miércoles, 7 de marzo de 2012

EL S.I.D.A. (I)

LA INFECCIÓN SILENCIOSA


A parte de su variabilidad, el VIH cuenta con otra arma poderosa: la capacidad de infectar una célula de nuestro sistema inmunitario (un tipo de glóbulo blanco conocido como linfocito, concretamente los que tienen un receptor llamado CD4) y permanecer latente. Es decir, el VIH se mantiene en un estado silencioso, sin reproducirse ni matar la célula que ha invadido. Así, el virus no podrá ser destruido por ninguno de los fármacos que conocemos, ni tampoco por nuestras defensas.


Pasados unos cuantos años de la infección original, el virus latente ser reactivará y comenzará a dividirse, por motivos que aún no estan del todo claros. Esto acabará matando a los linfocitos CD4 (el recuento cae en picado, cosa que se puede ver en una analítica de sangre) y dará lugar a la conocida bajada de defensas. Esta es la razón por la cual se desarrolla la enfermedad, el sida propiamente dicho, tiempo más tarde de la infección original por el VIH.


El otro hecho que contribuye enormemente a la pandemia es que durante este período silente de latencia, la persona afectada puede infectar a muchas otras, porque en la mayoría de los casos no sabe que tiene el VIH en la sangre y no toma las precauciones adecuadas. La OMS ha calculado que el 80% de los infectados por VIH ni siquiera lo saben. La única pista de que puede haberse producido un contagio puede confundirse con un resfriado: dos o tres semanas después de la entrada del VIH en el cuerpo hay un incremento en la reproducción del virus, que causa unos síntomas parecidos a la gripe que remiten de forma rápida.

Pasados unos cuantos meses, se llega a un "empate" entre los virus y las células inmunes, que con los años se desequilibrará a favor de los virus.


En la fase visible de la enfermedad, los infectados padecen infecciones secundarias graves e inesperadas tan pronto como el VIH haya destruido suficientes células inmunes. Por ejemplo, bacterias que normalmente conviven con el ser humano sin causar ningún problema comienzan a atacar el cuerpo cuando nuestra inmunidad deja de poder controlarlas. El tubo digestivo es uno de los lugares donde la pérdida de las defensas es más acusada y más rápida, por eso se ven muchas infecciones en este ámbito. Son también comunes las pneumonías (causadas sobretodo por un hongo llamado Pneumocystis, que prácticamente no se ve si no se tiene sida) o la tuberculosis. La frecuencia de cánceres, en especial los linfomas, también aumenta. Ningún órgano se escapa de los efectos de la progresiva desaparición de los sistemas inmunitarios, y por tanto las causas finales de muerte pueden ser muy variadas.


Se sabe que los hombres y mujeres responden de manera diferente al virus, por causas que no están del todo muy claras. Las mujeres suelen tener niveles de VIH en sangre más bajos que los hombres, pero en cambio progresan más rápido hacia el sida. Esto puede ser debido al hecho de que el sistema inmunitario de la mujer se activa de una manera más fuerte cuando detecta el virus, cosa que hace que los linfocitos se destruyen de forma más rápida. Se cree que detrás puede existir una causa hormonal.



DIAGNÓSTICO RÁPIDO Y NECESARIO


Actualmente el diagnóstico de una infección por VIH se hace mediante la técnica de ELISA, que detecta los anticuerpos presentes en el suero que el cuerpo humano genera contra el virus (por eso los infectados reciben el nombre de seropositivos). Si se confirma después mediante otra técnica llamada Western blot, el porcentaje de error en el diagnóstico es inferior al 0,003%. Existen otros procedimientos más simples y rápidos, pero con menos sensibilidad y especificidad que el ELISA. Estos son más útiles en países en vías de desarrollo, donde a menudo no hay acceso a la maquinaria necesaria para realizar unas pruebas más exactas.


En Barcelona, en abril de 2009 comenzaba un programa piloto en el cual 36 farmacias de la ciudad ofrecían el diagnóstico gratuito de la infección por VIH a todos los mayores de 16 años. El test dura 15 minutos y, en caso de resultado positivo, se recomienda confirmarlo por otros medios. El plan era hacer al menos 1.500 de estos tests gratuitos. Y en junio de 2009, un equipo de científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona y el CSIC presentaba un nuevo test que detectaba la infección en menos de una hora. La ventaja es que hacen falta muchos conocimientos especiales y que puede ser usado en cualquier lugar, lo cual lo hace ideal para los diagnósticos en países africanos, por ejemplo.



Por lo dicho anteriormente, conseguir extender el diagnóstico precoz a la mayor parte del planeta es uno de los objetivos principales para prevenir la transmisión de la enfermedad. El Colegio de Médicos de los Estados Unidos ha propuesto que absolutamente todos sus ciudadanos a partir de los 13 años se hagan las pruebas una vez al año. En 2006, los expertos del Gobierno de los Estados Unidos recomendaban implantar un sistema según el cual se hiciese una prueba del sida a cualquier persona en edades comprendidas entre los 13 y los 64 años que acudiesen a un centro sanitario, excepto que la persona pidiese expresamente lo contrario. Esta medida no se ha aplicado aún, porque existen estados que requieren que los pacientes den el consentimiento por escrito a cualquier prueba que se les realice y porque las mutuas han rechazado asumir los costes. Mientras tanto, en los Estados Unidos aún se debate la conveniencia de aprobar la distribución generalizada de los tests de diagnóstico rápido, que en estos momentos sólo se pueden realizar en hospitales y centros de salud.


Según los cálculos de la OMS, este tipo de iniciativas podría reducir las nuevas infecciones hasta un 95% en menos de una década (10 años), si van acompañadas de prevención y tratamiento inmediato con antiretrovirales para las personas que den positivo. De esta forma, en 50 años se podría parar la pandemia de sida. El problema es que esto sería muy caro: hasta unos 3.400 millones de dólares anuales.

CERRAR FRONTERAS


En 1987, los Estados Unidos adoptaron una medida muy criticada para intentar parar o frenar los contagios de sida: prohibir la entrada al país a todos los extranjeros seropositivos. Antes de cruzar la frontera se había de rellenar un cuestionario, que incluía la pregunta sobre el sida.

LAZO POR LA LUCHA CONTRA EL SIDA
COLOCADO EN LA CASA BLANCA
DURANTE LA ADMINISTRACIÓN DE OBAMA
Estudios posteriores han demostrado que esta medida no tiene ninguna utilidad real. En 2008, el presidente Bush firmó una orden para revocar la ley y en 2009 comenzaron los trámites para anularla, lo que sucedió finalmente en noviembre de ese mismo año.


Aún existen 8 países que tienen una ley similar, entre ellos la China, los Emiratos Árabes y Corea del Sur. 

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