martes, 21 de febrero de 2012

EL ESTREÑIMIENTO Y LA DIARREA (III)

EXCESO DE GASES EN EL ABDOMEN
(METEORISMO)



¿QUÉ SE ENTIENDE POR METEORISMO?

Se entiende por meteorismo aquellas molestias que se relacionan con la presencia de gas en el intestino. Es muy frecuente en nuestra sociedad la queja de "gases", pero ¿qué significa realmente esta popular expresión y qué representa desde el punto de vista médico? El diccionario de la Real Academia Española define el meteorismo como "abultamiento del vientre por gases acumulados en el tubo digestivo". Esta definición está en concordancia con el hecho de que nuestros conciudadanos equiparan habitualmente distensión abdominal y presencia excesiva de gases en el abdomen, sobre todo, porque notan una cierta mejoría al expulsar gas, por ejemplo, eructando.

Es decir, se entiende por meteorismo la sensación de que el abdomen se nota lleno, apretado y sobre todo distendido. Hay dos posibles preguntas: ¿se puede considerar demostrada una relación clara entre la distensión abdominal y la presencia de gas en el tubo digestivo? Y si es así: ¿disponemos de algún tratamiento válido para mejorar los síntomas que supuestamente producen los gases intestinales?

El tubo digestivo contiene poca cantidad de gas (100-200 centímetros cúbicos). Esta objetivación, realizada con métodos fiables, contrasta con la gran cantidad de gas que se sabe que llega o que se produce cada día en el intestino, lo que indica que existen unos mecanismos de eliminación de gas bien desarrollados. Fácilmente se puede entender que la relación entre la producción y eliminación de gas determinará la cantidad y la composición de gas intestinal. El gas presente en el tubo digestivo (fundamentalmente en el intestino grueso o colon) está compuesto por nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, hidrógeno y metano. La concentración de cada uno de estos gases experimenta variaciones, incluso en el mismo día, en función de diversos factores, como el tipo de alimentación, la composición de la flora intestinal, etc...



A veces el meteorismo es un síntoma de enfermedad orgánica digestiva, como intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche), celiaquía (intolerancia al gluten de la harina de trigo), suboclusión intestinal (dificultad de paso a través del intestino), etc...

¿DE DÓNDE PROCEDE EL GAS INTESTINAL?



Tiene fundamentalmente tres orígenes:
  • GAS QUE SE TRAGA: durante las comidas se tragan cantidades variables de gas atmosférico (oxígeno y nitrógeno). La media por cada deglución se ha calculado en quince mililitros, incluso cuando lo que se deglute es saliva. Las degluciones de líquidos introducen más aire que las de sólidos, sobre todo si los líquidos se aspiran a través de una pajilla o se toman en porrón o botijo. Así mismo, las situaciones de nerviosismo, estrés o comer deprisa aumentan la cantidad de aire ingerido. Hay personas que pueden tragar gas de forma compulsiva (a menudo inconsciente), que luego es eructado, dando la falsa sensación de producción excesiva de gas, cuando de lo que se trata es de incremento de gas deglutido.
  • GAS QUE PROCEDE DE REACCIONES QUÍMICAS EN EL TUBO DIGESTIVO: a través de este mecanismo se produce más gas en el tubo digestivo que por la deglución. La más importante reacción química que produce gas (anhídrido carbónico [CO2]) es la que resulta de la unión entre el ácido clorhídrico (CIH) producido en el estómago y el bicarbonato, producido inmediatamente después en el duodeno.
  • GAS PROCEDENTE DE LA FERMENTACIÓN BACTERIANA INTESTINAL: algunas sustancias (azúcares) no solubles llegan al colon sin ser absorbidas y son fermentadas por su flora bacteriana, que produce gases del tipo dióxido de carbono e hidrógeno. Casi una tercera parte de la humanidad posee bacterias en el colon que, en lugar de producir hidrógeno (H2), producen metano (CH4). Algunas bacterias del colon producen pequeñas cantidades de gases sulfurosos, que son los causantes del olor característico de las flatulencias.
¿CÓMO SE ELIMINA EL GAS INTESTINAL?



El gas intestinal se elimina a través de cuatro mecanismos principales:
  • ERUCTOS: el exceso de gas en el estómago induce a su expulsión retrógrada.
  • DIFUSIÓN A TRAVÉS DE LA SANGRE: los gases pueden pasar de la sangre al intestino, pero también del intestino a la sangre y eliminarse mediante la respiración.
  • CONSUMO DE GAS POR PARTE DE LAS BACTERIAS INTESTINALES: las bacterias que hay en el colon producen, pero también consumen, grandes cantidades de anhídrido carbónico, oxígeno e hidrógeno.
  • EXPULSIÓN DE GAS POR EL ANO: son la flatulencias o ventosidades que se pueden producir a la vez o con independencia de las evacuaciones.

¿QUÉ SÍNTOMAS PRODUCEN 
LOS GASES INTESTINALES?

Las molestias que produce el exceso de gas intestinal son diversas, unas relacionadas con su eliminación excesiva (eructos, aerofagia, flatulencias) y otras derivadas de retención anormal o bien de hiperpercepción de su presencia, aunque la cantidad de gas intestinal esté dentro de los niveles normales (sensación de distensión o hinchazón abdominal). 
  • AEROFAGIA (etimológicamente "comer aire"): como consecuencia de una deglución exagerada, inconsciente y a menudo convulsiva de aire, el paciente siente la necesidad de eliminarlo de forma inmediata mediante eructos, porque nota una sensación molesta de plenitud gástrica y una sensación de alivio al eructar, aunque este alivio suele ser momentáneo. Cada deglución líquida o simplemente de saliva comporta la ingestión de unos quince milímetros de aire, y cada deglución sólida unos tres mililitros. Hay que considerar que los estadios de ansiedad y/o estrés, a menudo condicionan una deglución más frecuente de saliva, lo que indirectamente provoca más deglución de aire y la consiguiente aparición de eructos e hinchazón abdominal. Por ello es cierto que, de una forma indirecta, los síntomas de eructos frecuentes y exagerados, flatulencias e hinchazón abdominal pueden considerarse en parte como manifestación de estados de ansiedad y/o estrés.
  • FLATULENCIAS: expulsión más frecuente de gas intestinal por el ano. El consumo de dietas ricas en fibras o de sustancias que contienen fibras o hidratos de carbono no absorbibles produce un aumento real en la producción de gas intestinal debido a la fermentación bacteriana. Algunos laxantes, como la lactulosa, producen un incremento del gas intestinal.
  • DISTENSIÓN O HINCHAZÓN ABDOMINAL: en general se entiende por meteorismo la sensación de distensión o hinchazón. La flora intestinal (las bacterias que hay en el colon) ataca los restos alimenticios que no se han absorbido en el intestino delgado y provoca fermentacione, con la consiguiente producción de gas.
Sin embargo y a menudo, pacientes con hinchazón y sensación de "muchos gases" en el abdomen, no tienen más cantidad de gas que los individuos control, aunque refieren alivio sintomático cuando consiguen expulsarlos (eructos o ventosidades). Ello sugiere que estos pacientes tienen una intolerancia exagerada a la distensión del tubo digestivo por gas. Dicho de otro modo, estos pacientes sienten como molesta la misma cantidad de gas que no produce síntomas en la mayoría de la población, es decir, tienen una sensibilidad exagerada a cantidades normales de gas en el intestino. Es lo que se conoce con el nombre de hipersensibilidad o hiperpercepción visceral.



¿QUÉ COMPLICACIONES 
PUEDE PROVOCAR EL METEORISMO?

El meteorismo no produce complicaciones trascendentes, más allá de las que puedan derivarse de tipo social. No está demostrado que provoque cefaleas, anorexia, pérdida de concentración, etc... Se ha dicho que puede contribuir a la aparición de halitosis, hecho que puede ser cierto en un limitado número de casos. Con alguna frecuencia hay pacientes que llegan a la consulta con la idea que "los gases" les provocan irritabilidad o ansiedad, derivadas de la incomodidad que producen los síntomas (sobre todo, hinchazón abdominal y eructos). La sensación del paciente es, obviamente, la que expresa, pero lo más habitual es que la irritabilidad y la ansiedad provoquen un mayor número de degluciones de saliva, lo que condiciona la presencia de más gas en el tubo digestivo, ya que cada deglución introduce unos quince mililitros de aire, como ya hemos indicado.

¿CÓMO SE PUEDE EVITAR 
Y TRATAR EL METEORISMO?

Parece razonable que al referirse a la prevención y tratamiento del meteorismo, se haga en función del síntoma predominante en un determinado paciente:
  • LA AEROFAGIA: debe ser considerada más como trastorno del comportamiento que como disfunción gastrointestinal. De todas maneras, se aconseja al paciente que procure comer despacio, masticar bien y hablar poco durante las comidas. Evitar los chicles y las bebidas con gas, no utilizar pajilla para tomar bebidas, no tomar caramelos, sobre todo los "sin azúcar" (llevan edulcorantes que suelen favorecer el meteorismo) y dejar de fumar. Cuando se acompaña de manifestaciones de ansiedad o irritabilidad, es necesaria la consulta médica para su correcto enfoque y tratamiento.
  • LAS FLATULENCIAS: excesivas pueden reducirse con la disminución en la dieta de alimentos productores de gas (sobre todo los ricos en carbohidratos no absorbibles, como legumbres, hortalizas, cereales integrales), o alimentos muy ricos en fibras. Con estas recomendaciones se pretende disminuir el sustrato que las bacterias del colon tienen para fermentar y, como resultado, reducir la cantidad de gas. En caso de sospecha o constatación de una intolerancia específica como, por ejemplo, a la lactosa, se debe evitar el consumo de leche durante unas cuatro semanas). Si la abstención de leche se acompaña de una franca mejoría de las flatulencias y de la distensión abdominal, es recomendable evitar, o al menos restringir, su consumo, aunque sí se puede y debe tomar yogur o queso para prevenir la osteoporosis (falta de calcio en los huesos).
  • DISTENSIÓN ABDOMINAL: puede tratarse con las medidas indicadas en el apartado de aerofagia, con la finalidad de disminuir la ingesta de gas, y con las medidas indicadas en el apartado de flatulencias, para diminuir la producción de gas. Es muy conveniente el ejercicio físico, practicar algún deporte o por lo menos caminar con frecuencia.
Para mejorar o aliviar los diferentes síntomas de meteorismo, sobre todo cuando el predominio es de hinchazón abdominal, se recomienda:
  • Disminuir en la dieta las legumbres (judías, garbanzos, habas, lentejas), verduras (col, coliflor, coles de Bruselas, alcachofas, acelgas, pepinos y pimientos), hortalizas (cebolla cruda y rábanos), cereales integrales, grasas de origen animal y chocolate.
  • Evitar la prisa al comer y procurar una buena masticación.
  • Evitar las bebidas con gas.
  • Evitar beber demasiado líquido en las comidas. Por tanto los líquidos se tomarán preferentemente fuera de las comidas y no se utilizará bota, porrón ni pajilla para beber.
  • Evitar todo aquello que pueda estimular la salivación en exceso como, por ejemplo, masticar chicles, abusar de los caramelos y fumar.
  • Cocinar fundamentalmente a la plancha y con aceite de oliva.
No hay fármacos con una inequívoca eficacia para tratar estos síntomas, pero con ausencia de mejoría clara con las recomendaciones expresadas, es conveniente la consulta médica para enfocar el diagnóstico y considerar los fármacos que puedan ayudar a eliminar gases: unos aumentando los movimientos de progresión gastrointestinal (procinéticos), otros mejorando los espasmos intestinales (antiespasmódicos) y algunos disminuyendo el volumen de gas existente en el intestino, (fármacos antiflatulentos o antiespumantes, fundamentalmente dimeticona). Su eficacia es limitada, pero como no perjudican pueden probarse y si le van bien a un paciente en concreto no hay ningún problema en utilizarlos, a las dosis y el tiempo que el facultativo recomiende.



Con respecto a los remedios naturales, se recomienda moderación. Es ingenuo pensar que todo lo natural es infalible y necesariamente bueno a cualquier dosis en toda circunstancia. Para las diversas manifestaciones del meteorismo se recomiendan infusiones de hierbas antiespasmódicas o digestivas, que alivian ocasionalmente la distensión abdominal e incluso facilitan la expulsión de gases. Hay personas con síntomas de meteorismo (sobre todo hinchazón abdominal) que se alivian con infusiones de melisa, manzanilla, María Luisa, tila, pasiflora, hinojo, comino, anís estrellado o verde, y personas con sensación de digestión lenta que mejoran con infusiones de menta-poleo o boldo.

Finalmente, indicaremos que aquellos pacientes con síntomas predominantes de ansiedad y/o depresión que pueden influir claramente en el meteorismo, deberán acudir a su médico y, de común acuerdo, corregir estas situaciones mediante psicoterapia, técnicas de relajación y, a veces, fármacos que ayuden a su resolución.


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