martes, 29 de mayo de 2012

ANATOMÍA DEL DESARROLLO DEL SISTEMA ESQUELÉTICO




Tanto la osificación intramembranosa como la endocondral se inician cundo las células mesenquimatosas, que son células de tejido conectivo derivadas del mesodermo, migran al área donde ocurrirá la formación de un hueso. En algunas estructuras esqueléticas, las células mesenquimatosas se transforman en condroblastos, que forman el cartílago. En otras, se convierten en osteoblastos, los cuales dan origen al tejido óseo por osificación intramembranosa o endocondral.

El análisis del desarrollo del esqueleto brinda una oportunidad excelente para comentar el de las extremidades. Éstas aparecen hacia la quinta semana como una pequeña protuberancia a los lados del tronco, llamadas primordios de las extremidades



Consisten en masas de mesodermo genérico cubiertas con ectodermo. En este punto, las futuras extremidades tienen un esqueleto mesenquimatoso y parte de la masa del mesodermo que envuelve los huesos en desarrollo se transformará en los músculos esquéleticos de las propias extremidades.



Hacia la sexta semana, los primordios de las extremidades presentan un área más angosta en su porción media. Dicha constricción delimita segmentos distales de los primordios: la placa de la mano en los primordios de las extremidades superiores y la placa del pie en los de las extremidades inferiores. Dichas placas constituyen la forma inicial de las manos y los pies, respectivamente. En esta etapa de desarrollo de las extremidades, el esqueleto es cartilaginoso. 



Hacia la séptima semana, los brazos, los antebrazos y las manos son distinguibles en los primordios de las extremidades superiores y los muslos, las pantorrillas y los pies son apreciables en los de las extremidades inferiores. Se ha iniciado la osifiación endocondral. Al llegar a la octava semana ya se notan los hombros, los codos y las muñecas, por lo que ya resulta adecuado llamar extremidades superiores a estos primordios y extremidades inferiores a los que se encuentran en la parte caudal.



El notocordio es un cilindro flexible de mesodermo que define la línea media del embrión y también le confiere parte de su rigidez. Su posición corresponde al área donde se desarrollará la columna vertebral. Al formarse las vértebras, el notocordio queda rodeado por los cuerpos vertebrales en desarrollo, pero al final desaparece, excepto ciertos residuos que persisten, como el núcleo pulposo de los discos intervertebrales.


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