Grecia hasta nuestros días. Los psicólogos de hoy siguen debatiendo mientras formulan preguntas como por ejemplo:
  • ¿En qué se parecen los seres humanos (por sus aspectos biológicos comunes y evolución histórica) y en qué se diferenciasn (por sus entornos diferentes?
  • ¿Las diferencias de género son predisposiciones biológicas o son construcciones sociales?
  • ¿La gramática infantil es mayormente innata o se forma a partir de la experiencia?
  • ¿Cómo influyen la herencia y el ambiente en las diferencias en cuanto a la inteligencia y la personalidad?
  • ¿Son los comportamientos sexuales "guiados" en mayor  medida por la biología interna o "atraídos" por incentivos externos?
  • ¿Debemos tratar los trastornos psicológicos -la depresión, por ejemplo- como una disfunción cerebral, como un trastorno del pensamiento, o ambos?


El debate continúa. Una y otra vez volveremos a ver que en la ciencia contemporánea la tensión entre natura y nurtura se desvanece: el entorno opera sobre los dones de la naturaleza. Nuestra especie está biológicamente dotada con una enorme capacidad para aprender y adaptarse. Además, cada acontecimiento psicológico (cada pensamiento, cada emoción) es al mismo tiempo un acontecimiento biológico. Por eso, la depresión puede ser tanto un trastorno del pensamiento como un trastorno cerebral.

Un experimento de natura-nurtura de la naturaleza: puesto que los gemelos
idénticos tienen los mismos genes, son los participantes ideales en los
estudios diseñados para aclarar las influencias de la herencia y del entorno
sobre el temperamento, la inteligencia y otros rasgos. Los estudios de los
gemelos monocigóticos y dicigóticos proveen una rica variedad de descubrimientos que subrayan la importancia de la herencia (natura)
y del entorno (nurtura).

No hay comentarios:

Publicar un comentario