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sábado, 6 de octubre de 2012

PREVENCIÓN DE ACCIDENTES



Como la casa es el lugar donde suelen pasar más horas a lo largo del día todos los seres humanos, es allí, donde también existen más posibilidades que se produzcan accidentes de cualquier tipo. Las personas mayores de 65 años son, junto con los menores de 5 años, el colectivo que padece accidentes domésticos con mayor frecuencia.



Para prevenir los accidentes, pero también para saber reaccionar adecuadamente cuando nos encontremos en una emergencia de primeros auxilios, es fundamental nuestra actitud. Debemos ser conscientes de todas las situaciones de riesgo que se dan en nuestra casa y adoptar las medidas de seguridad adecuadas para las actividades que realizamos. Es necesario adoptar una actitud PROACTIVA de observación constante que nos permita estar alerta  delante de posibles situaciones de peligro y reaccionar de forma correcta en caso de encontrarnos ante una situación de riesgo. Por esto, la Cruz Roja y la Media Luna Roja han desarrollado el concepto AVA que resume las tres conductas clave que nos pueden ayudar a mantener esta actitud proactiva.

Advertir el riesgo
Valorar los posibles peligros
Adoptar una actitud segura




Diversos estudios demuestran que, por lo que respecta a las causas de los accidentes domésticos, por orden de incidencia, son los siguientes:
  • Caidas.
  • Intoxicaciones, alergias e irritaciones.
  • Quemaduras.
  • Incendios y explosiones.
  • Electrocución.
  • Asfixia respiratoria.
  • Golpes.
  • Heridas.
Como se puede ver, en el hogar pueden ocurrir numerosos tipos de accidentes. No obstante, podemos emprender una serie de acciones que, sin duda, convertirán nuestro hogar en un lugar más seguro.


  • Debemos exigir y buscar seguridades básicas, como las referentes a la electricidad y el gas; las instalaciones han de ser seguras y respetar las normativas.
  • Adquirir hábitos seguros en todo lo que hace referencia a los aparatos, instalaciones y situaciones que se dan lugar en el hogar.
  • Aumentar la atención y estar siempre alerta, no tan solo a nivel personal, sino hacia las personas de edad avanzada.


CAÍDAS



Las causas principales de las caídas suelen ser:
  • Pavimentos poco limpios: con agua, grasas, aceites, etc...
  • Suelos resbaladizos para el uso o porque están pulidos o encerados inadecuadamente.
  • Uso de calzado no adecuado.
  • Existencia de agujeros abiertos o mal protegidos: ventanas bajas, barandas de poca altura,...
  • Utilización de elementos inadecuados para subir o conseguir objetos que se encuentran en otra altura (sillas en lugar de escaleras) o subir en escaleras con peldaños rotos, o en sillas y escaleras con cierta inestabilidad o asientos frágiles. Mesas u otros objetos inestables, etc...
Para prevenir las caídas tendremos en cuenta lo siguiente:
  • El suelo ha de quedar libre de posibles obstáculos, sobretodo las zonas de circulación y trabajo.
  • Evitar tener superficies resbalosas. Si se encera el suelo, se ha de utilizar cera o productos no resbalosos.
  • En la bañera, utilizaremos alfombras o adhesivos antideslizantes, así como una barra para sujetarnos.
  • Revisaremos que las escaleras de acceso al hogar tengan baranda a una altura no inferior a 90 cm. y que dispongan de pasamanos.
  • Protegeremos aquellas ventanas que se encuentren a menos de un metro del suelo con defensas apropiadas (barandas, rejas,...) que impidan la caída de las personas. Los barrotes, si existen, han de estar colocados verticalmente y separados de tal manera que en medio no pase la cabeza de ningún niño pequeño.
  • Evitaremos colocar objetos al lado del balcón que anulen o neutralicen la protección de la baranda (torretas, sillas, etc...), ya que reducen su altura de protección.
  • Las puertas, balcones o ventanas que dan acceso a zonas de riesgo de caída han de disponer de un sistema de bloqueo que impida la obertura si convive con personas con demencia o con estados de confusión.
  • No utilizaremos escaleras si tenemos problemas de vértigo o estabilidad.
  • No utilizaremos escaleras de mano dobles (de tijera) para trabajar o conseguir objetos elevados. No subir hasta que no estén totalmente abiertas o en perfecto equilibrio. Revisar la escalera antes de usarla.
  • Evitar que más de una persona suba a la escalera al mismo tiempo.
  • Fijaremos bien las estanterías a la pared.
  • Utilizaremos calzado adecuado y de forma adecuada (cordones atados, con el talón sujeto,...).

GOLPES



Los golpes se producen generalmente con objetos fijos, como muebles, escaleras, puertas, ventanas, etc..., o bien, con objetos móviles, caídas de torretas, herramientas, estanterías, etc...

  • Causas frecuentes:
      • Ubicación de objetos en espacios por los cuales se circula o donde se trabaja en el hogar (torretas colgadas, armarios o estanterías colgados demasiado bajos,...).
      • Pararse en el radio de giro de una puerta o ventana.
      • Utilizar herramientas inadecuadas, en mal estado o de forma inapropiada.
  • Consejos de Prevención.
      • No dejar armarios o cajones abiertos.
      • Asegurar los cajones con límites en su interior para que no caigan encima de quien los abra.
      • Procurar que todos los muebles y objetos de decoración tengan los cantos redondeados, nunca con aristas vivas.
      • Utilizar puertas de comunicación con vidrios transparentes o translúcidos en las zonas de tránsito abundante de personas (cocinas, balcones,...). En puertas de vidrio de una sola pieza, utilizar algún sistema de señalización para que se pueda advertir la presencia de personas (adhesivo pintado,...).
      • Iluminar adecuadamente las zonas de circulación (corredores, recibidores), así como las de trabajo (cocina, limpiador, garaje, etc...).

INTOXICACIONES



Las causas principales de estos accidentes suelen ser:
  • Medicamentos.
  • Productos de limpieza.
  • Insecticidas y productos de jardinería.
  • Pinturas, disolventes y adhesivos.
  • Combustibles (y productos derivados de la combustión).
  • Productos de perfumeria y cosmética.
  • Bebidas alcohólicas.



Los accidentes causados por estos productos son, en general, consecuencia de su ingestión y, muy raramente, de su inhalación o del contacto con la piel.
  • Consejos Generales de Prevención.
      • Guardar los productos en lugar seguro, fuera del alcance de personas con deterioro cognitivo o estado de confusión.
      • Etiquetar debidamente los recipientes y si es posible mantener los productos en sus envases originales. Atención con los envases que se parezcan en color, forma, tamaño o símbolos.
      • Evitar llenar con contenidos tóxicos los envases de productos alimentarios, o los que se utilizan habitualmente para el agua o bebidas refrescantes.
      • Seguir las instrucciones de uso del fabricante del producto.
      • No almacenar juntos tipos de productos diferentes (alimentarios, tóxicos, etc...).
  • Consejos Específicos.
    • Medicamentos:
      • Guardar sólo la medicación activa.
      • Adjuntar una nota visible con indicaciones claras sobre la cantidad y la hora que se han de tomar. Si tenéis dudas poneros en contacto con vuestro centro de salud.
      • Si es un medicamento que requiere una preparación complicada o muy exacta, es necesario que otra persona prepare o al menos controle las dosis. (En la mayoría de farmacias ofrecen un servicio semanal de preparación personalizada de medicación).
      • Es conveniente tener siempre a mano una copia de los informes y las prescripciones médicas.
      • No recortar los blísters de cápsulas o comprimidos, ni los guardéis fuera de su envase original. Se ha de poder verificar siempre la fecha de caducidad. No se ha de tomar nunca un producto si tenemos dudas sobre su caducidad.
    • Productos de limpieza:
      • No se han de mezclar indiscriminadamente en su uso. La mezcla de lejía y salfuman produce un fuerte olor de cloro. Pasa lo mismo con la mezcla de lejía y amoníaco.
    • Insecticidas y productos de jardineria:
      • No los polvoricéis sobre alimentos, personas o animales domésticos.
      • Se ha de desalojar las habitaciones tratadas con insecticidas hasta que haya transcurrido un tiempo prudencial.
    • Combustibles y productos de combustión:
      • Antes de que llegue el invierno es recomendable una revisión del estado de las estufas de gas.
      • No situar estufas en baños ni en lugares mal ventilados.
      • Cerrar la llave de paso de las estufas cuando ya no se tengan que utilizar, y siempre por la noche.
      • Vigilar los recipientes con líquidos sobre el fuego porque, cuando hiervan, que no derramen y apaguen la llama.

ASFIXIA


  • Causas principales que producen asfixia.
      • Falta de oxígeno en estancias cerradas y mal ventiladas, a causa de la presencia de quemadores de gas en estufas y calentadores.
      • Introducción por la boca y nariz de objetos de diámetro superior al de las vías respiratorias.
      • Restos de comida atascados en las vías respiratorias (mal cortados, poco masticados, etc...).


  • Consejos de Prevención.
      • No instalar calentadores ni estufas de gas en el interior de baños ni en habitaciones pequeñas mal ventiladas.
      • Evitar que las personas de edad avanzada manipulen objetos pequeños o que se puedan desmontar en piezas pequeñas.
      • Cortar los alimentos en trozos pequeños, que no cuesten de masticar; aseguraros que las dentaduras postizas estén bien colocadas para comer.
      • Colocar a las personas que hayan perdido el conocimiento en posición lateral de seguridad para facilitar la salida al exterior de posibles vómitos.
      • No dar de comer, bebidas o medicación a personas inconscientes o con un nivel de conciencia disminuído.

QUEMADURAS


  • Causas principales.
      • Situar objetos calientes (estufas eléctricas, luces, hornos, tostadoras de pan, etc...) en lugares fácilmente accesibles o no protegidos adecuadamente.
      • Utilizar recipientes o cuerpos calientes desproveídos de asas o mangos aislantes.
      • Manipular objetos a altas temperaturas sin protección en las manos.
      • Cocer o freír alimentos que saltan sin usar tapaderas.
      • Manipular inadecuadamente instalaciones eléctricas, cerillas, encendedores, fuegos artificiales, cohetes, petardos, etc...
      • También suelen producirse quemaduras intensas cuando la piel entra en contacto con sustancias cáusticas (sosa) o corrosivas (ácido sulfúrico).
  • Consejos de Prevención.
      • Colocar en la medida que se a posible protecciones alrededor de aquellos objetos que estén calientes y que sean accesibles.
      • Utilizar objetos provistos de asas o mangos aislantes y en buen estado.
      • Utilizar guantes o manoplas aislantes para mover objetos calientes o manipular dentro de un horno encendido.
      • Evitar los saltos en las comidas que están al fuego, con el uso de tapaderas mientras se cocinan esos alimentos.
      • Los mangos de las paellas, cazuelas y ollas no han de sobresalir del mueble de la cocina.
      • Alejar de la cocina y la zona de planchar a las personas de edad avanzada con alteraciones físicas y cognitivas.
      • Situar los objetos calientes o con llama viva fuera del alcance de cualquier miembro que esté en el hogar.
      • Manipular con atención cualquier producto químico, así como la sosa cáustica o la cal viva.


INCENDIOS Y EXPLOSIONES



En el hogar almacenamos muchos productos y materiales de uso habitual que pueden ser el desencadenante de un incendio.

  • Butano, propano, gas ciudad, gas oil para calderas, sprays,... Cuando el combustible es gas acumulado por escape o similar puede generar una gran deflagración.
  • Quitamanchas, pinturas, disolventes, aceites, lacas, productos de cosmética, alcoholes, etc..., son productos altamente inflamables.
  • Tejidos, papel, cartón, plásticos, maderas, etc...
  • El mal funcionamiento de los aparatos eléctricos puede ser el desencadenante de un incendio (chispas de los cebadores del tubo fluorescente o interruptores eléctricos, motores de electrodomésticos grandes y pequeños,...).
  • El sobrecalentamiento de los cables de la instalación por sobrecarga o mal uso de los enchufes.
  • Encendedores, cerillas, llamas de gas, colillas, etc....

Es suficiente con el descuido de aplicar un foco de calor suficiente en cualquiera de los combustibles para que se inicie un incendio.
  • Consejos Generales de Prevención.
      • No dejar nada cocinándose en el fuego, ni aparatos eléctricos de gran consumo en marcha, cuando salimos del domicilio.
      • Si una paella se enciende, no utilizar agua para apagarla; poner una tapa encima y la llama se apagará  por falta de oxígeno para la combustión.
      • Limpiar periódicamente los filtros de la campana extractora de la cocina.
      • Evitar corrientes de aire en la cocina que puedan apagar el gas, sobretodo si nos encontramos en otra habitación.
      • Evitar almacenar combustibles innecesarios en casa (ropa vieja, diarios, pinturas, etc...).
      • Revisar periódicamente la chimenea y la caldera de la calefacción.
      • En caso de fuga de gas no encendáis ni apaguéis luces; ventilar al máximo posible la casa y avisar al 112.
      • Si sentís olor a quemado, inspeccionar y localizar el origen; se podría tratar de un sobrecalentamiento de la instalación eléctrica que originará un peligroso corto circuito o un incendio.

  • Actuaciones específicas de prevención.
    • Cerillas-fumar:
      • Apagar del todo las cerillas y las puntas de los cigarrillos.
      • Colocar ceniceros adecuados en los lugares oportunos.
      • No fumar en la cama.
    • Electricidad:
      • No sobrecargar los enchufes con muchos aparatos.
      • Ir con cuidado sobretodo con los aparatos de mucho consumo, como radiadores, limpiaplatos, lavadoras y planchas.
      • No improvisar conexiones ni utilizar cinta adhesiva para hacerlo.
      • Utilizar sólo fusibles o automáticos magnetotérmicos calibrados de acuerdo con la instalación.
      • Cualquier contacto flojo o mal contacto en una instalación eléctrica provoca calor.
    • Líquidos inflamables y sprays:
      • Tener sólo los líquidos inflamables que sean absolutamente necesarios y en la cantidad imprescindible.
      • Almacenarlos en recipientes irrompibles con indicación de su contenido.
      • Utilizar los líquidos inflamables y sprays sólo en lugares bien ventilados sin focos de calor cercanos.
    • Gas:
      • Revisar periódicamente las calderas y la instalación por un inspector de la Compañía correspondiente.
      • Revisar y cambiar periódicamente el tubo flexible de conexión de los aparatos.


ELECTROCUCIÓN



El riesgo de electrocución es fácilmente presente en el hogar, ya que las tensiones que alimentan a los electrodomésticos (220 voltios) son peligrosas. En caso que por accidente la corriente se aplique a una persona, puede producirle desde el conocido "calambre" hasta la muerte por paro cardíaco. El peligro que implica un contacto eléctrico es mucho más elevado cuando la persona se encuentra en un ambiente mojado o descalzo sobre el suelo.

Este peligro se da en el baño, el limpiador, la cocina o cualquier lugar después de fregar el suelo o regar.



El contacto accidental con un objeto que tenga tensión se puede dar de dos maneras diferentes:
  • Cuando se tocan directamente elementos eléctricos que tengan tensión:
    • Porque existen cables pelados con aislante defectuoso o insuficiente.
    • Porque se conectan aparatos con cables desprovistos de la clavija correspondiente.
  • Cuando se desmontan o intentan reparar aparatos sin haberlos desconectados.
  • Por introducción de objetos en los agujeros de los enchufes.
  • Por manipular aparatos que no tienen tapas protectoras y, por tanto, tienen partes eléctricas accesibles.
  • Cuando se toca la carcasa de algún aparato electrodoméstico que se ha puesto en contacto con la tensión como consecuencia de un deficiente aislamiento interior. Suele ser frecuente con la nevera, el lavaplatos, el televisor, las tostadoras, etc...
No son peligrosos los aparatos electrodomésticos que llevan el símbolo de doble aislamiento en la chapa de características, excepto si se mojan.
  • Consejos de Prevención.
      • No conectar aparatos que se hayan mojado.
      • Procurar no usar ni tocar aparatos eléctricos si se está descalzo, aunque el suelo esté seco.
      • No colocar estufas eléctricas, tomas de corriente ni otros aparatos eléctricos al alcance de la mano en el baño y a menos de un metro del borde la bañera.
      • En caso que se tenga que hacer una reparación o manipulación de la instalación eléctrica, desconectar el interruptor general situado normalmente en el cuadro general, y aseguraros que no haya tensión.

ATENCIÓN: El limitador de la Compañía (generalmente situado en una caja precintada) no sirve como interruptor general porque normalmente sólo corta uno de los dos polos.
      • El cuadro general ha de disponer de un interruptor diferencial de 30 mA (0,03 A) que corta la corriente de toda la casa y que "salta" en caso de defecto en el suelo (derivación).
      • Comprobar su funcionamiento de forma periódica apretando el botón que lleva incorporado. Este aparato no se ha de eliminar nunca ni hacerle ningún "puente". Si salta es que hay una derivación y, por tanto, un peligro inminente.
      • Tanto las clavijas como los enchufes han de disponer de un conductor de "toma a tierra". Este conductor tendrá que llegar a las carcasas de todos los aparatos electrodomésticos que no lleven grabado el símbolo de doble aislamiento.
      • Comprobar que las cañerías de agua y los desagües (baño, pica, lavabo, etc...) estén conectados entre ellos y a tierra por medio de un conductor.
      • No manipular aparatos con tubos de rayos catódicos (monitores, televisores, etc...) ya que en su interior existen tensiones de hasta 20.000 voltios incluso después de apagarse el aparato.

HERIDAS



El contacto de manos y pies, generalmente, con objetos cortantes o punzantes es el causante de cortes y pinchazos.
  • Causas más comunes.
      • Dejar al alcance objetos cortantes o punzantes.
      • No guardar adecuadamente los objetos cortantes o punzantes cuando ha sido utilizados.
      • No utilizar una protección que impida el contacto directo con el elemento de corte (rejilla de ventilador, funda de cuchillo, etc...).
      • No haber reparado o rechazado aquellos objetos (vasos, platos, etc...) que con el uso se han convertido en parcialmente cortantes.
      • Situar plantas punzantes (cactus) en zonas de paso frecuente o poco visible.
  • Consejos de Prevención.
      • Proteger, alejar o eliminar en la medida de lo posible del alcance de las personas de edad avanzada con déficits acentuados aquellos objetos que presenten superficies o aristas vivas (cuchillos, aspas de ventiladores, trituradoras, hojas de afeitar, agujas de coser o de punto, tijeras, etc...).
      • En los cajones, colocar las herramientas y los cubiertos con las puntas o elementos cortantes hacia dentro.
      • Revisar y eliminar platos y vasos rotos o desportillados (descantillados).
      • Situar las plantas punzantes en lugares visibles y fuera del alcance fortuito de las personas de edad avanzada con déficits acentuados.


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