lunes, 25 de junio de 2012

ÓRGANO SEXUAL MASCULINO



Una relación sexual genital tiene lugar cuando un hombre introduce su pene en la vagina de una mujer. Cuando el pene está en su estado normal, flácido, esta hazaña es difícil de lograr, quizás imposible. Pero  imposible no hay nada. Sin embargo, cuando el pene se endurece y pasa al estado de erección, la mayoría de los hombres aprende con rapidez la técnica para introducirlo en la vagina (a veces con demasiada rapidez, otras veces sin pensar en su pareja femenina, y muchas veces sin saber qué es lo que desea o qué es lo que realmente le gusta a su pareja, sea permanente o sea una pareja efímera, transitoria o pasajera.



EL PENE

La forma que adopta una erección es bastante obvia; digamos que salta a la vista. Pero para entender completamente el proceso es necesario examinar el principal miembro sexual masculino: el pene.




LA TRES ESPONJAS


Básicamente, un pene se compone de tres estructuras que están hechas de un tejido similar a una esponja y que pueden llenarse de sangre.
  • Los dos cuerpos cavernosos contienen las arterias principales y se sitúan a lo largo del pene, en la mitad superior. Son cámaras cilíndricas y su tamaño es mayor que el de la tercera estructura esponjosa.
  • El cuerpo esponjoso está bajo los dos cuerpos cavernosos y rodea la uretra, que a su vez funciona como conducto tanto de la orina como de los espermatozoides.




Cuando un hombre se excita, y no precisamente por estar viendo a su equipo de football marcando el gol de la victoria, los nervios que rodean el pene se activan, lo que provoca que los músculos alrededor de las arterias se relajen y fluya más sangre hacia el miembro. El tejido esponjoso absorve esta sangre adicional y así el pene se endereza y se endurece; esto es lo que constituye una erección. La misma erección aprieta las venas de manera que la sangre no pueda salir del pene, y por eso permanece erecto.



En la base del pene, los dos cuerpos cavernosos se separan para formar una Y, justo donde ambos extremos se unen al hueso púbico. Este ligamento controla el ángulo del pene erecto. Muchos hombres preguntan si tienen algún problema porque el ángulo de su pene en estado de erección no es de 90 grados, paralelo al suelo. Esto no es ningún problema, más bien es uno de los mitos masculinos, mal llevados por la psique machista del grupo masculino.



Cada pene tiene un ángulo diferente en la erección, que no afecta para nada a su rendimiento. A medida que pasan los años, el ligamento de la base del pene se estira y el ángulo cambia. Por ejemplo, un hombre de 70 años tendrá una erección que apunta hacia abajo, en lugar de hacia arriba, como cuando era joven.




EL GLANDE



La cabeza del pene, se llama glande, tiene una forma cónica. La abertura en medio del glande se denomina meato, y en su base hay una estructura que se conoce como corona, debido a su forma.



El glande sirve para varias cosas:
  • Es un poco más grueso que el resto del pene, especialmente alrededor de la corona. Este grosor extra sirve como tapón, para mantener el semen eyaculado dentro de la vagina después del orgasmo, lo más cerca posible del cuello uterino. Es el método que tiene la madre naturaleza para asegurar unas probabilidades mayores de fertilización. El glande también reúne la mayoría de las terminaciones nerviosas.
  • El glande crea una fricción adicional que, en este caso, produce "buenas vibraciones" que ayudan a la eyaculación.
  • Los hombres no son los únicos que se benefician del glande. El cuello uterino de la mujer podría resultar dañado con todo el empuje y la fricción que se da durante el coito si no fuera por el glande, que hace de amortiguador.




Las mujeres deberían agradecer al glande la atención que se merece. La manera de hacerlo se las dejo a su elección.




EL PREPUCIO

En el momento del nacimiento, el glande está cubierto por el prepucio, una funda de piel que se abre en la punta. En los niños esta abertura es muy estrecha y por lo general no puede retraerse. Habitualmente el prepucio se va aflojando a medida que el niño crece. Cuando un hombre tiene una erección, el prepucio retrocede y deja el glande al descubierto. La piel del glande es extremadamente sensible, y el objetivo del prepucio es protegerla.



En las culturas judía y musulmana el prepucio siempre se quita con una pequeña intervención quirúrgica conocida como circuncisión. Este procedimiento también ha ganado popularidad entre la sociedad occidental porque facilita mantener limpio el pene (cuestiones higiénicas). En vista de que la higiene hoy en día es mucho mejor que en el pasado, algunos padres y médicos opinan que la circuncisión ya no es necesaria, aunque es un debate continuo, algunas religiones no aceptan este hecho científico. 



Hay una serie de glándulas diminutas bajo el prepucio que segregan una sustancia aceitosa que sirve como lubricante. Si esas secreciones se acumulan y se mezclan con células muertas, el resultado es la formación de una sustancia blanca con textura grumosa conocida como esmegma. 




En un hombre que no ha sido circuncidado, el esmegma puede acumularse y producir infecciones y, a veces, enfermedades más graves. Por eso, los hombres no circuncisos deben tener especial cuidado al ducharse, y recordar que deben retraer el prepucio y lavarse bien alrededor del glande.



Si un hombre se está dando un baño con su pareja, seguro que le resulta agradable pedir que ella le retire el prepucio. Hay mujeres que, tras haber visto las montañas de ropa sucia que suele haber en los pisos de los hombres solteros, tienen grandes dudas respecto a la higiene personal del conjunto del género masculino. Ésa puede ser una de las razones por las cuales evitan el sexo oral. Pero si la felación es algo que el hombre desea y que su pareja ha evitado, una de las maneras de cambiar la situación es permitir que ella se asegure, durante un baño, de la limpieza del pene. Incluso si no da resultado, al menos el pene quedará absolutamente impecable.




LA CIRCUNCISIÓN 
EL RENDIMIENTO SEXUAL



Como la piel del glande de un hombre que ha sido circuncidado se vuelve más gruesa y menos sensible, muchos se preguntan si esta operación afecta al rendimiento sexual.



Hay hombres no circuncidados que están convencidos de que tienen más probabilidades de sufrir eyaculación precoz, ya que su piel es más sensible. Muchos hombres ya adultos consideran la opción de practicarse la circuncisión para remediar este problema. La eyaculación precoz no es un problema de circuncisión o no circuncisión, es un problema de aprendizaje que puede superarse, por eso este mito no tiene ninguna base científica para que un adulto tenga que practicarse la circuncisión.



Otros hombres, los circuncidados, han preguntado si existe alguna manera de reemplazar el prepucio. Estos hombres sienten que se están perdiendo algún placer por el hecho de que la piel del glande se ha endurecido. Pero, la realidad, es que mientras experimenten orgasmos, no deberían preocuparse de eso.




EL TAMAÑO Y EL RENDIMIENTO SEXUAL



Obviamente, la hablar del pene, lo que en realidad preocupa a muchos hombres es el tamaño de su miembro. Están convencidos de que cuanto más grande es el pene, mejor son los resultados. Esta idea, más que mito, tiene que ver con la autoestima del propio hombre frente a otros hombres con pene más grande.



Como lo normal es que los hombres se exciten con lo que ven, la apariencia física les resulta muy importante. Es por eso que les preocupa el tamaño de su pene, al igual que el de los senos de las mujeres. Para ellos, cuanto más grande sea esa parte del cuerpo que tanto los atrae, mejor. Desgraciadamente, los muslos de las mujeres, que con demasiada facilidad ganan más tamaño del deseado, ya no entran en esa categoría. ¿Dónde está Rubens, que pintó todas esas mujeres desnudas, voluptuosas y magníficas, cuándo más se necesita?¿Por qué la desnudez tremenda de Botero es denostada por algunos varones?



Pero si los hombres preguntaran a las mujeres lo que opinan del tamaño del pene, se enterarían del otro lado de la historia. Hay mujeres a las que los penes grandes les provocan un verdadero terror, y muchas otras que no dan mayor importancia al asunto del tamaño. La verdad que con la subcultura actual, se ha puesto en un altar al pene grande y grueso, por eso la obsesión masculina frente a su otro yo, el pene. Sin embargo, esos hombres obsesionados con el tema no logran meterse esta otra visión de la historia en la cabeza, y como además muchos de ellos también son tercos, no hay manera de convencerlos de su error.

LA MEDIDA



Es posible medir un pene de muchas maneras diferentes, y un hombre suele escoger la que hace que su pene parezca mayor. Aunque las medidas básicas son longitud y circunferencia, el estado del pene en el momento de sacar la cinta métrica es el asunto clave.

Incluso si dos penes en estado de flacidez parecen de igual tamaño, las cosas pueden cambiar mucho en estado de erección; además, un mismo hombre puede tener erecciones de diferentes tamaños dependiendo de su grado de excitación. En los vestuarios de los gimnasios, el hombre con el pene flácido más largo se siente el más macho, pero la verdadera prueba se pasa en la cama.



Una de las razones por las cuales un hombre puede pensar que su pene es demasiado pequeño es la manera de mirarlo; a ver, no me refiero a que se ponga gafas con lentes de aumento. La mayoría de las veces lo mira desde arriba, y los ojos lo engañan con una ilusión conocida como escorzo, cuyo resultado es que el pene parece más pequeño de lo que realmente es, cuando otra persona lo mira de frente. Para que un hombre vea su pene tal y como lo ve su pareja, lo que tiene que hacer es ponerse frente a un espejo de cuerpo entero y tomar esa imagen como referencia. Algunos quedarán sorprendidos porque no tendrán el pene tan grande como pensaban y otros porque verán que su pene es más grande de lo que ellos creían. Y si se mira antes y después de una erección, seguro de que su ego quedará más que satisfecho.



Esto no quiere decir que no haya hombres con penes grandes y hombres con penes medianos o pequeños. Cada ser humano es diferente y no existen dos penes iguales.

Aunque es evidente que los hombres tienen penes de distintos tamaños, ¿acaso eso marca una diferencia a la hora de la verdad, o sea, dentro de la vagina de una mujer? En la mayoría de los casos la respuesta es un rotundo no: el tamaño del pene no implica ninguna diferencia una vez dentro de la vagina femenina.

La vagina es elástica, porque debe permitir que los niños nazcan por parto vaginal, así que puede acomodarse a un pene grande o a un pene pequeño. Como la mayoría de las terminaciones nerviosas se concentran en la entrada de la vagina, las sensaciones que produce un pene grande no son demasiado distintas de las provocadas por un pene pequeño.



Obviamente, si el hombre tiene un pene minúsculo, puede ser que una mujer no sienta mucho, lo cual es un problema leve. Pero, como la mayoría de las mujeres necesitan estimulación directa del clítoris para llegar al orgasmo y como no hay ningún pene capaz de realizar esa proeza, sea grande, mediano o pequeño, mientras efectúa la penetración, el asunto del tamaño se hace menos importante. Ya lo dije antes, es una cuestión de una mala información dada por los medios, sea cual sea, que han hecho del pene una cuestión de tamaño, sobretodo para el propio ego del hombre.

Muchos hombre preguntan si existe un medio o forma de agrandar el pene. Sólo existe un medio, y lo explicamos porque además ayuda a mantener una buena salud. A pesar de que la mayor parte del pene es visible, hay un trozo que está oculto bajo la piel y que recibe el nombre de raíz o crus. Si el hombre tiene mucha grasa acumulada en la zona púbica, porque esté con sobrepeso, una parte importante del pene estará oculta bajo la piel. Al perder peso, el hombre puede revertir esta situación y dejar al descubierto una porción mayor de su pene. De esta manera, el miembro crece. El cálculo que los médicos hacen es que se ganan unos 2,5 centímetros de pene por cada 15 kilos perdidos. Perdón a todos los hombres delgados; pero para ellos perder peso no les servirá de nada.

Hay técnicas quirúrgicas que pueden agrandar el pene. Una de ellas puede hacerlo más grueso en casi toda su longitud, excepto en el glande, lo que va a provocar que se vea desproporcionado. Otra técnica lo hace más largo, pero requiere que los médicos corten ciertos ligamentos, por lo que el pene erecto no apuntará tan alto como antes y también puede provocar que el hombre pierda sensibilidad. Estos efectos secundarios, así como otros riesgos, quitan mucho valor a estos procedimientos, razón por la cual muy pocos cirujanos deciden llevarlos a cabo. Desde un punto de vista neutral u objetivo, los riesgos hacen que esas operaciones casi no merezcan ni ser consideradas, y ni siquiera vale la pena contemplar la idea. Sin embargo, si quiere enterarse de todos los detalles escabrosos del asunto, pida cita con un urólogo.

LA ORIENTACIÓN



La proporción entre la raíz (la parte oculta bajo la piel) y el pene que si se ve puede producir variaciones en la dirección hacia la cual apunta durante una erección. Los hombres con una raíz más corta, y por ello con un pene más largo, tienen más probabilidades de tener una erección que apunte hacia abajo. En cambio, un pene erecto con una raíz más larga probablemente apunte hacia delante o incluso hacia arriba.

"Un hombre fue a visitarse con su médico y pasaron más de media hora de consulta y el hombre no se atrevía a mencionar la verdadera razón de su visita. Confesó que no salía con mujeres, disculpándose con toda clase de excusas que no parecieron sensatas. El médico percibió que había algo más que le molestaba y que no le decía, y le comentó con franqueza que no estaba siendo sincero. Fue ahí cuando el hombre contó que le daba miedo salir con mujeres porque, si llegaran a tener un relación sexual, ella notaría que su pene era deforme. Dijo, que en estado de erección, en lugar de apuntar hacia fuera, como sucedía con todos los penes que había visto en las películas pornográficas, el suyo trazaba una enorme curva. Su descripción hizo ver que era algo que estaba dentro de los límites de lo normal, pero se le derivó al urólogo. En la siguiente cita, el hombre era un hombre nuevo. El urólogo había confirmado que la curvatura que trazaba era algo normal en muchos hombres, con lo cual la autoestima del hombre aumentó, era un hombre nuevo, le había devuelto la seguridad necesaria para empezar a salir con mujeres".

De vez en cuando hay hombres que manifiestan su preocupación porque su pene apunta en una determinada dirección cuando está erecto. Este fenómeno no es raro. Hay hombres que tienen una cuvartura más pronunciada que otros, y a veces también sucede que el pene describe un giro hacia arriba o la derecha.



El primer consejo es que, si a un hombre le parece que su pene tiene una forma anormal, consulte con un urólogo para estar seguro de que la curvatura no es síntoma de ningún problema.

En la gran mayoría de casos, la curva está dentro de los límites de lo normal y la preocupación no es más que un asunto de ignorancia sexual. En otras palabras, existen hombres que no saben que muchos penes no son rectos y que, de vez en cuando, hay alguno que tiene una curva más pronunciada. La mayoría de estos hombres no tienen ningún problema en la cama, aunque sí puede ser que algunos deban ajustar las posiciones que utilizan. Sin embargo, hay casos en los que el hombre puede sufrir la enfermedad de La Peyronie, que puede impedir por completo la penetración. La mayoría de las veces la enfermedad desaparece por sí misma.




Sea como sea, este problema está sobre todo en la mente de los hombres. Hay una manera muy sencilla de evitar preocupaciones por la reacción de una nueva pareja ante la forma del pene, y que puede aplicarse también a la gran mayoría de dudas que las personas puedan tener sobre su capacidad sexual: espere a establecer una relación fuerte con su pareja antes de llegar al acto sexual. No nos referimos a que se case a la primera de cambio, pero no hay duda de que la experiencia de hacer el amor con alguien es mucho más placentera si ambos están enamorados y, por lo tanto, si el sexo es una expresión de ese afecto y no una mera forma de pasar un buen rato.

Así que, no importa si su pene parece un bumerán o una flecha, no olvidemos que las palabras te quiero o te amo son mucho más importantes para la pareja que la dirección hacia la cual apunta el pene.





LOS TESTÍCULOS





Aunque es frecuente que los hombres no entiendan los mecanismos de funcionamiento de su pene, no hay duda de que mantienen relaciones amistosas con esa parte de su anatomía. Pero en cuanto a los testículos, hay demasiados hombres que no saben nada de ellos.


Creo que ya es hora de que veamos a los testículos de otra forma diferente, y además sentirlos de otra forma.





EL CAMINO DEL DESCENSO



Cuando un niño se va desarrollando en el útero de la madre, los testículos permanecen dentro de su cuerpo. En los últimos meses de embarazo, se abren camino hacia el exterior y descienden hacia el escroto, una bolsa de piel ubicada en la base del pene. Ocasionalmente puede suceder que uno de los testículos, o ambos, no baje a colocarse en su sitio.




A veces estos testículos juguetones tienen la particularidad de aparecer en el escroto y volver a desaparecer durante el primer año de vida del niño. No representa ningún problema siempre y cuando hagan alguna aparición ocasional en su posición normal, porque tarde o temprano se decidirán a quedarse donde deben.



Un testículo que se queda dentro del cuerpo no puede funcionar adecuadamente porque la temperatura interna es demasiado alta. Y, lógicamente, un niño que sufra de este problema también puede ser que se avergüence de su aspecto. Por esas razones se suele acudir al médico, que puede recetar algún tipo de terapia hormonal, aunque casi siempre se recomienda la cirugía.





LA FÁBRICA DE HORMONAS



Además del papel crucial que tienen los testículos en lo que se refiere a la propagación de la especie, los hombres necesitan que funcionen bien para poder producir las hormonas que necesitan, sobretodo testosterona. Esta hormona también se conoce como la hormona masculina, y el nombre le sienta bien. Si un niño nace sin testosterona, su escroto tomará la forma de los labios mayores de la vagina  y su pene será parecido a un clítoris.



Incluso si uno de los testículos no logra formarse bien, en el interior del niño se desarrollará parcialmente un útero y una trompa de Falopio. Esto se debe a que, como le falta el segundo testículo, no tiene suficiente sustancia inhibitoria de Müller, una hormona que inhibe el crecimiento de órganos femeninos.





LA PRODUCCIÓN DE ESPERMATOZOIDES



A pesar de la variedad de métodos anticonceptivos, que han permitido separar las relaciones sexuales de la reproducción, el principal propósito de hacer el amor, desde el punto de vista evolutivo, es tener hijos. En este sentido, el primer paso es que el pene penetre en la vagina, para que así haya más probabilidades de éxito. Sin embargo, una vez ahí dentro, para que así haya más probabilidades de éxito. Sin embargo, una vez ahí dentro, el hombre necesita tener algo que depositar para lograr tan importante tarea. Ese algo, los espermatozoides, se produce en los testículos.



Los espermatozoides son unas criaturas sorprendentes. son las únicas partes del cuerpo que hacen su trabajo fuera del organismo, porque no llevan bien someterse a altas temperaturas, especialmente al calor de nuestro cuerpo. Es por eso que los testículos están fuera, donde la suave brisa los refresca; aunque la verdad es que esto sólo se aplica a los escoceses cuando visten de gala.



Para que los espermatozoides tengan éxito en su tarea deben superar muchos obstáculos después de completar un largo viaje. Seguramente usted tiene presente su forma, con la cabeza ovalada y la cola que les permite desplazarse, pero no tienen este aspecto desde el principio.



En sus primeras etapas, los espermatozoides se denominan células germinales. Estas células germinales se producen en los túbulos seminíferos, que son como unos espaguettis que se concectan unos con otros y que se enrollan para formar una bola rodeada por una membrana resistente. Este paquete se llama testículo. Hay que recordar que entre estos espaguettis están las células que producen testosterona. A medida que las células germinales viajan por los túbulos seminíferos van transformándose lenta pero inexorablemente en espermatozoides.

Una vez que la metamorfosis termina, los espermatozoides dejan los testículos para dirigirse el epidídimo, camino del vaso deferente.


MEIOSIS: LA DIVISIÓN MICROSCÓPICA



Ahora que ya se ha podido saber el funcionamiento de los testículos y que se sabe del viaje que deben realizar los espermatozoides, podemos hablar de otra transformación importante de los los espermatozoides.

Todas nuestras células contienen el código completo de nuestro material genético, el llamado ADN, y que es diferente en cada individuo; el término sin abreviar es el llamado ácido desoxirribonucleico, pero está claro que ADN  es un poco más fácil. Las células germinales empiezan todas su maduración con el ADN completo, pero pasan por un proceso llamado meiosis, cuyos efectos importantes son:
  • Cuando una célula germinal se somete a la meiosis se convierte en dos nuevas, y cada una de ellas tiene sólo la mitad del ADN: 23 trozos de material genético (llamados cromosomas) en lugar de los 46 habituales. Cuando el espermatozoide se une al óvulo femenino, que también tiene 23 cromosomas, el material genético de ambos se combina, por lo que el embrión resultante tendrá un total de 46, que serán la mezcla de los del padre y los de la madre.
  • Cuando las células germinales se dividen, también lo hacen los cromosomas sexuales: los varones tienen un cromosoma X y uno Y, mientras que las hembras tienen dos cromosomas X. Si el primero en llegar al óvulo es un espermatozoide con cromosoma X (femenino), el bebé será niña. Y si es un espermatozoide con Y (masculino), será niño.






Un dato para todos aquellos hombres que quieran sentirse orgullosos de las habilidades de sus espermatozoides: no sólo son capaces de desplazarse por sí solos fuera del organismo, sino que además están bien equipados, como diminutos misiles teledirigidos. En la cabeza de cada uno está el cromosoma, que contiene las enzimas que le ayudarán a penetrar en el óvulo, si es que tiene la suerte de toparse con uno.





Cuando los espermatozoides están listos, abandonan los testículos y se internan en el epidídimo, que se compone de un conjunto de tubos diminutos situados sobre los testículos. Para los fanáticos de las estadísticas curiosas: si estos tubos se desenrollaran, llegarían a medir cerca de 20 metros de longitud. Durante su viaje por el epidídimo, los espermatozoides aprenden a nadar. Cuando entran tienen las colas inmóviles, y salen de allí convertidos en demonios de la velocidad.




VASO DEFERENTE



La siguiente escala en el viaje de los espermatozoides es el vaso deferente, un tubo que los expele hacia la uretra. Allí, en la uretra, se mezclan con fluidos de las vesículas siminales y de la próstata, y luego continúan su viaje hacia el exterior gracias a la eyaculación.



La mezcla de espermatozoides y fluidos es lo que se denomina semen. La cantidad de semen expulsada en el acto sexual, por lo general, equivale a una cucharadita, pero puede variar dependiendo del tiempo transcurrido desde la última eyaculación. El semen es de un color blancuzco, tiene un olor definido y es viscoso al salir al exterior. Los espermatozoides son apenas el 5-10% del volumen, pero son la única parte del semen que puede provocar un embarazo.




ESCASEZ DE ESPERMATOZOIDES (infertilidad masculina)



El simple hecho de que sus testículos parezcan normales a simple vista no quiere decir que funcionen correctamente. Si una pareja trata de concebir sin resultados, una de las primeras cosas que intentan descartar los médicos es un problema con los espermatozoides del hombre. Los más comunes son un conteo espermático bajo, lo que quiere decir que no hay suficientes espermatozoides, o que los que produce no tienen la motilidad necesaria, o sea, la capacidad de nadar hacia el óvulo. La causa de estos problemas puede ser la producción anormal de espermatozoides, algo que puede ser difícil de tratar, o una obstrucción en algún sector del proceso, lo que puede corregirse con cirugía.



Llama bastante la atención que la mayoría de análisis de semen los llevan a cabo ginecólogos, que son especialistas en el aparato reproductor femenino. Por lo general, un ginecólogo es la primera persona a la que una mujer consulta cuando no logra quedar embarazada. Suele ocurrir que el ginecólogo pida un análisis de semen del hombre, y después, si en la prueba se detecta algún problema, se aconseja al varón que acuda a un urólogo.




¿POR QUÉ LOS HOMBRES UTILIZAN PROTECTORES TESTICULARES?



A pesar de que hay muchos hombres que adoptan la imagen del tipo duro, del macho invencible, el corazón de su masculinidad (los testículos) es muy frágil. De hecho, son tan delicados que muchos hombres sienten un cierto dolor sólo con pensar lo que ocurriría si les dieran un golpe en sus partes.


Si un chico jamás ha sentido la reacción de un golpe en el escroto, no verá la necesidad de usar un protector de testículos, pero si practica algún deporte de contacto y ha sufrido ese dolor, vacilaría un instante a la hora de ponérselo.

EL RIESGO DE CÁNCER TESTICULAR



A pesar de que los testículos están en un lugar de fácil acceso, la mayoría de los hombres no les prestan mucha atención, con la excepción de protegerlos de recibir algún golpe. Esta actitud puede tener consecuencias graves, porque un cáncer testicular puede ser mortal si no se detecta a tiempo. Aunque es poco frecuente, este tipo de cáncer se presenta en hombres de entre 15 y 35 años. De hecho, es la forma de cáncer más común entre hombres de estas edades. Afortunadamente, la enfermedad también tiene cura si se diagnostica a tiempo.



Como los testículos están fuera del cuerpo y se pueden examinar con facilidad, no resulta tan difícil detectar un posible cáncer. La buena noticia es que, como los testículos están al alcance de la mano, los hombres se pueden examinar a sí mismos y ahorrarse la molestia de acudir al médico para que realice esta tarea, como sí deben hacer las mujeres para detectar el cáncer de cuello uterino.



El cáncer testicular suele aparecer como un bulto que no duele. Cuanto antes se detecte este bulto, más probabilidades hay de tratarlo sin consecuencias graves.

Para buscar bultos testiculares:
  • Examinaremos cada testículo por separado. Palparemos, dándole la vuelta entre el dedo índice y el pulgar, para ver si se detecta algo diferente en comparación con la última vez.
  • Debemos notar el testículo de forma uniforme y firme, aunque debe ceder al tacto, como sucede con una uva.
  • A modo de guía, compararemos los dos testículos entre sí.
  • Si encontramos algo que se note diferente, llamaremos inmediatamente al urólogo para pedir una cita.
  • Deberíamos examinar los testículos, al menos una vez al mes.

No olvidemos que el epidídimo se sitúa sobre los testículos. Hay hombres que al examinarse lo confunden con un bulto, y se asustan terriblemente hasta que un médico les explica su error. Así que hay que tener en cuenta que lo que se debe examinar es el testículo, la bolita. El epidídimo, que se percibe como un bulto sobre el testículo, ya está bien ahí donde está,

El cáncer testicular puede afectar a cualquier hombre, pero aquellos que nacieron con uno o ambos testículos sin descender tienen un mayor riesgo de sufrirlo. Así que, si usted figura en este grupo, asegúrese de hacerse este examen.

A veces una herida leve en la entrepierna puede producir algo de hinchazón, que a su vez encubre la presencia de una formación cancerosa. Es por eso que la revisión mensual es tan importante, para que así sepa usted lo que es normal en su cuerpo y lo que no.

Muchos hombres son reacios a los asuntos médicos, sobre todo se están relacionados con la zona genital, pero este examen es importante, así que no se lo tomen a la ligera. La detección precoz y la consulta inmediata con un especialista son claves para tratar con éxito este tipo de cáncer.

Si la idea de examinarse no le atrae demasiado, y tiene pareja, quizá pueda pedirle que lo haga por usted. No sabemos si le gustará hacerlo más o menos que a un hombre, pero ambos se beneficiarán de los resultados.

DOLOR TESTICULAR

Por lo general los hombres no hablan de cosas privadas, y menos si tienen que ver con lo que hay entre las piernas, pero es bastante común que sientan un poco de dolor testicular de vez en cuando. Si un hombre experimenta este tipo de dolor y desaparece en cosa de un minuto o dos, no tiene de qué preocuparse. En cambio, si siente un dolor continuo debe acudir al urólogo de inmediato.

LA PRÓSTATA



Además de los testículos, hay otra área problemática que los hombres deben tener bajo control y que suelen olvidar: la próstata. 






Esta glándula, ubicada debajo de la vejiga del hombre, produce algunos de los fluidos que forman el semen y que le dan el color blancuzco. La uretra, por la que circulan tanto el semen como la orina, atraviesa la próstata, por lo que puede verse afectada por cualquier enfermedad que aqueje a esta última.




EL EXAMEN DE PRÓSTATA



A medida que pasan los años la próstata aumenta de tamaño, fenómeno conocido como hipertrofia benigna, lo que obliga a los hombres a orinar con más frecuencia. Este problema, denominado prostatitis, es molesto pero no implica riesgos. Sin embargo, la próstata también tiene la mala costumbre de desarrollar cáncer, que sí es peligroso, si bien tiene fácil tratamiento siempre que se descubra a tiempo.




La manera de examinar la próstata para detectar cambios que anuncien un crecimiento canceroso es palpar y tocar. Para que el médico tenga acceso a la próstata, el hombre debe inclinarse y permitir que el médico introduzca un dedo por su recto mientras que, simultáneamente, también presiona por fuera. De esta manera, el médico puede tocar la próstata.


Aunque no culpamos a ningún hombre de que no se entusiasme ante la perspectiva de este examen, una revisión de próstata no es peor que el examen ginecológico por el que deben pasar las mujeres de forma periódica, así que no hay excusa para no hacérselo. 






Si está muy preocupado por este asunto, puede hablar con su médico de cabecera para que se programe un análisis de sangre, lo que permitirá reducir las probabilidades de tener que someterse a un tacto rectal. Pero como los exámenes periódicos de la próstata pueden salvarle la vida, le recomendamos encarecidamente que no los posponga infefinidamente.



EL TRATAMIENTO DE LA PRÓSTATA


Los médicos tienen diversos tratamientos para los problemas de próstata, y algunos de ellos tienen efectos secundarios que afectan el rendimiento sexual. Algunos de los medicamentos que se recetan para una próstata con hipertrofia, o con cáncer, pueden reducir el deseo sexual. La extracción quirúrgica de parte de la próstata, o de la glándula completa, es otro de los posibles tratamientos, y también comporta efectos secundarios potenciales.


La operación más común para remediar la próstata hipertrofiada se conoce como resección transuretral de la próstata (RTUP). Aproximadamente entre un 5 y un 10% de los hombres que se someten a esta operación sufren impotencia, y entre un 80 y un 100% experimentan un fenómeno conocido como eyaculación retrógrada; es decir, que en el momento de eyacular, el semen fluye en sentido contrario, hacia la vejiga, en lugar de hacia el exterior. 



Este problema no afecta la posibilidad de experimentar un orgasmo, así que algunos hombres no le dan mayor importancia. Otros afirman que la relación sexual ya no les resulta tan placentera debido a la ausencia de fluido. La eyaculación retrógrada es un problema si el hombre está tratando de fecundar a una mujer. En ese caso, será necesario la inseminación artificial.


Debido a que los diversos tratamientos para curar problemas de próstata, y en especial la cirugía, pueden dejar al hombre con disfunción eréctil (incapacidad para tener una erección), muchos evitan acudir al médico cuando notan que algo va mal. Claro está que el problema no hará más que agravarse, y cuando finalmente se decidan a buscar un tratamiento quizá sea ya demasiado tarde. Afortunadamente, gracias a la Viagra, los hombres con problemas de próstata pueden recuperar su capacidad de tener una erección, incluso después de la operación. Aunque un avance de este tipo es para alegrarse y celebrarlo, sería mucho más grato si hiciera que más hombres acudieran al médico más temprano, para así poderse someter al tratamiento en una fase inicial del problema.


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