viernes, 31 de agosto de 2012

EL SISTEMA ESQUELÉTICO: ESQUELETO AXIAL

El esqueleto es el marco estructural del cuerpo humano, de modo que familiarizarse con nombres, formas y posiciones de los huesos sirve para localizar otros órganos. Por ejemplo, la arteria radial, donde generalmente se mide el pulso, recibe tal nombre por su proximidad con el radio, el hueso de la cara lateral o externa del antebrazo. El lóbulo frontal del cerebro se sitúa debajo del hueso frontal (el hueso de la frente). El músculo tibial anterior está por delante de la cara anterior de la tibia (hueso de la pierna). El nervio cubital se llama así por su cercanía con el cúbito, hueso de la cara interna o medial del antebrazo.


Movimientos como lanzar una pelota, andar en bicicleta y caminar requieren la interacción de huesos y músculos. A fin de que se entienda la forma en que estos últimos producen los diversos movimientos, se aprende los sitios de inserción de los huesos y los tipos de articulaciones en que actúan los músculos al contraerse. 



Los huesos, músculos y articulaciones forman conjuntamente un sistema integrado al que se denomina sistema musculoesquelético.



DIVISIONES DEL SISTEMA ESQUELÉTICO



El esqueleto humano adulto consta de 206 huesos con nombre, muchos de ellos en número par a los lados izquierdo y derecho del cuerpo. Los huesos se agrupan en dos divisiones principales: los 80 huesos del esqueleto axial y los 126 del esqueleto apendicular.

PARA VER EL ESQUELETO EN TODA SU DIMENSIÓN CORRER EL TABULADOR


El eje (axis) longitudinal o centro del cuerpo humano es una línea vertical que pasa por el centro de gravedad del cuerpo, que se extiende desde la cabeza hasta el espacio que hay entre los pies. El esqueleto axial comprende los huesos dispuestos a lo largo de tal eje: huesos del cráneo, huesecillos del oído, hueso hioides, costillas, esternón y huesos de la columna vertebral. El esqueleto apendicular incluye los huesos de las extremidades (miembros) superiores e inferiores, así como los huesos de las cinturas que las conectan con el esqueleto axial. Fisiológicamente, los huesecillos del oído medio no son parte de uno u otro esqueleto, si bien se agrupan con el esqueleto axial por conveniencia, ya que vibran en respuesta a las ondas sonoras que llegan a la membrana del tímpano y desempeñan una función clave en el mecanismo de la audición.




No hay comentarios:

Publicar un comentario