martes, 27 de noviembre de 2012

PROBLEMAS CON LAS DROGAS (5)

PROBLEMAS DE DESARROLLO


El uso que chicos cada vez más jóvenes hacen de la droga es motivo de alarma entre los adultos. En los años sesenta los principales consumidores de marihuana eran estudiantes de los primeros años de universidad. Hoy la marihuana es de uso corriente en los colegios secundarios y, en algunas partes de Estados Unidos, en las escuelas primarias. Una proporción significativa de los adolescentes han probado la cocaína, el alcohol, el tabaco, los tranquilizantes, los solventes, los psicodélicos y, con toda probabilidad, otras drogas. Las drogas prevalecen tanto en las escuelas rurales como en las urbanas y parecen atravesar las fronteras de todos los grupos étnicos.


Los padres, los maestros, los médicos y los abogados, en general, dan por cierto que el uso de las drogas que hacen los adolescentes es especialmente peligroso. Temen que causará daño físico y psicológico permanente, y que creará además generaciones enteras de drogadictos, criminales y zombis. Podría bien ser verdad que los adolescentes sean más susceptibles a los efectos negativos de las drogas que los adultos, pero hay poca evidencia real para sostenerlo; entre los indios nativos norteamericanos que hacen uso ritual de drogas, los adolescentes son con frecuencia expuestos al uso de psicodélicos naturales a edades muy tempranas, sin que sufran ningún daño aparente. Sin embargo, el contexto social del uso de psicodélicos entre estos pueblos es diferente de toda forma de uso que se haga en los grupos sociales mayoritarios.


Los psicólogos de menores dicen que la adolescencia es, en el mejor de los casos, una época difícil. Los adolescentes tienen que entendérselas con una cantidad de problemas y presiones. Algunos de ellos provienen de los cambios hormonales internos y, además, a medida que se aproximan a la edad adulta, tienen que afrontar las cambiantes expectativas sociales. Una seria preocupación entre los psicólogos es que en este turbulento panorama, el agregado del problema de las drogas va a hacer las cosas cada vez más difíciles. Otra preocupación es que algunos menores van a acudir a la droga para evitar afrontar las soluciones que habrán de buscar, si es que quieren llegar a una edad adulta sana. En este momento no hay aún estudios sobre adultos que empezaron a tomar marihuana cuando eran adolescentes. Lo más probable es que, cuando se disponga de esos estudios, los resultados eliminarán los mayores temores al respecto. Sin embargo, hasta que se disponga de esos resultados, lo más prudente es presumir que el consumo de droga por parte de menores es un riesgo mayor y que, por debajo de cierta edad, el consumo de drogas puede alterar el normal desarrollo mental y emocional. Para decirlo de manera suave: es probable que el uso de drogas psicoactivas durante la niñez y adolescencia como medio para evitar el tedio, los conflictos y otras sensaciones negativas, resulte en patrones malsanos de consumo de drogas, que persistirán y causarán problemas en etapas posteriores de la vida.



PROBLEMAS LEGALES

Ser arrestado por posesión de drogas puede ser devastador. En el mejor de los casos puede costar gran cantidad de tiempo y dinero (incluyendo la requisación de la casa, el coche y otras pertenencias). En el peor, puede someter a los horrores de la prisión, y dejar un borrón permanente en el libro de vida. Las leyes vigentes sobre la droga son el producto de los miedos y prejuicios de la sociedad y, sin duda, impactarán a un observador imparcial como irracionales, si no demenciales. En algunos estados de Norteamérica, las personas convictas por tráfico de drogas en menor escala son tratados más duramente que los violadores, los asaltantes a mano armada e incluso los asesinos. Es evidente que las leyes sobre la droga han hecho más daño que beneficio, pero la realidad es que existen y están en vigencia. En Estados Unidos, la guerra en curso contra la droga ha provocado leyes aún más duras, con condenas mínimas obligatorias y "tolerancia cero", incluso para poseedores ocasionales de pequeñas cantidades de marihuana. Las personas que comparten drogas con los amigos pueden ser consideradas por la ley como traficantes. Por lo tanto están sujetas a serias penas, si son convictos.


Si se complica uno de cualquier manera con las leyes sobre la droga, debe recurrir sin pérdida de tiempo a un abogado especializado en este asunto. Si no se sabe a quién recurrir para conseguir información y se tiene poco o ningún dinero, debe uno ponerse en contacto con la oficina local de servicios sociales, que aparece en la guía de teléfonos de la mayor parte de las ciudades. Los trabajadores sociales pueden aconsejar y ayudar a encontrar un abogado.





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