lunes, 16 de julio de 2012

SEXO ENTRE ADOLESCENTES



Han habido muchos cambios entre nuestros adolescentes, con respecto a los adolescentes de mi época, y mucho más con respecto a los adolescentes de las épocas anteriores. Sí, hay muchos cambios. Por ejemplo, debido al SIDA, las Universidades e Institutos han introducido temas relacionados con la sexualidad humana. Por lo tanto, hoy en día las preguntas que realizan los adolescentes son más complicadas o sofisticadas que las de épocas anteriores.



Casi todos los estudiantes, o al menos gran parte de ellos, aquellos que se han interesado en aprender de su cuerpo humano, ya saben lo básico sobre el sexo y quieren otras informaciones adicionales. Lo que es cierto es que los jóvenes, en su sed de conocimientos, tienen un buen número de preguntas, al igual que en otras épocas; pero el cambio es que ahora se pueden consultar con un experto en sexualidad. 



Como adolescentes que son, probablemente usted y muchos otros, en muchos y diferentes lugares, se enfrentan a un conjunto de circunstancias muy diferentes de las que conocieron los jóvenes de cualquier generación anterior. La píldora anticonceptiva, el SIDA (HIV), la enorme cantidad de madres solteras, la homosexualidad tan presente hoy en día en las sociedades desarrolladas, etc...



El reto de ser joven no sólo tiene que ver con el sexo. Parte de la labor de cada generación es aprovechar los avances de las anteriores para llevar nuestra civilización un paso más allá. Eso es lo que se entiende por progreso o desarrollo de la civilización.



Pero para dar algún paso, lo primero es aprender a independizarse de padres y profesores. Y esa búsqueda de independencia te puede poner en conflicto con los adultos, al igual que les sucedió a todas las generaciones anteriores. Para dar una idea de la magnitud de este problema, y su presencia constante en la historia, en el siglo V a.C., el filósofo griego Sócrates afirmó: "Los niños de hoy son tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida y tiranizan a sus maestros". Esta actitud no es muy diferente de lo que dicen los padres y los profesores en la actualidad.



Estos conflictos que tienen los adolescentes no tienen que ver únicamente con los adultos, sino que también surgen directamente de los cambios que se dan en nuestro interior. Y es que el proceso de pasar de niño a adulto nunca ha sido sencillo y uniforme. Se crece cometiendo errores o sesgos, por lo que no sólo los adultos que nos rodean se ven confundidos por esos cambios que ven día a día: además producen confusión en el propio adolescente y en cualquier otro joven. Así que si piensas que te está pasando algo en tu adolescencia, piensa que tus compañeros y otros adolescentes por todo el mundo tienen tus mismas inquietudes.



Aunque los centímetros extra que aparecen repentinamente son lo que todo el mundo nota (cosa que no siempre produce orgullo sino sonrojo), los cambios que no se perciben  a simple vista son los más significativos. Muchos de ellos se producen porque las hormonas, que hasta ahora han estado adormecidas, empiezan a entrar en juego, lo que conlleva no sólo crecimiento físico, sino también psicológico.



La adolescencia se parece a una montaña rusa, nunca sabes cuales van a ser tus reacciones en ese subir y bajar, cambiar el arriba por el abajo, hacer tirabuzones, caer en picado, etc...



Pero no te preocupes, no ocurre nada, sé feliz; es decir que la preocupación no te agobie y comienza a ser feliz.



Estos cambios se presentan en la mayoría de los jóvenes entre los 11 y 16 años. Sin embargo, en cualquier grupo que uno tome como muestra, encontrará que hay algunos individuos que experimentan cambios desde los 9 años y otros que se retrasan hasta los 17 años. 



Ser la primera niña a la que se le desarrollan los pechos o el primer niño al que le sale una sombra de vello más grueso en el bigote puede ser incómodo, porque todo el mundo se dará cuenta. 



Pero ser el último, incluso si nadie lo nota, puede resultar aún más preocupante, porque podrás pensar que vas a tener el pecho plano o que vas a tener cara de niño toda la vida.



A pesar de que el mejor consejo es disfrutar de tu juventud y no preocuparte por esas cosas, sé que  a veces es imposible no hacerlo. 



Estos cambios particulares son demasiado increíbles como para pasarlos por alto, y más aún si afectan la manera en que pensamos y sentimos.



Todos los seres humanos han tenido sus propios problemas en la adolescencia. Sea cual sea la etapa en la que te encuentres, deberías evaluar cada día tus cambios y dejándote llevar por los sentimientos que surjan. Pero, después de ese tiempo, tienes que seguir adelante, porque tu principal deber en este momento de la vida es lograr un buen rendimiento escolar. 



Afortunadamente, que ya hayas crecido o no del todo, o que te hayas desarrollado tarde o temprano, no tiene el menor efecto en los estudios a menos que tú mismo dejes que lo tenga. Por lo tanto, asegúrate de no hacerlo. Concéntrate en tus estudios y en sacar buenas notas y, antes de que te des cuenta, las preocupaciones por verte diferente a los demás habrán desaparecido.



Si estás en uno de los extremos, de los primeros o de los últimos en crecer y desarrollarse, te aconsejo que:
  • Mires a los adultos de tu entorno. Rápidamente verás que no hay ninguno que se haya quedado en la infancia. Así que si estás esperando que los demás te alcancen o si eres de los que quisieran llegar a ser como los demás, mira a tu alrededor y eso te ayudará a recordar que las cosas tarde o temprano se pondrán en su sitio.

  • Aprende todo lo que puedas sobre el proceso de crecimiento, existen muchos libros en la biblioteca que te pueden informar, y si tienes acceso a la red cibernética, muchísimo más, pero tienes que tener cuidado con alguna información que anda por la red, con lo cual deberías contrastarla. Al aprender qué es lo que te está pasando, podrás controlar un poco más y empezarás a sentirte más poderoso porque toda esa información estará bajo tu control, por lo que puedes tomar decisiones más adecuadas. Entender bien qué es lo que te está pasando a nivel corporal te permitirá tomar distancia del proceso, y eso te puede ayudar a que la preocupación no te invada.




LA EVOLUCIÓN HACIA LA EDAD ADULTA




En algún momento de la segunda década de la vida, tu cerebro empieza a estimular la producción de hormonas que provocan los cambios físicos, pero la verdad es que aún no se sabe exactamente qué es lo que provoca el inicio del proceso.



El organismo humano produce muchas clases distintas de hormonas. Alrededor de los 11 años, el cerebro comienza a estimular la producción hormonal. Como el cerebro se comunica con el resto del cuerpo liberando sustancias químicas, hace llegar este mensaje a través de una serie de reacciones. Para quienes no se aburren mirando las series de televisión sobre médicos y operaciones, estos pueden ser parte de los detalles:
  • La glándula pituitaria libera niveles más altos de hormona folículo estimulante (HFS) y de hormona luteinizante (HL).
  • La HFS y la HL, juntas, activan los órganos sexuales para que los óvulos se empiecen a desarrollar en los ovarios femeninos, y también los espermatozoides en los testículos masculinos.
  • Los órganos sexuales producen sus propias hormonas. el estrógeno y la progesterona son las principales hormonas femeninas, y la testosterona es la que caracteriza a los varones.


CAMBIOS FÍSICOS



Algunos de los cambios más frecuentes que se presentan:


  • En ambos sexos aumentan la estatura y el peso; empieza a crecer el vello en las axilas y en la zona púbica, y el de las extremidades se hace más grueso y visible; el sudor aumenta, y los niveles de grasa en la piel se elevan (la causa de la pesadilla juvenil: el acné).


  • En las niñas, los senos crecen y se acentúan, los pezones se destacan con más claridad, y los genitales crecen y se vuelven más oscuros y carnosos. En el interior del cuerpo, el útero y los ovarios también crecen. en algún punto del proceso se presenta la menarquia (la primera menstruación); puede pasar un año y medio desde este momento hasta que el ciclo menstrual se regulariza.


  • En los niños, los testículos y el pene se agrandan. en un determinado momento, el varón alcanza la capacidad de eyacular. También empieza a tener erecciones espontáneas (por lo general en el momento y el lugar menos adecuados). La mayoría de los jóvenes experimentan emisiones nocturnas (también llamadas poluciones o sueños húmedos), que son eyaculaciones espontáneas que se producen durante el sueño.


CAMBIOS PSICOLÓGICOS



Como es de esperar, muchos jóvenes pueden sentir que es bastante traumático el paso de la infancia (época en la que las mayores preocupaciones eran los juegos individuales o acompañados de otros amigos) a la adolescencia (momento en que las preocupaciones pasan a ser cuántos granos tengo en la cara, cuándo llegará el siguiente período menstrual, qué hacer con las sábanas mojadas por culpa de una polución nocturna o cómo hacer que el vecino, o la vecina, se dé cuenta de nuestra existencia,....).



Pero así como no todos los niños pequeños pasan por la terrible etapa de las rabietas, tampoco es cierto que todos los adolescentes se vuelvan ariscos y temperamentales. 



De hecho, la mayoría de las personas disfrutan sus años de adolescencia más que cualquier otro momento de su vida porque, así como hay preocupaciones, también hay un montón de emociones. 



Todas las cosas que se hacen por primera vez, como la primera cita, el primer beso, la primera moto, la primera relación sexual o el primer orgasmo, son emociones emocionantes. 



Cada día se toma más distancia de los padres: al aprender a llevar moto, hacer nuevos amigos, salir hasta tarde, reventarse un grano,..., miles de cosas que van a significar algo nuevo en nuestra adolescencia, algunas nos producirán placer y otras preocupación. Cada día será un nuevo desafío, y son esos retos los que os harán sentiros vivos.




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