sábado, 15 de septiembre de 2012

POLIO: PRIMER Y ÚLTIMO ACTO

POLIO: PELIGRO GLOBAL



Mientras el número de casos de poliomielitis disminuye, las autoridades sanitarias de todo el mundo han de enfrentarse a un problema inquietante e incluso mayor: uno de los componentes de la vacuna antipoliomielítica más utilizada en la actualidad produce más alteraciones que el virus al que supuestamente combate.

La campaña mundial para erradicar la polio comenzó en 1988. Desde entonces, y según el último recuento, los afectados pro el virus salvaje en todo el mundo se han reducido a unos 650 casos en 2011. 

Para terminar con la polio por completo se deberá cambiar el programa de vacunación actual, ya que uno de los componentes de la vacuna más utilizada provoca más casos de polio que los que evita.



La Asamblea Mundial de la Salud está desarrollando un plan que podría disminuir el número de casos asociados a la vacuna y acelerar los esfuerzos a erradicar la enfermedad.

Se plantean varios interrogantes sobre la seguridad de un cambio tan rápido. Si las autoridades sanitarias no llevan a cabo una transición correcta, la polio podría seguir paralizando a niños durante los próximos años.

T. Jacob John 


Las sombras se alargan en la cafetería de una de las residencias del gigantesco campus de la Facultad de Medicina Christian de Vellore, en la India. Centrado en un tema al que ha dedicado sus últimos años, T. Jacob John no advierte ni la luz ya mortecina ni la nube de mosquitos. Habla de la vacuna oral contra la polio.


John, un hombre delgado que habla y se mueve con una rapidez que contrasta con sus 76 años, es uno de los mayores expertos sobre la polio en la India. Especializado en pediatría, virología y microbiología, ha criticado durante mucho tiempo la continua dependencia de la vacuna antipoliomielítica (VPO), utilizada durante casi 25 años en la campaña internacional que pretende erradicar del planeta esta enfermedad paralizante y, a veces mortal. La vacuna es una herramienta magnífica e imperfecta a la vez. Barata y fácil de administrar (cada dosis consiste en unas gotas de una solución oral), ha conseguido que el mundo vislumbre en el horizonte la erradicación de la polio. En efecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS.) anunció el pasado mes de enero que no se había producido ningún caso de polio en la India en el último año. Sin embargo, si la distribución de la vacuna no se planifica con cuidado, su uso continuado, al menos tal y como se lleva a cabo hoy en día, podría impedir la erradicación mundial de la enfermedad.



John habla de un problema surgido a causa de uno de los componentes de la vacuna oral, que utiliza virus atenuados para estimular la inmunidad contra las tres cepas de polio, los tipos 1, 2 y 3. Otra vacuna, más cara y habitual en los países ricos, consiste en una formulación inyectable fabricada con virus totalmente inactivados o "muertos"; se la conoce como VPI. La cuestión es que el poliovirus de tipo 2 ya no existe en la naturaleza; el último caso producido por la cepa salvaje se registró hace trece años.



La vacuna actual contra el virus de tipo 2 no despertaría preocupación si la preparación oral resultara inocua. Sin embargo, en algunos casos los virus atenuados pueden volverse de nuevo patógenos y provocar la infección que pretendían evitar. En aquellos lugares donde el poliovirus salvaje aún representa una amenaza, el riesgo de que se produzca una infección natural es muy superior al asociado a la vacuna. Pero si se tiene en cuenta que el único riesgo de parálisis causada por el virus de tipo 2 proviene de la cepa vacunal, el que todavía se utilice esta cepa podría considerarse ineficaz y, aún más, falto de ética. Sin embargo, paradójicamente, mientras la formulación oral contenga el tipo 2, los niños de más de cien países de todo el mundo deberían ser inmunizados contra la cepa de la vacuna oral.

En 2004, John escribió una carta a la revista médica The Lancet en la que urgía a la comunidad internacional a eliminar el virus de tipo 2 de la vacuna oral para convertirla en una vacuna bivalente frente a los poliovirus de tipo 1 y 3. Al igual que otras denuncias que John ha realizado sobre la suspensión oral, su proposición no ha sido escuchada hasta ahora.



La Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio, en la que colabora la OMS, UNICEF, la Fundación Rotaria Internacional y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU., apoya un proyecto para eliminar el componente de tipo 2 de la vacuna oral. La propuesta forma parte de un plan general para suprimir la vacuna oral contra la polio una vez se demuestre que todos los tipos salvajes del virus se han extinguido. En la reunión anual de la Asamblea General de la ONU (planeada para finales de mayo) estaba previsto pedir que se aprobara la retirada inmediata del virus de tipo 2 de la vacuna oral.



Si se produce ese cambio en la política de actuación y la asamblea vota a su favor, se daría fin a un problema ético que ha atormentado a quienes durante años se han esforzado por erradicar la polio. También se aceleraría la eliminación de las dos cepas restantes del virus en los tres países donde aún es endémica (Afganistán, Pakistán y Nigeria): un estudio publicado en Lancet en 2010 demostraba que la vacuna bivalente resulta al menos un 30% más eficaz que la trivalente. Sin embargo, el poliovirus posee una especial habilidad para eludir los intentos de contenerlo. El año pasado, China registró sus primeros casos desde hace más de un decenio (los análisis genéticos situaron el origen del brote en Pakistán). Algunos temen que la modificación de la vacuna oral contra la polio tenga consecuencias no deseadas e interrumpa una campaña de erradicación que ya excede en doce años la fecha señalada de su finalización.

CAMBIO DE ESTRATEGIA



Los diferentes países han utilizado las vacunas oral e inyectable para proteger a sus ciudadanos contra la polio desde hace medio siglo. Jonas E. Salk desarrolló la vacuna con virus inactivados, aprobada por EEUU. en 1955, mientras que Albert B. Sabin creó la vacuna oral, aprobada en 1962 "la llamada vacuna de la guerra fría". La mayor ventaja de la vacuna oral, además de su bajo coste (unos 15 centavos la dosis, en comparación con los 3 dólares de la vacuna inyectable), reside en su capacidad de producir una infección leve e inocua que provoca la respuesta del sistema inmunitario y confiere así inmunidad al receptor. Con una ventaja añadida: los niños vacunados excretan virus vacunales en sus heces; en los hogares, en los parques, en toda la comunidad, estos virus se propagan de los niños vacunados a los no vacunados, con lo que provocan una respuesta inmunitaria protectora en los últimos. Las autoridades sanitarias sabían, desde principios de los años 60, que existía una pequeña posibilidad de que la vacuna oral de virus vivos ocasionara parálisis a algún niño (o incluso a sus contactos próximos, aunque más raramente), pero opinaban que los millones de niños protegidos justificaban este riesgo. (La idea de que los virus vacunales pueden circular libremente y causar problemas en grandes grupos de niños no vacunados no fue tenida en cuenta hasta mucho más tarde). Finalmente, la mayoría de los países adoptaron la vacuna oral de Sabin para inmunizar a sus niños, aunque algunas naciones, como EEUU., cambiaron de nuevo a la forma inyectable de Salk.

Durante años, la estrategia mundial para la erradicación de la polio resultó bastante sencilla. Consistía en la aplicación de la vacuna oral en aquellos países que la preferían o que no podían hacer frente a la vacuna inactivada, más cara, hasta la extinción del virus salvaje. A partir de ese momento, de común acuerdo, todos los países dejarían de usar la vacuna oral a la vez. Los países ricos continuarían utilizando la vacuna con virus inactivados durante un tiempo para conseguir una mayor protección frente a una reemergencia inesperada, pero los países en vías de desarrollo que no pudieran costear esa opción dejarían de vacunar a sus niños. El mundo contendría entonces la respiración a la espera de comprobar si la polio había desaparecido.

Roland W. Sutter
He works as the coordinator of the Research and Product Development Team for the Global Polio Eradication Initiative with the World Health Organization (WHO) in Geneva, Switzerland, focusing primarily on issues affecting the pre- and post-eradication era. Dr. Sutter has published extensively on polio, diphtheria, and tetanus, including more than 90 publications in peer-reviewed journals, more than 30 book chapters, and numerous other reports in CDC’s Mortality Morbidity Weekly Report (MMWR) and WHO’s Weekly Epidemiologic Record (WER).

Durante la pasada década, numerosos expertos en polio han criticado ese plan, al que han calificado de experimento de alto riesgo, ya que pondría en peligro a millones de niños. Ahora parece que tal enfoque se descartará. "Muchos han abandonado la idea de dejar de vacunar de golpe", dice Roland W. Sutter, científico de la OMS responsable de políticas de investigación y desarrollo en la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio. Un estudio prometedor sobre la eficacia de dosis muy pequeñas del virus inactivado ha alentado la esperanza de que, algún día, una dosis mínima de la vacuna inyectable pudiera incluirse en una vacuna infantil hexavalente que proporcionara protección frente a la difteria, el tétanos, la tosferina, la hepatitis B, Hemophilus influenzae B y la polio. Pero este objetivo se someterá a consideración en el futuro.

Por ahora, la atención se centra en terminar con el virus de tipo 2 de la vacuna oral sin complicaciones. Además de las consideraciones éticas que implica mantener la cepa en la formulación, la OMS y otras organizaciones sanitarias se enfrentan a otra dificultad: tal componente pone obstáculos a la eliminación completa de la polio. ¿Cómo acelerar entonces la erradicación? Para R. Bruce Aylward, que ha liderado durante mucho tiempo la iniciativa de la OMS frente a la polio, la respuesta a esa pregunta estriba en hallar una manera de retirar la vacuna oral de tres componentes (trivalente) y sustituirla por una formulación dirigida a los tipos 1 y 3. Él y su equipo esperan obtener beneficios inmediatos, ya que la versión con dos cepas resulta más eficaz que la trivalente. De ahí que la India y Nigeria hayan utilizado la vacuna bivalente en algunas campañas de inmunización de los dos últimos años. (Los niños que viven en zonas de alto riesgo a menudo son vacunados numerosas veces para reforzar la inmunización).





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