lunes, 12 de noviembre de 2012

PROBLEMAS CON LAS DROGAS (2)


PROBLEMAS AGUDOS


Los problemas médicos agudos más importantes provocados por las drogas psicoactivas son la sobredosis y las alergias. Las sobredosis ligeras suelen provocar náuseas y vómitos, que son a veces muy desagradables, pero rara vez necesitan tratamiento médico. Las grandes sobredosis pueden provocar convulsiones, coma y muerte. 


Son emergencias médicas, que requieren tratamiento en el hospital. Todo el que pierde de pronto la conciencia o tiene dificultades para respirar después de tomar una droga, debe ser visto inmediatamente por un médico. Si se está con alguien que desarrolla una reacción de sobredosis, se deben dejar todas las consideraciones legales a un lado y pedir ayuda médica de inmediato. No administrar jamás una droga -de ninguna clase- a una persona que está sufriendo una sobredosis.

Los que tienen más peligro de sufrir una dramática reacción de sobredosis son los que se inyectan la droga. Pero las personas que al mismo tiempo fuman o inhalan estimulantes y depresores pueden sufrir los mismos efectos. También quienes toman grandes dosis por la boca. Debe recordarse que la sobredosis puede provocar una muerte rápida, si no se obtiene inmediatamente asistencia hospitalaria.

Recoger insectos debajo de su piel no es normal.
Sin embargo la metanfetamina es esto.

Las reacciones alérgicas a la droga pueden tomar muchas formas, desde la picazón y la hinchazón en diversas partes del cuerpo, hasta la muerte por asfixia, debido a la hinchazón de las mucosas, que tapizan la superficie interior de las vías respiratorias. Las reacciones alérgicas graves son muy impredecibles y pueden deberse tanto a impurezas que acompañan a la droga comprada en la calle como a la droga en sí. También se pueden desarrollar de súbito en personas sin antecedentes alérgicos. Los primeros síntomas del shock alérgico son la picazón de garganta y dificultad para respirar. Aquí también se requiere asistencia médica inmediata; todo el que desarrolla una reacción de este tipo debe ser llevado de inmediato al hospital.

PROBLEMAS MÉDICOS CRÓNICOS



Toda droga usada en exceso puede causar daño a la larga. Las diferentes drogas afectan a distintas partes del cuerpo. En algunos casos la asociación entre la droga y algún tipo de enfermedad está clara, como en el caso del alcohol y la cirrosis hepática o el cáncer de pulmón y el cigarrillo de tabaco.


Las personas que se inyectan la droga por vía intravenosa están expuestas a otros riesgos, consecuencia del método de administración. Introducir en las venas agujas no esterilizadas supone un serio peligro de producir graves infecciones. La enfermedad que más comúnmente se asocia a esta práctica es la hepatitis. Puede causar meses de enfermedad y producir daño hepático permanente.



Mucho más peligroso es el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), una infección viral fatal, que destruye el sistema inmune. Los consumidores de drogas inyectadas por vena corren el riesgo de contraer esta devastadora enfermedad, si comparten las agujas de inyección o las jeringuillas. Una aguja utilizada por una persona infectada contagia fácilmente la corriente sanguínea del próximo usuario. Otra calamidad posible es la endocarditis infecciosa, una infección que afecta y deforma las válvulas cardíacas. Además, aquellos que se inyectan las drogas sufren con frecuencia abscesos de piel y músculos e inflamaciones de las venas. Las inyecciones intramusculares y subcutáneas son menos peligrosas que las intravenosas, pero no carecen de riesgo: transmiten el sida y la hepatitis tan bien como las intravenosas.


Fumar cualquier cosa irrita la garganta, los tubos bronquiales y los pulmones. En individuos susceptibles, fumar con regularidad cualquier droga -sea tabaco, marihuana o cocaína- puede provocar infecciones respiratorias, tos, bronquitis, disminución de la capacidad respiratoria y, probablemente, mayor riesgo de enfisema y de cáncer. Debe recordarse también que fumar lleva la droga a la sangre y al cerebro directamente -aún más deprisa que la inyección intravenosa-, y las drogas son así más tóxicas y más adictivas. Inhalar polvos por la nariz es menos directo que inyectarlos en la vena, pero ni mucho menos tan seguro como tomar la droga por vía oral. Además puede producir irritación crónica y erosión de las mucosas nasales. 


Incluso tomadas por la boca, algunas drogas son irritantes cuando se consumen en exceso. La bebida con alto contenido de alcohol puede causar inflamación crónica de esófago y de estómago. Demasiado café produce indigestión crónica.


Los consumidores empedernidos de droga tienen estilos erráticos de vida que interfieren con el sueño regular, la buena nutrición y los hábitos saludables de higiene y ejercicio físico. Además, las drogas que toman pueden disminuir el apetito, consumir vitaminas y alterar el metabolismo normal. Todos estos efectos pueden conducir a problemas tales como la malnutrición, la anemia y la disminución de resistencia a las infecciones. Por ejemplo, las deficiencias dietéticas de los alcohólicos aumentan sobremanera la susceptibilidad del hígado a la toxicidad del alcohol, lo cual contribuye al desarrollo de la cirrosis hepática.


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