sábado, 17 de noviembre de 2012

EYECCIONES MENTALES


A menudo, rebuscamos entre nuestros recuerdos para obtener información ("¿Dónde dejé las llaves del coche?", "¿Seguro que he apagado el horno?"). En otras ocasiones, rememoramos activamente el pasado ("¿Te acuerdas de la noche locas de la semana pasada?"). Sin embargo, no toda remembranza es voluntaria: los recuerdos acuden a veces a nuestra mente sin que podamos controlarlo. Uno de los ejemplos más famosos procede de una escena de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust. Mientras el narrador bebe té y degusta una magdalena, el sabor le evoca el recuerdo de haber comido lo mismo cuando era joven, en casa de su tía.


Los expertos han comenzado a investigar una forma de memoria relacionada, un fenómeno al que han dado en llamar "eyecciones mentales" (mind pops): palabras, imágenes o melodías que se nos hacen conscientes de forma repentina e inesperada. A diferencia del ejemplo de Proust, las eyecciones mentales (término acuñado por George Mandler, catedrático emérito de la Universidad de California en San Diego) parecen del todo irrelevantes para el momento y los pensamientos que interrumpen. Se trata con mayor frecuencia de palabras o frases que de imágenes o sonidos, y suelen aparecer cuando nos hallamos ocupados en una tarea habitual que no exige demasiada concentración. Por ejemplo, estamos fregando los platos cuando, sin causa aparente, se nos viene a la cabeza la palabra "orangután". Identificar el desencadenante a partir del entorno o de los pensamientos anteriores resulta extremadamente difícil, por lo que tales recuerdos aparentan haber surgido de la nada.

George Mandler

Sin embargo, estudios recientes apuntan a que no se trata de un fenómeno aleatorio. Aunque no resulte aparente, las eyecciones mentales guardarían una relación con nuestra experiencia y nuestro conocimiento del mundo. Si bien las investigaciones son aún preliminares, sugieren que se trata de un fenómeno genuino y muy común. Ciertas personas se percatan de sus eyecciones mentales más a menudo que otras, lo cual podría acelerar la resolución de problemas y aumentar la creatividad. En cambio, para otros individuos -como los que padecen esquizofrenia-, las eyecciones mentales dejarían de ser un fenómeno benigno para convertirse en inquietantes alucinaciones.

Lia Kvavilashvili

Lia Kvavilashvili, psicóloga de la Universidad de Hertfordshire, y Mandler proponen una explicación del fenómeno basada en una especie de activación asociativa a largo plazo. Este fenómeno describe una de las formas en las que funciona la memoria: cada vez que recibimos nuevos datos, estos modifican la manera en que nuestra mente responderá ante información relacionada. "La mayor parte de la información con la que nos encontramos a diario activa ciertas representaciones mentales", explica Kvavilashvili. "Si pasamos por delante de un puesto de pescado rebozado, en nuestra mente se activará no solo el concepto de pescado, sino también otros que, relacionados con este, podrán permanecer activos durante un tiempo, horas o incluso días. Después, otros elementos del entorno quizá desencadenen la aparición de uno de esos conceptos activos, el cual dará la impresión de haber salido de la nada". Este fenómeno puede redundar en beneficio de la creatividad: "Si se encuentran activos una gran cantidad de conceptos, las conexiones podrán establecerse de manera más eficiente que si la activación se hubiese desvanecido de inmediato".
Kvavilashvili y sus colaboradores publicaron un estudio en el que examinaban un posible lado oscuro de las eyecciones mentales. En él, se preguntaban por las semejanzas entre tales recuerdos involuntarios y las alucinaciones y pensamientos perturbadores que asaltan a los individuos que padecen depresión, síndrome de estrés postraumático o trastorno obsesivo-compulsivo. Los resultados, que aparecieron en el número de abril de la revista Psychiatry Research, sugieren que las eyecciones mentales resultan más frecuentes entre aquellos que padecen una enfermedad mental que entre individuos sanos. Sin embargo, aún es demasiado pronto para vincular recuerdos repentinos y alucinaciones.

Kvavilashvili ha investigado otras cuestiones, como la relación entre las eyecciones mentales de carácter musical con las canciones que no podemos sacarnos de la cabeza. La psicóloga conviene en que el estudio del fenómeno se encuentra aún en su infancia: "Sentí curiosidad por él porque parecía totalmente aleatorio, pero las eyecciones mentales se corresponden con genuinos fragmentos de conocimiento acerca del mundo. Nos muestran que, a menudo, el subconsciente comprende el significado de una experiencia, aunque nosotros conscientemente no lo hagamos", concluye.

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