domingo, 8 de julio de 2012

LA ANATOMÍA FEMENINA SIN MISTERIOS (II)

EL CUELLO UTERINO O CÉRVIX



En el extremo superior de la vagina está el cuello uterino o cérvix, que es la entrada al útero. En realidad, es el segmento del útero, que se prolonga cerca de un centímetro hacia la vagina. El cuello uterino produce un tipo especial de moco que cambia a lo largo del ciclo menstrual de la mujer, es decir, durante el proceso mensual de liberar un óvulo preparado para un posible embarazo.
  • Durante la primera mitad del ciclo, especialmente alrededor del momento en el cual se libera el óvulo (la ovulación), el moco es abundante, transparente y acuoso. En esta etapa es muy receptivo a la penetración de los espermatozoides, que pueden sobrevivir en él varios días.

  • Después de la ovulación el moco cervical cambia de forma radical. Se vuelve viscoso, blancuzco y pegajoso, haciéndolo impenetrable para los espermatozoides, que no pueden alcanzar la abertura del cuello uterino.


Algunas píldoras anticonceptivas funcionan precisamente modificando el moco cervical, para que resulte impenetrable para los espermatozoides. Además, quienes utilizan el método natural de planificación familiar pueden servirse de la calidad del moco como indicador de fertilidad (pero recordar que este método no tiene fiabilidad).



EL ÚTERO 



El útero tiene el tamaño de una pera, y aproximadamente unos siete centímetros de largo. Es un órgano muscular que se contrae cuando está vacío. La cavidad inferior está recubierta de un tejido conocido como endometrio, que primero se desarrolla y después expulsa de forma periódica, como parte del ciclo menstrual. 


La menstruación ocurre como respuesta a las hormonas segregadas por los ovarios. El útero es el lugar en el que se desarrolla el niño, y, viendo a las mujeres embarazadas, queda claro que tiene la capacidad de agrandarse increíblemente. Afortunadamente para las mujeres, el útero vuelve a su tamaño normal una vez que el niño ha salido al mundo exterior. De lo contrario, las mujeres serían grandes y anchas para siempre.



LOS OVARIOS 
LAS TROMPAS DE FALOPIO



Para llegar a los ovarios hay que pasar primero por las trompas de Falopio, que miden alrededor de 10 centímetros cada una. La entrada a estos tubos, cerca del ovario, es relativamente amplia y está rodeada de fimbrias, unas terminaciones en forma de dedos o pelillos que ayudan a guiar al óvulo liberado por el ovario hacia el interior de cada trompa.



Una mujer tiene dos ovarios, cada uno de unos 4 centímetros de longitud. Los óvulos, alrededor de 200.000, se guardan allí y se van liberando tras recibir la señal de la glándula pituitaria, por lo general uno por uno.



Los ovarios también producen las hormonas sexuales femeninas, estrógenos y progesterona, que sirven como detonador de los procesos necesarios para concebir un niño.

El sexo tiene que ver con el sistema reproductivo y con el hecho de tener niños, y eso es algo de lo cual nadie nunca puede saber demasiado.



En cuanto al papel que puedan desempeñar el estrógeno y la progesterona en el deseo sexual femenino, las pruebas parecen indicar que no tienen consecuencias decisivas. Las mujeres también producen hormonas sexuales masculinas, andrógenos, y éstas sí juegan cierto papel, pero no hay pruebas concluyentes.

MENSTRUACIÓN Y MENOPAUSIA



Hay mujeres que no estarían de acuerdo con el nombre de estas dos palabras, porque consideran la menstruación y la menopausia como palabrotas, que suponen un problema. Pero la realidad es que no son ningún problema sino que forman parte del cuerpo y del aparato reproductor femenino.



El período menstrual podrá ser a veces incómodo, y algunos de los aspectos de la menopausia pueden ser molestos, pero ambos procesos tienen su lado bueno, pues forman parte de la evolución del ser humano femenino.

MENSTRUACIÓN: 
EL PERÍODO O LA REGLA




¿Qué tiene de bueno que salga sangre por la vagina una vez al mes?
  • Lo primero es que, como la menstruación es parte del proceso de la concepción, la posibilidad de tener un niño compensa definitivamente esta pequeña incomodidad.
  • Segundo, si conversa al respecto con cualquier mujer que tenga problemas menstruales, como el sangrado irregular, de repente se sentirá encantada de poder saber con relativa certeza cuando recibirá la próxima visita y así estar preparada.
  • En tercer lugar, los cambios en el ciclo pueden indicar problemas de salud incipientes, así que sea consciente del funcionamiento normal de su cuerpo.


SPM O SÍNDROME PREMENSTRUAL



¿Puede ser que la llegada de la menstruación afecte a la mujer de diversas formas, tanto físicas como psicológicas? Hay tantas mujeres que dan fe de que así es, que nos abstendremos a esas afirmaciones. Pero hay mujeres que utilizan el SPM como excusa para comportarse de cierta manera, lo que provoca que los hombres puedan aprovechar esos argumentos para justificar un cierto menosprecio hacia el conjunto del género femenino.



No es una opinión feminista radical, de ninguna manera. A cualquier mujer le gusta que le regalen flores o que le abran la puerta para que pase primero o que le cedan el asiento como gesto de caballerosidad. Pero no podemos apoyar aptitudes masculinas que defienden que no se pueden otorgar ciertas responsabilidades a las mujeres porque sufren altibajos anímicos. Ambos sexos, masculino y femenino, pasan por los mismos altibajos anímicos, unos de forma más exacerbada que otros.



¿Cuántos hombres hay andando por el mundo que tiene un pésimo carácter, en parte debido a las alborotadas hormonas sexuales masculinas?¿Y acaso esos ataques de furia les impiden hacer cosas? Claro que no. Así que los altibajos de ánimo tampoco deberían frenar a las mujeres, y la única manera de lograrlo es que se minimicen sus efectos.



Los médicos han asociado más de 150 síntomas con el SPM (para que ustedes vean porque se cree que hay cierta exageración alrededor del asunto), que incluyen irritabilidad, depresión, cambios de apetito, hinchazón abdominal, senos sensibles, dificultad para concentrarse, insomnio, ataques de llanto e hinchazón de las extremidades.



El SPM se presenta durante los siete días siguientes a la ovulación y antes de que comience el período menstrual. Algunas mujeres presentan sólo unos cuantos síntomas; otras pueden sufrirlos de manera irregular, mientras que otras sucumben ante un ataque frontal de SPM todos los meses.



No hay pruebas científicas que indiquen una sola causa del SPM, pero se sospecha que lo provoca una deficiencia hormonal, anormalidades en el equilibrio de fluidos y deficiencias nutricionales.



Si alguna de ustedes, que están leyendo este blog, sufren los efectos del SPM, las compadezco. Pero si se aprovecha de esta circunstancia para no hacer su trabajo, está perjudicando a todas las mujeres por hacer creer a los demás que no pueden afrontar responsabilidades todos los días del mes. Definitivamente se necesita investigar mucho más el asunto, porque hasta ahora el SPM no tiene una causa clara ni una solución. Mientras se averigua más al respecto para ayudar a quienes lo sufren, cada mujer debería hacer un esfuerzo por sobrellevar los síntomas y así no complicar la existencia a todos los que la rodean, en especial a los hombres que hay en sus vidas. Si cree que las mujeres ya pueden ocupar altos cargos políticos y ejecutivos, así como de elevada responsabilidad, entonces no les den a los escépticos y a los humoristas la oportunidad de burlarse de la mujer y señalarlas por "estar bajo los efectos del SPM".



LA MENSTRUACIÓN 
Y LAS RELACIONES SEXUALES



Para los judíos ortodoxos, las relaciones están absolutamente prohibidas durante el período menstrual. Hay muchas personas que comparten esa actitud, que proviene tanto de creencias religiosas como del asco ante la visión de la sangre.



Sin embargo, aunque parezca irónico, hay muchas mujeres que se sienten más excitadas cuando tienen la regla, porque su zona pélvica se llena de sangre, de manera semejante al flujo sanguíneo que corre hacia los genitales durante la excitación sexual.



¿Qué puede hacer si se siente excitada sexualmente cuando tiene el período menstrual? No existe ninguna razón física para evitar el coito. Quizá quiera poner una toalla donde se acueste para proteger las sábanas, y si el hombre se siente incómodo por tener sangre en el pene, puede usar un condón. Si la urgencia la apremia, no hay razón para no aplacarla, a menos que su religión se lo prohíba, por supuesto.



Hay estudios que demuestran que un orgasmo puede servir para aliviar la incomodidad que experimentan algunas mujeres en esta época del mes, porque reduce la sensación de hinchazón en la pelvis y también los posibles coitos.



Aunque técnicamente no debería ser posible quedar embarazada mientras menstrúa, la madre naturaleza a veces juega una mala pasada. Puede ser que usted experimente un sangrado vaginal que interpreta como el comienzo del período fuera de la fecha habitual, y si en ese momento mantiene una relación sin protección puede terminar embarazada. Si decide usar el método natural de planificación y confiar en el ciclo menstrual para planificar sus actividades sexuales, es importante mantener un registro detallado del período para evitar este tipo de errores, y aún así indicar que el método de planificación natural no es infalible al 100%.



Después de todo lo anterior, es lógico pensar que las mujeres se sienten especialmente atractivas durante la ovulación, porque es en ese momento cuando pueden quedar embarazadas y así permitir que la especie contunúe su evolución. De hecho, es únicamente durante la ovulación cuando las hembras del resto del reino animal sienten excitación sexual. Es posible que esa mayor excitación se presente en algunas mujeres, pero ninguna investigación ha concluido que sea una situación muy generalizada; la razón que provocó que este rasgo desapareciera casi por completo entre los seres humanos continúa siendo un misterio.


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