lunes, 18 de junio de 2012

TRAUMATISMOS

Las lesiones pueden ser muy diversas: contusiones, esguinces, luxaciones, fracturas óseas... y afectar a muchas estructuras: cráneo, columna y extremidades. En todo caso, nuestro objetivo no será realizar el diagnóstico de las lesiones, sino sencillamente evitar que empeoren y activar los sistemas sanitarios de forma adecuada y precoz.

Por las características propias del desarrollo óseo  y articulaciones de los niños y de los adultos, es fácil infravalorar lesiones sufridas por traumatismos. Por este motivo, debemos ser prudentes, no movilizar a la víctima y, si no hay más remedio, hacerlo con la máxima precaución. Debemos pensar que puede haber más lesión que la que se ve.

CONTUSIONES

Es la lesión más común, la conocemos como "golpe".
  • Signos y síntomas:
      • DOLOR.
      • INFLAMACIÓN.
      • HEMATOMA.

  • ¿Qué hemos de hacer?
      • Tranquilizar a la víctima. Ponerla en posición cómoda y estable.
      • Procuraremos que la parte lesionada esté apoyada y sujeta en todo momento.
      • Aplicaremos frío local encima de la lesión. Si utilizamos hielo, que esté protegido. Si no hay hielo, utilizaremos una bolsa de frío químico.
      • Trataremos las heridas o erosiones.
      • Si tenemos dudas consultaremos con nuestro centro de salud.

  • ¿Qué no debemos hacer?
      • Dejar el hielo mucho tiempo. No dejar el hielo más de 20 minutos seguidos.
      • Aplicar frío directamente encima de la lesión.
      • Movilizar innecesariamente, tanto a la víctima, como la extremidad.
      • Dar medicación sin indicación médica.

TRAUMATISMOS EN LAS EXTREMIDADES

En general, y excepto en lesiones complejas, un traumatismo en las extremidades no suele originar una situación de riesgo vital, pero será muy importante realizar los primeros auxilios de forma adecuada para evitar secuelas importantes e incluso grados de discapacidad.
  • Los signos y síntomas que sugerirán lesión serán:
      • Dolor generalmente intenso y que aumenta con el intento de movilidad.
      • Impotencia funcional (dificultad para mover la extremidad).
      • Edema, inflamación, rubor.
      • Deformidad anatómica.
      • Rotación  y/o acortamiento de la extremidad.
      • Intento de la víctima de librarse del dolor sujetándose la zona lesionada.
Si el actuante tiene dudas sobre la severidad de la lesión, habrá de asumir que el miembro está roto.

Si alrededor de la fractura hay también una hemorragia externa, deberemos tratar la hemorragia.

  • Actuación:
      • ¿Qué debemos hacer?
          • Tranquilizar a la víctima. Colocarla en posición cómoda y estable.
          • Procurar que la parte lesionada no se mueva.
          • Aplicar frío local encima de la lesión. Si utilizáis hielo, que sea protegido. Si no tenemos hielo, utilizaremos una bolsa de frío químico.
          • Aconsejar a la víctima que no se apoye en la pierna o en el pie lesionado.
          • Si la lesión es en la mano, el brazo o el hombro, procurar que se enganche el brazo al tronco.
          • Avisaremos al 112.



      • ¿Qué no debemos hacer?
          • Intentar reducir miembros parezcan anormales o dislocados, ya que se puede ocasionar una lesión mucho más importante.
          • Inmovilizar un miembro lesionado de forma laboriosa, si tiene que llegar después ayuda profesional.
          • Dejar el hielo mucho tiempo. Nunca dejaremos el hielo más de 20 minutos seguidos.
          • Aplicar frío directamente encima de la lesión.
          • Movilizar innecesariamente, tanto a la víctima, como la extremidad.
          • Dar medicación sin indicación médica.



RECORDAR

Delante de un traumatismo en una extremidad, debemos tener en cuenta las cuestiones siguientes:



La valoración inicial de una lesión de un miembro es díficil. Ante la duda de si existe fractura o no, actuaremos siempre como si la hubiese.



La aplicación de calor provoca inflamación, y, en una primera asistencia, está contraindicado.




No aplicaremos hielo directamente sobre la lesión. Envolveremos el hielo con un pañuelo.


Evitaremos el uso de pomadas, linimentos y otros medios de producción de calor como medida de primeros auxilios, ya que podemos favorecer la formación de edema.


Evitaremos que la víctima se apoye en la pierna lesionada. La autoinmovilización de la mano, el brazo o el hombro lesionados es suficiente en la mayoría de los casos, y hace menos mal que poner vendajes o cabestrillos.



No intentaremos reducir los miembros que parezcan anormales o dislocados.


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