lunes, 20 de agosto de 2012

DELIRANTES


El delirio es un estado de trastorno mental, caracterizado por confusión y desorientación espacial y temporal. Las personas en estado de delirio no son capaces de pensar con claridad y pueden no recordar quiénes son, dónde están ni en qué año viven. Pueden también sufrir alucinaciones, es decir, ver u oír cosas que no existen. Por lo general es un estado pasajero que resulta de algún trastorno cerebral. Por ejemplo, una fiebre muy alta puede causar delirio, y éste desaparece cuando pasa la fiebre. Si uno recuerda la experiencia infantil de una fiebre muy alta, sabe lo que es el delirio.

Al actuar como tóxicos sobre el cerebro por algún tiempo, la sobredosis de la mayoría de drogas psicoactivas puede causar delirio. Esta clase de delirio se llama psicosis tóxica porque refleja una malfunción cerebral debida a la acción de una toxina sobre el cuerpo. A medida que la sobredosis de la droga se elimina y metaboliza, la psicosis tóxica se resuelve. Si el delirio es muy intenso, puede no recordarse con claridad una vez pasado. Es decir, se sufre un cierto grado de amnesia de la experiencia en sí.


Según cuál sea la causa del delirio, pueden aparecer también efectos físicos, en general bastante desagradables como náuseas, vértigo, dolor de cabeza y postración. La experiencia mental es también variable y, aunque casi todas las personas la encuentran desagradable, hay quienes la consideran muy fascinante, más vívida que la vida real. Ésta es la descripción de la alucinación visual que hace un hombre que tuvo de niño un delirio provocado por una fiebre muy alta:

"Estaba de pie sobre un acantilado, mirando un océano de crema. De alguna manera sabía que la crema estaba a punto de cuajarse, y que había en eso algo espantoso. Pero la tensión seguía aumentando y aumentando. El océano de crema estaba siempre a punto de cuajarse, y la tensión que sentía era insufrible. Es uno de los recuerdos más vívidos de mi niñez"

Algunas drogas, llamadas delirantes, causan delirios en dosis subtóxicas. son un extraño grupo de plantas y de sustancias químicas, derivadas de las plantas. Algunas de estas sustancias han sido usadas desde hace milenios para inducir estados de alteración de la conciencia. Puede decirse con seguridad que no atraen a todo el mundo y que algunas de ellas son peligrosas. Sin embargo, siguen siendo usadas con frecuencia.

SOLANÁCEAS 
(BELEÑO, DATURA, BELLADONA)

La familia de las solanáceas incluye algunos alimentos muy corrientes: tomates, pimientos dulces y picantes, berenjenas y patatas. 


Abarca también al tabaco y algunas plantas venenosas de mala reputación, porque se las asocia con el crimen, la brujería y la magia negra. 


Hasta los nombres de estas últimas son siniestros: beleño, mandrágora y datura de la muerte, por ejemplo. El mismo aspecto de las solanáceas es atemorizador. Son plantas frondosas y peludas con flores y olores extraños. Algunas tienen frutos venenosos.


En Norteamérica las principales solanáceas son dos especies de datura: Datura stramonium y Datura meteloides (la datura sagrada del Oeste). La datura sagrada se llama así por su larga tradición en los rituales religiosos y mágicos de los nativos.


Todas las partes de estas plantas contienen escopolamina, una droga que causa delirios y puede ser seriamente venenosa en cierta dosis. Las menores concentraciones de escopolamina están en las raíces, las partes menos peligrosas de consumir. Las mayores concentraciones están en las semillas y éstas son las más peligrosas. Tanto las raíces como las semillas, las hojas y las flores pueden comerse, beberse, hervirse y prepararse como infusiones. Incluso molidas y mezcladas con grasas que se frotan en la piel. Por todos estos medios la escopolamina llega al torrente sanguíneo y puede causar intoxicación.

Los efectos físicos de la escopolamina son muy dramáticos y muchas veces desagradables en extremo. Entre estos efectos están la boca reseca y la sed abrasadora; la piel caliente y seca; las pupilas enormemente dilatadas, que hacen que la luz resulte dolorosa; la imposibilidad de enfocar la vista a cortas distancias; la aceleración del ritmo cardíaco; el estreñimiento; la dificultad para orinar; la interferencia con la eyaculación en los hombres. Estos efectos pueden durar entre 12 y 48 horas después de una sola dosis de datura.

Escopolamina

Los efectos mentales son tan dramáticos como los físicos. Intranquilidad, desorientación y otros síntomas de delirio, que incluyen vívidas alucinaciones tan intensas que la gente pierde todo contacto con la realidad. Como la escopolamina produce cierto grado de amnesia, a las personas les es difícil recordar sus alucinaciones cuando pasa el efecto de la droga. Viajar a otros mundos puede ser fascinante, pero los mundos a los cuales lleva la datura pueden ser aterradores y estar poblados de monstruos y demonios. Todo esto con una violenta y enloquecedora energía.



La capacidad de las plantas que contienen escopolamina para separar a las personas de la realidad es lo que les da prestigio en ciertos círculos. Los criminales las han usado durante muchos siglos en todas partes del mundo, para hacérsela tomar a personas desprevenidas y así facilitar el robo, la violación o el secuestro. Las brujas de la Edad Media europea, según las crónicas, usaban belladona, beleño y mandrágora para tener la experiencia de volar y encontrarse con los demonios en sus visiones. Entre los indios nativos americanos, los médicos brujos usaban la datura (jimsonweed) y datura sagrada para iniciar a los jóvenes en los misterios del mundo de los espíritus, así como para lograr visiones en rituales religiosos.

Jimsonweed

Hoy la datura parece atraer sobre todo a jóvenes que buscan un fuerte subidón. La planta es muy fácil de conseguir en muchos sitios y es muy potente. Es de amplio uso como droga recreativa entre los adolescentes de las reservas indias del Oeste, a menudo en combinación con el alcohol. Los centros de tratamiento de crisis por la droga ven casos frecuentes de malos viajes de datura en toda Norteamérica.



Aunque los médicos consideran que la datura es muy peligrosa, es posible que no cause serios daños físicos a la mayoría de las personas en buen estado de salud. El mayor peligro de la datura son las heridas y la muerte accidental, que resulta de la desorientación. Por ejemplo, personas intoxicadas con esta planta se han ahogado al caer en estanques de agua a los cuales probablemente habían acudido en un intento por calmar la sed y la fiebre provocados por la escopolamina. Otros han sufrido serias caídas tratando de huir de monstruos que los perseguían.



La escopolamina se usa todavía en medicina. Hasta hace poco ciertas pastillas de venta libre para el sueño la contenían en dosis bajas. También la contienen tabletas para disminuir el goteo nasal de resfriados y alergias. Pequeñas dosis se aplican en pomadas que se refriegan sobre la piel, para prevenir el vértigo del mareo producido por el movimiento de barcos, automóviles o aviones. Se aplica también en mayores dosis para inducir "sueño crepuscular" de mujeres en trabajo de parto, una práctica de dudoso beneficio, tanto para la madre como para el niño ya que, con frecuencia, produce intenso delirio. Las hojas de datura se han enrollado también en cigarrillos para el tratamiento del asma. Y la tintura de belladona se usa todavía para aliviar espasmos gastrointestinales.



AMANITAS 
(AMANITA MUSCARIA, AMANITA PANTERINA)


Las amanitas son una familia de grandes y vistosos hongos que crecen en muchas partes del mundo. Algunos de ellos son mortales, los más venenosos de los hongos silvestres. Otros son comestibles y deliciosos. Dos de ellos no son comestibles ni mortales pero se usan como drogas psicoactivas.



Amanita muscaria (matamoscas) es un hongo muy grande con pintas blancas sobre el sombrero anaranjado o rojo. "Agárico" es una vieja palabra que significa hongo; el nombre mosca viene de que los hongos machacados se usaban para ahuyentar y matar moscas. A la amanita muscaria  se la ve a menudo pintada en las ilustraciones de cuentos de hadas y es difícil de confundir con cualquier otro hongo. Las amanitas muscarias que se encuentran en el este de Norteamérica son amarillentas y, por lo general, no psicoactivas. Las de los estados del oeste son anaranjadas o rojas, y sus efectos psicoactivos dependen de la intensidad del color rojo: cuanto más rojas, más activas.


La amanita muscaria era la droga tradicional de numerosas tribus de Siberia; pueblos que no tenían acceso a otras drogas psicoactivas, pero sí una religión chamánica similar a la de los indios americanos. Historias narradas por los periódicos con respecto al efecto psicoactivo de este hongo llevaron a mucha gente joven de la década de los años sesenta a experimentar con él como una nueva fuente natural de entonamiento.



La gente ha consumido la amanita muscaria de muchas maneras. La piel roja del sombrero, que se puede quitar con facilidad, se seca y se fuma. El hongo entero se puede comer fresco, cocinado o seco, y puede también hervirse y beberse como infusión. Estas diferentes preparaciones pueden producir efectos muy distintos. Los hongos pueden variar asimismo mucho en potencia y efecto, según dónde y cuándo crecen y de los árboles alrededor de los cuales crecen.



Las dosis moderadas pueden causar efectos ensoñadores, que la gente suele encontrar agradables. Pero, por lo general, van acompañados de efectos físicos desagradables. Las dosis altas pueden causar excitación delirante y toxicidad apreciable. Los efectos empiezan a los quince minutos y duran entre cuatro y ochos horas.

Las sustancias químicas responsables de los efectos son el ácido iboténico y el muscimol, sustancias que se parecen al GABA, uno de los neurotransmisores producidos por el cerebro. Un pariente cercano de Amanita muscaria, Amanita panterina, contiene mayores concentraciones de estas sustancias. La amanita panterina es de color castaño con pintas blancas. Crece en el noroeste del Pacífico y en otras partes del mundo. En los últimos años mucha gente ha experimentado con él como una nueva manera de alterar la conciencia.

Igual que en el caso anterior, los efectos de la amanita panterina son muy variables, de manera que es muy difícil estimar la dosis adecuada y muy fácil tomar demasiado. Las altas dosis de amanita panterina hacen que las personas se sientan muy mal durante períodos que llegan hasta 12 horas. Algunos consumidores se han herido como resultado de accidentes durante su estado de delirio.

Es peligroso probar cualquiera de estos hongos sin el consejo autorizado de alguien que tenga experiencia con la dosis adecuada y el método de preparación.

NUEZ MOSCADA Y MACÍS


La nuez moscada, la conocida especia que se le pone a las tartas, los ponches y el pastel de calabaza, contiene una droga llamada miristicina que, en el cuerpo, se puede transformar en una de las anfetaminas psicodélicas.

La nuez moscada es la semilla de un árbol tropical. La corteza de esta semilla se muele para hacer una especia de aroma similar, el macís, con la cual se suelen aromatizar las tartas. Tanto la nuez moscada como el macís, tienen una larga historia como drogas psicoactivas, especialmente entre gente que no puede conseguir otras mejores.



Para entonarse con nuez moscada o macís hay que comer una buena cantidad de cucharadas del frasco de especias. En esas cantidades, estas especias tienen pésimo sabor. Además son verdaderamente tóxicas y, al día siguiente, la resaca es por lo general tremenda. Los efectos son variables y van desde leves sensaciones de flotar hasta el delirio total. La mayoría de la gente que prueba la nuez moscada por curiosidad, no la prueba por segunda vez. Los consumidores habituales sólo se encuentran en ciertas cárceles o en situaciones tales que no pueden conseguir ninguna otra droga más deseable.

ADVERTENCIAS
SOBRE LOS DELIRANTES
  1. El delirio es un estado anormal del cerebro en el cual la función mental está temporalmente trastornada. Una persona delirante que haga cualquier cosa, como no sea estar acostado en un sitio seguro, es un buen candidato para sufrir un accidente serio.
  2. No tomar nunca un delirante por cuenta propia. Hay que asegurarse de que alguien que no está bajo la influencia de la droga lo está vigilando a uno.
  3. Si se experimenta con datura u otras campanillas se deben usar las raíces en vez de las hojas o las semillas.
  4. No experimentar con Amanita muscaria ni Amanita panterina sin un buen asesoramiento sobre la dosis y la técnica de preparación, dado por una persona con experiencia en la zona donde los hongos crecen. La forma más suave de probar estos hongos es fumar la piel coloreada y desecada.
  5. Si uno come nuez moscada o macís para entonarse, debe estar preparado para la terrible resaca del día siguiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario