domingo, 8 de julio de 2012

SÍNTOMAS DEL TDAH

Los síntomas característicos del TDAH son la inatención, la hiperactividad y la impulsividad. Estos síntomas se inician en la infancia y pueden perdurar hasta la edad adulta. No todos los síntomas se dan con la misma frecuencia ni en todos los sujetos. Existen síntomas que serán evidentes en situaciones más formales (por ejemplo, en la escuela o en el trabajo) y otros se evidenciarán más en las relaciones familiares.




A diferencia de los síntomas presentes en otros trastornos psiquiátricos, los síntomas del TDAH se dan con mayor frecuencia en la población general. A continuación describiremos todos los síntomas que definen actualmente el TDAH. Probablemente encontraremos muchas similitudes entre los siguientes síntomas y situaciones vividas por nosotros mismos o gente conocida. El hecho de padecer alguno de ellos no implica directamente tener un TDAH. El diagnóstico de TDAH dependerá del número de síntomas que se presenten, su frecuencia y su gravedad.



INATENCIÓN




Los síntomas de inatención probablemente son los que más desapercibidos pasan en edades infantiles. En cambio, es posible que sea uno de los más frecuentes motivos de consulta entre los adultos con TDAH. Diferentes estudios han demostrado que la inatención es el conjunto de síntomas que más se mantienen con el paso de los años y los que llevan asociado un mayor impacto en la actividad laboral de los adultos con TDAH.
  • "Cometer errores por inatención". El primero de los síntomas de inatención hace referencia a incurrir en errores por descuido, y no repasar las tareas realizadas. Los adultos con TDAH cometen errores por ir deprisa y no leer las intrucciones antes de realizar una tarea. Pueden tener dificultades en tareas de precisión. Y en muchos casos pueden llegar a ser poco minuciosos en el control de sus gastos.
  • "Dificultad para mantener la atención sostenida". Este síntoma, muy característico de los TDAH inatentos, puede ser definido como la incapacidad de mantener la atención en una sola actividad durante períodos de tiempo largos. Los adultos con TDAH tienen dificultades para concentrarse en películas, libros o conferencias por períodos largos de tiempo. Tienen dificultades tanto en el trabajo como en las actividades de ocio. Pueden tener dificultades tanto para seguir conversaciones largas con los amigos como para prestar atención a las órdenes que reciben sobre cómo realizar una tarea importante.
  • "No escuchar cuando les hablan directamente". Las personas que padecen este síntoma refieren que constantemente la gente a su alrededor se queja de que parecen estar en otro sitio mientras les hablan, como si estuvieran en otro mundo o "en babia". También es frecuente que repitan su nombre una y otra vez con la coletilla "¿me escuchas?". Realmente, los adultos con TDAH tienen muchas dificultades para escuchar atentamente y evitar que sus pensamientos no se dirijan hacia otro objetivo, especialmente si lo que les cuentan no es de su interés o si la concentración no es máxima.
  • "Tendencia a dejar cosas para más adelante". Otro síntoma muy frecuente es la dificultad que presentan los pacientes con TDAH para seguir instrucciones y acabar las cosas que tienen entre manos. En este caso, este comportamiento que se da desde la infancia, no es debido a una oposición negativista activa ni a una incapacidad para comprender instrucciones. No acaban las tareas (deberes escolares, tareas familiares, informes laborales, etc...) o las dejan para el último momento posible. La necesidad de tener una fecha límite de entrega de trabajos se hace imperiosa en este tipo de pacientes, ya que si no dedican excesivo tiempo a realizar una tarea concreta o pasan de una a otra sin terminar ninguna de ellas.
  • "Dificultad de organización y planificación". Los adultos con TDAH se definen como "desordenados" o "caóticos" y, esto se debe a las dificultades que tienen para organizar y planificar todas las áreas de su vida. No planifican con antelación, tienen poca conciencia del tiempo y a menudo llegan tarde a las citas. Dependen de los demás para mantener un orden y suelen ser desordenados en su casa y en su lugar de trabajo. También pueden pasarse el tiempo planificando de manera excesiva y no realista, haciendo listas interminables y siendo, en resumen, poco eficientes.
  • "No realizar tareas que requieran un esfuerzo mental". En el ámbito familiar evitan aquellos trabajos que requieren un mayor esfuerzo, y en el trabajo dejan para más tarde las tareas más difíciles y acaban primero los detalles rutinarios. En algunos casos les supone un gran esfuerzo leer o concentrarse en un película, y retrasan los trabajos más minuciosos como, por ejemplo, realizar una declaración de la renta. En casos más graves, evitan directamente realizar tareas que requieran el más mínimo esfuerzo mental.
  • "Pérdida de objetos". Los adultos con TDAH son despistados y a menudo pierden las llaves, la cartera, la agenda o el móvil. También pueden perder material de trabajo o anotaciones de citas o reuniones importantes. En algunos casos pueden no llegar a perder estos objetos, pero el tiempo diario que se pasan buscándolos es considerable.
  • "Distraerse con facilidad". ¿Le distrae fácilmente lo que ocurre a su alrededor?¿Le han dicho siempre que se distrae con el vuelo de una mosca? Los adultos con TDAH muestran dificultades para evitar que estímulos irrelevantes interrumpan su atención y afecten a la tarea que están realizando en aquel momento. Al distraerse fácilmente tienen mayor dificultad para seleccionar la información realmente importante y concentrarse en ella. Si se distraen, les cuesta concentrarse de nuevo en lo que hacían.
  • "Despistarse con frecuencia". ¿Es usted olvidadizo? Los adultos que padecen TDAH olvidan planes y horarios, no se acuerdan de utilizar la agenda, llegando incluso a olvidarse de recoger a los niños del colegio. Vuelven a casa o al trabajo para recoger algo olvidado y necesitan a los demás para que les recuerden las cosas.


HIPERACTIVIDAD




Probablemente los síntomas de hiperactividad son los más conocidos por el público en general. Casi todo el mundo ha oído hablar de los "niños hiperactivos", y solemos reconocerlos claramente si nos encontramos con uno de ellos. La hiperactividad física es probablemente uno de los síntomas más fáciles de reconocer por su evidencia. No obstante, esta hiperactividad de subirse a los muebles o estar siempre en movimiento que observamos en niños, se transforma en los adultos con TDAH en una sensación de inquietud interior o de un motor interno. De todas maneras, la descripción de los síntomas de hiperactividad es la misma en niños que en adultos, aunque lo que varía es la expresión de cada uno de ellos. Dentro de la descripción de los síntomas de TDAH encontramos 6 que hacen claramente referencia a la hiperactividad.
  • "Movimiento constante cuando está sentado". Los pacientes que presentan este síntoma no pueden estar sentados y quietos, sin mover los pies o las manos. Es frecuente que den golpecitos con los dedos, los pies, o que se observe un constante tintineo de las piernas. Esta incapacidad para estar quietos también se puede traducir en morderse las uñas, dar vueltas al pelo o juguetear con un bolígrafo. En situaciones en las que se lo pueden permitir incluso llegan a girar las sillas o a realizar movimientos imposibles.
  • "Dificultad para estar sentado durante algún tiempo". Si la inquietud física es importante, es posible que los movimientos constantes no sean suficientes y exista una necesidad imperiosa de levantarse de la silla. Esta dificultad se traduce en dificultades para estar mucho rato mirando la televisión, una película de cine o en una conferencia. Las personas que presentan este síntoma prefieren andar o moverse a estar sentadas, y prefieren realizar actividades que impliquen movimiento y que lleguen incluso a ser excitantes o de riesgo.
  • "Inquietud subjetiva interior". Probablemente éste es uno de los síntomas que más varía con la edad. Los adultos con TDAH difícilmente se suben a los muebles o trepan por todas partes, pero sí es frecuente que sufran esta sensación de inquietud interior que genera un malestar constante. No se mueven como cuando eran niños, pero interiormente siguen sintiendo la misma necesidad. Muchos adultos con TDAH describen este síntoma como "que sienten nervios".
  • "Hablar permanentemente". Hablan en la escuela, en el cine, en la sala de espera. Son descritos por sus compañeros y familiares, como "charlatanes", "cotorras", que no callan nunca, incluso en la consulta, que es uno de los síntomas que más podemos percibir.
  • "Sensación de [motor interior]". ¿Está siempre activado y "en marcha"?¿No puede parar?¿Ha tenido dificultades toda la vida para relajarse y hacer cosas tranquilamente? Este síntoma es descrito por los adultos con TDAH como un "motor interno", una sensación subjetiva de no poder estar tranquilo y no parar de hacer cosas.
  • "Dificultad para estar tan tranquilo como los demás". Las personas que padecen este síntoma tienen dificultades importantes para realizar actividades de una manera tranquila y relajada. La actitud acelerada que tienen ante las diferentes tareas, tanto laborales como de ocio, suele repercutir tanto en el resultado final como en las relaciones con los demás. Esta dificultad para estar tranquilos también se refleja  en el tono de voz que utilizan, hablando en voz alta en situaciones en las que no es apropiado, como restaurantes y otras situaciones sociales lúdicas.



IMPULSIVIDAD




La impulsividad suele perdurar con el paso del tiempo, y en muchas ocasiones es el principal motivo por el que acuden a la consulta los adultos con TDAH. La impulsividad, o la incapacidad para pensar antes de actuar, puede llevarnos a tener muchos problemas si se produce frecuentemente. "Piensa y luego actúa" no siempre es el lema de los adultos con TDAH. Una persona con TDAH y que presente síntomas de impulsividad no puede pensar con claridad en el momento. Su incapacidad para meditar las cosas con un poco de perspectiva le puede llevar a experimentar situaciones conflictivas y, en algunos casos, explosivas. Este tipo de situaciones son las peor "sufridas", tanto por los propios pacientes como por sus familiares. Dentro de los síntomas del TDAH se describen tres que refieren directamente a la impulsividad:
  • "Precipitar las respuestas ante una pregunta". ¿Le dicen sus compañeros o familiares que nunca deja hablar o que no les deja acabar sus frases, o incluso que dice las cosas sin pensar?¿Tiene la sensación de "meter la pata" constantemente? Esta impulsividad verbal se hace evidente en los adultos con TDAH y puede afectar de pleno a las relaciones sociales de quien las padece.
  • "Dificultad para esperar su turno". A nadie le gusta hacer cola y esperar más de 5-10 minutos. Pero la diferencia en las personas con TDAH que presentan este síntoma es que su impaciencia ante una cola les llevará a posponer esa acción y a dejarla para más adelante, sin considerar que posiblemente en 5 minutos esté ya resulta o que sea el último día de matriculación para un curso importante.
  • "Entrometerse en las conversaciones de otros". A menudo los adultos con TDAH interrumpen las conversaciones de los demás, se entrometen en conversaciones totalmente ajenas a uno mismo, incluso pueden llegar a ofender o invadir el espacio de los otros. Son percibidos como entrometidos y "maleducados", y aunque este síntoma se presenta en su forma más severa en algunos casos, muchos de los adultos con TDAH refieren haber "aprendido a controlar" este impulso con el paso de los años.

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