lunes, 3 de septiembre de 2012

PALADAR Y LABIO HENDIDOS



Por lo regular las apófisis palatinas de los maxilares superiores se unen durante las semanas décima a duodécima del desarrollo embrionario. 



Al no suceder esto se provoca el trastorno llamado paladar hendido. También puede abarcar la fusión incompleta de la porción horizontal de los palatinos. Otra forma de este padecimiento, el labio hendido, consiste en una hendidura en el labio superior. Es frecuente que estos problemas ocurran juntos. 



Según la magnitud y las posiciones de la hendidura, pueden verse afectadas el habla y la deglución. Además, los niños con paladar hendido tienden a padecer muchas infecciones de los oídos, que pueden causar pérdida de la audición. 



Los cirujanos faciales y bucales recomiendan el cierre del labio hendido durante las primeras semanas después del nacimiento, con resultados quirúrgicos excelentes. La reparación del paladar hendido generalmente se practica entre los 12 y 18 meses de edad, de preferencia antes de que el niño empiece a hablar. 



Es posible que se requiera logopedia en virtud de la importancia del paladar en la pronunciación de las consonantes, además de que puede ser necesario el tratamiento ortodóntico para alinear los dientes. De nueva cuenta, los resultados suelen ser excelentes.

ANTES Y DESPUÉS DE LA CIRUGÍA FACIAL Y BUCAL

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