miércoles, 16 de mayo de 2012

FUNCIÓN DE LOS HUESOS EN LA HOMEOSTASIS DEL CALCIO

Los huesos constituyen el principal reservorio de calcio en el cuerpo humano, ya que almacenan el 99% del total de este elemento en el cuerpo humano. El control de la concentración de calcio en la sangre se logra al regular la velocidad de resorción de este elemento de los huesos hacia la sangre y la transferencia de calcio sanguíneo a los huesos. La mayoría de las funciones de las células nerviosas depende de las concentraciones adecuadas de iones calcio (Ca2+). Además, numerosas enzimas utilizan estos iones como cofactor (una sustancia necesaria para que ocurra una reacción enzimática) y también se precisan para la coagulación sanguínea. Por tales razones, la concentración plasmática de los iones de calcio es, bajo control estricto, de 9 a 11 mg/100 ml. Es posible que incluso cambios mínimos en la concentración de iones calcio fuera de tales límites resulten mortales: si el nivel sérico de este elemento es muy alto, el corazón puede dejar de latir (paro cardíaco); en cambio, si disminuye en forma excesiva es probable que se detenga la respiración (paro respiratorio). La función de los huesos en la homeostasis del calcio consiste en "amortiguar" sus cambios de concentración en el plasma sanguíneo al liberar iones calcio hacia la sangre cuando disminuyen tales valores y absorberlos si aumentan. Estas variaciones se realizan bajo control hormonal.



El factor más importante en la regulación del intercambio de iones calcio entre la sangre y los huesos es la hormona paratiroidea (HPT), que secretan las glándulas paratiroides.

CORTE  HISTOLÓGICO DE  PARATIROIDES
A) CÉLULAS OXIFÍLICAS U OXÍFILAS
B) ADIPOCITOS
C) CÉLULAS PRINCIPALES QUE SECRETAN PARATOHORMONA

La secreción de HPT depende de varios sistemas de retroalimentación negativa que ajustan la concentración sanguínea de los iones calcio; así, cuando algún estímulo la hace disminuir, las células (receptores) de las paratiroides detectan el cambio. 



El centro de regulación es el gen de la HPT que se localiza en el núcleo de las células paratiroideas. El aumento cíclico de los niveles de AMF (adenosinmonofosfato o monofostato de adenosina) en el citosol constituye una señal de entrada a dicho centro de control. El AMF cíclico acelera las reacciones que "activan" el gen de la HPT, aumenta la velocidad de síntesis de esta hormona y como resultado se libera más HPT a la sangre (señal de salida); esta hormona incrementa el número y la actividad de los osteoclastos (efectores), lo que a su vez acelera el ritmo de la resorción ósea. Con la consecuente liberación de iones calcio (y fosfato) de los huesos al plasma sanguíneo aumenta la concentración plasmática de este elemento y la normaliza.



Otra hormona brinda cierta contribución a la homeostasis del calcio en la sangre, gracias a su efecto en los huesos. Cuando la concentración de calcio en la sangre es mayor de lo normal, las células parafoliculares de la glándula tiroides secretan  calcitonina (CT), hormona que inhibe la actividad de los osteoclastos, acelera la captación de los iones calcio sanguíneos en los huesos y apresura el depósito de este elemento en los propios huesos. El resultado final es que la CT promueve la formación de hueso y disminuye los niveles de calcio en la sangre. No obstante tales efectos, aún no se sabe a ciencia cierta cuál es la función de la calcitonina en la homeostasis normal del calcio, dado que su concentración puede reducirse a cero o alcanzar niveles excesivos sin que aparezcan síntomas clínicos.

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