jueves, 10 de mayo de 2012

PROBLEMAS EN LAS REANIMACIONES CARDIOPULMONARES



PROBLEMAS MÁS FRECUENTES QUE PUEDEN APARECER DURANTE UNA RCP

OBJETOS EXTRAÑOS 
EN LA CAVIDAD ORAL

La obertura de la vía aérea contempla como uno de sus pasos la verificación de la presencia de posibles objetos extraños en la boca cuando existen problemas de entrada de aire. Pero sólo extraeremos los objetos extraños que sean claramente visibles y fáciles de extraer, sin hacer exploraciones a ciegas.

También pueden aparecer vómitos o restos de alimentos. La búsqueda de dentaduras postizas en la cavidad oral no ha de ser un objetivo de la reanimación. En caso que se observe claramente el desplazamiento de estas piezas y si son fácilmente manipulables se sacarán; no obstante la mayor parte de dentaduras postizas en la actualidad mantienen una buena fijación y serán un buen recurso más que un problema para la RCP.

DILATACIÓN GÁSTRICA

El esófago es un conducto que prácticamente siempre se encuentra cerrado (sólo se obre para dar paso a los alimentos); pero si insuflamos aire muy bruscamente durante las ventilaciones, podemos provocar que se abra y una parte del aire puede llegar al estómago y inflarlo. A medida que el estómago se va dilatando, pueden aparecer dos tipos de problemas, fundamentalmente:
  • Vómito.
  • Distensión que puede producir una compresión del diafragma y, por tanto, una dificultad adicional para el llenado de aire de los pulmones.

VÓMITOS

Consisten en la expulsión involuntaria del contenido del estómago hacia la boca. Una de las causas más frecuentes es el paso de gran cantidad de aire al estómago, cuando se ventila de forma brusca.

También se puede provocar el vómito si se intenta vaciar el aire del estómago.

La aparición de vómitos en una persona inconsciente que está siendo sometida a un proceso de reanimación cardiopulmonar puede crear graves complicaciones a causa de dos factores:
  • Paso de las sustancias sólidas del vómito a las vías aéreas con obstrucción del paso del aire.
  • Aspiración de las secreciones sólidas del vómito que, como que son de tipo ácido, originan una gran irritación de las vías aéreas.
En caso que se presente cualquiera de estas complicaciones, debemos decantar rápidamente a la víctima, limpiar la cavidad oral y, una vez limpia la vía aérea, colocarla otra vez en posición de RCP y continuar con la técnica.

POSICIÓN LATERAL DE SEGURIDAD (PLS)

Es una posición de espera en víctimas que no tienen un correcto estado de consciencia (pérdida o alteración) y que respiran de forma efectiva (respiración normal).



El objetivo de colocar una víctima inconsciente con respiración normal en posición lateral de seguridad es mantener abierta la vía aérea. Esta posición evita que la lengua bloquee la vía aérea, y disminuye el riesgo de ahogamiento con secreciones, ya que permite la salida de vómitos o de fluidos por la boca en caso de ser abundantes.


  • Retirar gafas y cualquier objeto voluminoso que la víctima lleve en los bolsillos.
  • Arrodillarnos al lado de la víctima y asegurarnos que las piernas están alineadas.
  • Colocar el brazo más próximo a nosotros formando un ángulo recto con el cuerpo, con el codo flexionado y la palma de la mano hacia arriba.
  • Pasar el otro brazo por encima del pecho y mantener el dorso de la mano contra la cara más próxima a nosotros; mantendremos esta posición.
  • Con la otra mano, cogeremos la rodilla de la pierna más lejana y alzaremos todo manteniendo el contacto del pie con la tierra.
  • Manteniendo la mano presionada sobre la cara, tiraremos con la otra mano la pierna más alejada para poder hacer girar a la víctima hacia nosotros sobre su costado.
  • Recolocaremos la pierna superior de manera que la cadera y la rodilla formen un ángulo recto.
  • Recolocaremos la cabeza hacia atrás para garantizar la obertura de la vía aérea, si es necesario.
  • Recolocaremos la mano bajo la cara, si es necesario, para mantener la cabeza sujetada.
  • Comprobaremos la respiración con regularidad.
  • Abrigaremos a la víctima para evitar la pérdida de calor corporal.


MOBILIDAD Y MANIPULACIÓN URGENTE DE VÍCTIMAS

Es norma general que no se ha de mover la víctima hasta la llegada de la ayuda. Pero en situación de riesgo inminente, y cuando la víctima no esté de cara hacia arriba o sobre un plano duro y rígido, habremos de movilizarla sin esperar la llegada de ayuda. Por ejemplo para girar una víctima que no respira y se encuentra boca abajo, o bien apartar una víctima inconsciente o que no se pueda desplazar de un peligro inminente como puede ser un incendio, presencia de gases, amenazada de derrumbe,...



A continuación explicaremos diversas técnicas que pueden ser de utilidad.

1.- Girar a una víctima  que se encuentra boca abajo en el suelo:

Técnica para un sólo actuante:
  • Nos colocaremos de rodillas a la altura de los hombros de la víctima, en el lado contrario hacia donde esté mirando la víctima.
  • Alzaremos el brazo más próximo acercándolo hacia la cabeza.
  • Con una mano le sujetaremos la cabeza.
  • Pasaremos la otra mano por debajo de la axila más lejana cogiéndole el hombro.
  • Tiraremos hacia nosotros con suavidad.
  • La víctima quedará hacia arriba.
  • Alinearemos las extremidades.

2.- Arrastre de una víctima:




Técnica para un sólo actuante:

En caso de tener que alejar rápidamente una víctima de un peligro inminente, o haber de trasladarla a un plano duro y rígido para realizarle las técnicas de reanimación, podemos utilizar esta técnica:
  • Arrastre por los pies:
      • Situar a la víctima cara arriba y alineada.
      • Nos colocaremos de rodillas delante de los pies de la víctima.
      • Pasaremos una mano por debajo de los tobillos y cogeremos el tobillo contrario a la mano. Debemos tener cuidado de no coger ropa ni zapatos, ya que se pueden desprender.
      • Pasaremos la otra mano por encima de los empeines y cogeremos el contrario a la mano.
      • Elevaremos las piernas de la víctima hasta la altura de nuestro pecho, manteniendo las plantas contra el pecho.
      • Nos incorporaremos manteniendo la postura anterior.
      • Nos desplazaremos estirando a la víctima lentamente; debemos tener en cuenta que caminamos hacia atrás.
    • Esta técnica es mucho más segura y recomendable que la simple tracción por los tobillos.

  • Arrastre por las axilas:
    • Técnica 1
      • Situar a la víctima hacia arriba y alineada.
      • Nos debemos colocar de rodillas detrás de la cabeza de la víctima.
      • Cogeremos a la víctima por debajo de las axilas.
      • Le sujetaremos la cabeza con los antebrazos para mantenerla alineada con el cuerpo.
      • Nos incorporaremos con suavidad manteniendo la posición anterior.
      • Nos desplazaremos estirando a la víctima; debemos tener en cuenta que caminamos hacia atrás.
    • Técnica 2
      • Situar a la víctima hacia arriba y alineada.
      • Nos colocaremos de rodillas detrás de la cabeza de la víctima.
      • Pasaremos una mano por debajo de su cabeza sujetándola.
      • Introduciremos la otra mano suavemente por debajo de la espalda hasta la altura de los omóplatos. Dejar que la cabeza repose en nuestro antebrazo.
      • Manteniendo la posición anterior elevar el tronco de la víctima hacia delante de forma suficiente para que la cabeza/cuello de la víctima repose sobre nuestro hombro.
      • Pasaremos ambos brazos por debajo de las axilas de la víctima y cogerla por las muñecas.
      • Nos alzaremos, doblando primero una pierna y estirando los brazos, presionando el cuerpo de la víctima sobre nuestro pecho.
      • Nos desplazaremos estirando la víctima; debemos tener en cuenta que caminamos hacia atrás.
3.- Ayuda a víctimas:

Si la víctima está consciente y no es capaz de alejarse del peligro, o necesita soporte, podemos utilizar diferentes técnicas para ayudar a desplazarla.
  • En "muleta" sobre los hombros de uno o dos actuantes.
  • Sobre la espalda o al cuello.
  • Sentada sobre manos.





EXPLORACIÓN SECUNDARIA

Una vez realizada la valoración primaria, y si la víctima está fuera del peligro inmediato, procederemos a realizar la exploración secundaria. El objetivo es, primero, localizar las lesiones que pueda presentar y, posteriormente, tomar cuanta más información mejor para transmitirla a la asistencia médica y decidir la posición de espera hasta que llegue la ayuda especializada.

Para obtener información preguntaremos a la víctima o, si no puede colaborar, le preguntaremos a testimonios presentes.

También es importante fijarse en el entorno para poder hacer una composición de lugar que nos pueda dar pistas de lo que ha pasado.

PAUTAS QUE SE HAN DE SEGUIR
  • Recoger información básica por medio de diversas preguntas a la víctima o a los testimonios presentes en el lugar de los hechos.
      • ¿Qué ha pasado?
      • ¿Cómo se encuentra, que síntomas tiene?
      • ¿Cómo se ha producido la lesión?
      • ¿Tiene alguna enfermedad, toma medicación?
      • Alergias conocidas (medicamentos, alimentos,...).
      • Nombre, edad, domicilio, teléfono de familiares o persona de contacto.
  • Buscar pistas externas:
      • Presencia de medicamentos, inhaladores,...
      • Pulseras o cadenas de alerta médica.
      • Jeringas, ampollas,...
  • Exploración física: examen físico de cabeza a pies y tomar nota de:
      • Calidad del estado de consciencia, de la respiración y circulación.
      • Signos que encontramos (detalles físicos que podemos ver, tocar, medir, sin realizar movilizaciones inadecuadas):
        • Signos que pueden ver como: sudoración, heridas, orificios sangrantes, contusiones, color de la piel, contracturas musculares, deformidades, acortamientos, edemas,...
        • Signos que podemos palpar: humedad, temperatura corporal, deformidades, asimetrías,...
        • Signos que podemos sentir: sonidos respiratorios, respuestas inadecuadas, sonidos incomprensibles...
        • Signos que podemos oler: alcohol, acetona, gasolina, disolventes, cola, orina, excrementos, sangre, quemaduras...
      • Valorar síntomas (sensaciones que la persona puede describir):
        • Dolor.
        • Ansiedad.
        • Calor, frío.
        • Náuseas, vértigos.
        • Sensación de hueso roto.
        • Sensación de muerte...

DEBEMOS RECORDAR

Realizar la exploración secundaria sólo si la víctima
está fuera de peligro vital inmediato.



Historial ajustado de lo que pasa y de antecedentes.



Buscaremos pistas externas.



Preguntaremos a testimonios.



Exploración física de cabeza a pies:
Evaluar síntomas.
Anotar signos.



Alertar al 112 si es preciso y no se ha hecho antes.

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