sábado, 14 de abril de 2012

RADIOGRAFÍAS POR CONTRASTE DE FASE

Una nueva técnica de rayos X augura una resolución mayor sin necesidad de aumentar las dosis de radiación.


Los rayos X pueden localizar desde bombas escondidas en el equipaje hasta tumores de mama. Sin embargo, siempre existen detalles del objeto que se antojan demasiado sutiles como para que los dispositivos tradicionales puedan detectarlos. Una nueva técnica de rayos X, desarrollada a partir de otra empleada en los aceleradores de partículas, quizá permita resolver algunos detalles que hasta ahora se consideraban inobservables.



Las radiografías funcionan en buena parte de la misma manera que la fotografía  tradicional: a partir de la luz que absorbe, transmite y dispersa un objeto. Para obtener una gran resolución, suele necesitarse una gran cantidad de rayos X. Esta puede conseguirse mediante una exposición continuada, lo que puede implicar niveles perjudiciales de radiación, o bien de una sola vez gracias a una fuente de potencia elevada, como los sincrotrones, muy costosos.



Ahora, Alessandro Olivo, físico del Colegio Universitario de Londres, y sus colaboradores proponen captar imágenes de un objeto a partir de las pequeñas desviaciones que experimentan los rayos X que lo atraviesan. La idea se basa en adaptar, para el caso de los dispositivos usuales de rayos X, el mismo procedimiento de toma de imágenes por contraste de fase que se ha venido empleando en los sincrotrones desde hace más de 15 años. 

Junto a una fuente tradicional de rayos X, la técnica emplea rejillas de oro de unos 100 micrómetros de espesor. Una se coloca delante del objeto que se desea radiografiar; la otra, detrás. Los orificios de ambas rejillas no se alinean entre sí a la perfección, por lo que los rayos X que, tras haber pasado por la primera, atraviesen el objeto sin desviarse serán eliminados por la segunda. Esto reduce el ruido de la señal. El detector analiza entonces únicamente los fotones que se desviaron a atravesar el objeto. El método logra una resolución al menos 10 veces mayor que la de las radiografías tradicionales.



"Todo se aprecia con mayor claridad y resulta posible detectar algunos detalles que, hasta ahora, se consideraban muy difíciles de resolver", explica Olivo sobre sus hallazgos, publicados en fecha reciente en la revista Applied Optics. Una radiografía normal suele bastar para descubrir una bomba escondida entre el equipaje, pero en ocasiones también puede confundirla con otros materiales, como plásticos o líquidos. Los expertos intentan ahora aumentar aún más la sensibilidad del método. A tal fin, se encuentran investigando técnicas tridimensionales en las que el objeto se enfoca desde varios ángulos.

El procedimiento genera imágenes en pocos segundos, una rapidez mucho mayor que la de otras técnicas de contraste de fase con rayos X, las cuales requieren irradiar el objeto durante varios minutos, según explica David Bradley, especialista de la Universidad de Surrey que no participó en el estudio. No queda claro, sin embargo, si el método podría funcionar con suficiente rapidez como para utilizarse en escáneres de seguridad, señala Philip Withers, físico de materiales de la Universidad de Manchester. Sin embargo, Withers sí cree que la técnica mejorará las aplicaciones médicas, así como los métodos de detección de pequeños defectos en los materiales de la industria aeroespacial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario