sábado, 2 de marzo de 2013

ALERGIA (IV)

La alergia es una enfermedad "sistémica", es decir, afecta a todo el organismo. Los síntomas que produce pueden aparecer en diversos órganos y sistemas. Cada individuo alérgico tiene una expresión distinta de estos síntomas, presentando afectación en uno, varios o todos los órganos posibles.

En algunos casos, la alergia se manifiesta en fases. Así, puede ser que un bebé presente primero dermatitis atópica, después alergia a alimentos y finalmente rinitis o asma. Es lo que se denomina la marcha alérgica o marcha atópica. Pero en todo caso, quien es atópico lo es toda la vida, igual que es alto o bajo. Lo que puede ocurrir es que cambien, o incluso desaparezcan los síntomas.



DERMATITIS ATÓPICA 
O ECZEMA ATÓPICO

Con frecuencia, la dermatitis atópica o eczema atópico es la primera manifestación alérgica de un niño. Se trata de una afectación de la piel, que se muestra reseca y se inflama con frecuencia dando lugar a picor (síntoma predominante), enrojecimiento y descamación. Se trata de un problema crónico (que dura mucho tiempo) y que se manifiesta a brotes, pudiendo alternarse períodos en que el niño casi está asintomático con otros en que tiene muchos eczemas. Normalmente aparece en la primera infancia y suele afectar a niños atópicos.



La gravedad de la dermatitis atópica puede ser muy variable; a veces sólo hay sequedad cutánea y algún eczema ocasional. Sin embargo, en otros pacientes los eczemas afectan a casi toda la superficie cutánea. En estos casos suele afectar mucho la vida del paciente por culpa del picor, de su imagen física, del insomnio, etc...

No todos los pacientes con dermatitis atópica son alérgicos; no obstante, hay que evaluar si existen sensibilizaciones alérgicas o no. Además, hay que pensar que pueden aparecer otras manifestaciones de la alergia; por tanto, habrá que ver si hay algún síntoma que haga sospechar que puede tener alergia a algún alimento, alergia respiratoria u otras.

¿Qué zonas del cuerpo se ven afectadas?

La distribución de las lesiones varía con la edad. En los bebés y niños más pequeños suele ser la cara y las zonas de extensión de los miembros, mientras que después se suelen presentar los eczemas en las zonas de flexión.



Los pacientes con eczemas atópicos son propensos a padecer infecciones cutáneas con más frecuencia e intensidad que otras personas. A veces, las heridas que produce el eczema se sobreinfectan por microbios como el estafilococo, produciendo una secreción amarillenta. En otras ocasiones, infecciones que suelen ser leves y localizadas en individuos sanos, se generalizan y afectan a áreas extensas de la piel (herpes simple, molluscum contagioso, etc...)

Hay una serie de factores que pueden desencadenar la aparición de un brote de dermatitis:
  • Alimentos a los que el paciente está sensibilizado.
  • Altos niveles de alérgenos ambientales (polvo doméstico, pelo o caspa de animales,...).
  • Algunos productos químicos que pueden estar presentes en productos cosméticos (geles, cremas), detergentes, etc...
  • Los estados de nervios, ansiedad o estrés.
  • Infecciones.

ALERGIA A ALIMENTOS

No deja de ser sorprendente que los alimentos, que son imprescindibles para nutrirnos, puedan causar alergia. Aunque muchas personas presentan alguna reacción relacionada con la ingesta de ciertos alimentos, la mayoría no son reacciones alérgicas sino intolerancias o simplemente aversión. La alergia a alimentos puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque es más frecuente en niños.



Existen dos mecanismos diferentes que explican la aparición de alergia a alimentos: la sensibilización directa al alimento (más frecuente en niños) y la sensibilización inicial a un alérgeno inhalado (alérgenos del ambiente que se respiran) y una posterior reacción cruzada. En este segundo caso, el alimento contiene alguna proteína muy similar a otra del alérgeno inhalado al cual ya es alérgico el individuo, y por "equivocación" se produce una reacción al ingerir el alimento. Es lo que se conoce como reacción cruzada. Por ejemplo, esto puede ocurrir en personas alérgicas a los ácaros del polvo doméstico, que presentan reacciones al comer gambas, ya que éstas contienen proteínas que se parecen a las de los ácaros. También puede ocurrir entre:
  • Polen de la artemisia y mostaza, zanahoria y pipas de girasol.
  • Polen de abedul y manzana.
  • Polen de plátano de sombre y lechuga.
  • Látex (goma) y castaña, kiwi, plátano, aguacate.
  • Ácaros y caracoles, moluscos (almejas) y crustáceos (gambas, langostinos).
Los alimentos implicados en los casos de alergia varían con la edad del paciente, tal como se recoge en la tabla siguiente.

ALIMENTOS CAUSANTES DE ALERGIA 
CON MÁS FRECUENCIA



La zona geográfica y las costumbres alimentarias también condicionan las alergias alimentarias más frecuentes. Por ejemplo, el cacahuete es una causa muy importante de reacciones alérgicas graves en Estados Unidos, donde se consume muchísimo (como aperitivo, ingrediente de barritas de chocolate, manteca de cacahuete, etc...). En cambio, aunque existen casos de alergia al cacahuete en España, no supone un problema tan frecuente.

Los síntomas de la alergia a alimentos pueden ser:
  • Cutáneos: picos, urticaria (ronchas), angioedema (hinchazón) o empeoramiento de la dermatitis atópica.
  • Digestivos: picor e hinchazón en la boca, náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea.
  • Respiratorios: congestión nasal, estornudos, picor de nariz y ojos, ahogo, tos o sibilantes (pitos en el pecho).
  • Generalizados (anafilaxia): cualquiera de los anteriores combinados, además de mareo, bajada de la tensión arterial y pérdida de conciencia.
Aunque es infrecuente, existen casos graves de anafilaxia que han desembocado en el fallecimiento del paciente.

Mientras que un adulto raramente supera una alergia a alimentos, en los niños ocurre con frecuencia que llegan a tolerarlo después de un período de evitar el alimento causante. Esto es especialmente frecuente en casos de alergia a la leche y los huevos. Por esto, es necesario repetir las pruebas de alergia de forma periódica, y cuando se han reducido o negativizado es posible que el alergólogo realice una prueba de tolerancia al alimento. Esta prueba siempre debe realizarse en el hospital y de forma controlada. No intente realizar pruebas por su cuenta; pueden producir una reacción grave.

RINITIS Y CONJUNTIVITIS ALÉRGICA

La rinitis es probablemente la enfermedad alérgica más "típica". La imagen que tenemos de una persona alérgica es alguien con la nariz congestionada y los ojos rojizos.

La rinitis y la conjuntivitis se producen cuando la reacción alérgica afecta a la nariz (mucosa nasal) y a los ojos (conjuntiva ocular). Cuando la rinitis y la conjuntivitis alérgica coexisten, que es lo más frecuente, se denomina rinoconjuntivitis. La rinoconjuntivitis alérgica puede aparecer a cualquier edad, aunque lo más típico es que se inicie en la infancia, adolescencia o en adultos jóvenes. Los síntomas son:
  • Nariz tapada, que puede producir pérdida de olfato.
  • Mocos, normalmente líquidos y transparentes.
  • Estornudos en salvas.
  • Picor en la nariz.
  • Picor y enrojecimiento de los ojos.


En los alérgicos, estos síntomas aparecen con mucha frecuencia, durante días seguidos e incluso largas temporadas. Según el alérgeno o los alérgenos causantes, los síntomas aparecerán en una época u otra del año, y a veces durante todo el año.



Aproximadamente una quinta parte de los pacientes con rinitis tiene además asma bronquial, por lo que es importante valorar la posible afectación de los bronquios en todos los pacientes con rinitis. La rinitis se considera un factor de riesgo para desarrollar asma bronquial.

Otras complicaciones que pueden aparecer, asociadas a la rinitis alérgica son:
  • Otitis media crónica con derrame.
  • Sinusitis.
  • Hipertrofia linfoide: adenoides (vegetaciones), hipertrofia amigdalar.
Los alérgenos que causan rinoconjuntivitis con más frecuencia son los ácaros del polvo, los pólenes y la caspa de animales domésticos. 


Con mucha menor frecuencia, la alergia ocular puede producir otras patologías, aparte de la conjuntivitis alérgica. Éstas son:
  • La conjuntivitis papilar gigante: es una alteración alérgica local que se manifiesta en los portadores de lentes de contacto. Las molestias que provoca pueden llegar a imposibilitar la utilización de lentes de contacto.
  • La queratoconjuntivitis vernal: es más frecuente en niños. Los afectados desarrollan una importante fotofobia (molestia excesiva por la luz) que, en los casos extremos, puede llegar a ser incapacitante. Ocasionalmente puede afectar a la córnea y el paciente puede llegar a perder parte de visión.
  • La queratoconjuntivitis atópica: es producida por una dermatitis atópica. Los síntomas son: picor, secreción, enrojecimiento, intolerancia a la luz y úlceras corneales (que pueden producir una cicatrización con la consiguiente pérdida de visión), desarrollo de queratocono (deformación de la córnea que adopta forma cónica) o aparición de cataratas.
En estos casos, es necesaria la estrecha colaboración entre el alergólogo y el oftalmólogo para conseguir un buen diagnóstico y tratamiento del paciente.

ASMA BRONQUIAL

El asma bronquial se produce cuando la alergia respiratoria afecta a los bronquios. Se estima que ocho de cada diez casos de asma bronquial son de origen alérgico. Y, además, la mayoría de asmáticos presentan rinoconjuntivitis.



El asma puede iniciarse en la infancia o durante la juventud. Se trata de la enfermedad crónica más frecuente en la infancia.

Los bronquios son los tubos que conducen el aire desde el exterior hasta el interior de los pulmones cuando respiramos. La inflamación alérgica del bronquio produce estrechamiento del bronquio (broncospasmo), aumento del grosor de la pared y aumento del moco. Esto da lugar a un espacio más pequeño que dificulta el paso del aire.



Los síntomas del asma son:
  • Ahogo.
  • Tos.

  • Pitos en el pecho (sibilantes).
  • Sensación de opresión en el pecho.


El asma aparece en forma de crisis. Muchas veces el paciente está sin síntomas o con síntomas mínimos el resto del tiempo, aunque se sabe que existe una inflamación crónica. Las crisis pueden desencadenarse sin causa aparente o por circunstancias como:
  • Infecciones respiratorias, como un resfriado.
  • Exposición a alérgenos, como por ejemplo el pelo de gato si se es alérgico a ellos.
  • Ejercicio, especialmente si se realiza en un ambiente frío y seco.
  • Medicamentos, como en algunos pacientes que presentan crisis tras tomar ácido acetilsalicílico (aspirina o AAS.)



Las crisis de broncospasmo (cierre de los bronquios) que sufren los pacientes asmáticos pueden iniciarse y desarrollarse de forma progresiva, durante horas o días, o de forma brusca en pocos minutos. Igualmente, pueden resolverse espontáneamente al pasar los minutos o las horas, pero en muchas ocasiones requieren medicación específica. Es muy importante que el paciente sepa qué medicación es de mantenimiento y cuál es para aliviar los síntomas. Además, debe estar preparado para actuar en caso de urgencia; debe saber a qué número de teléfono llamar o a qué centro de urgencia acudir.

ANAFILAXIA

La anafilaxia es una reacción alérgica de instauración rápida que afecta a todo el cuerpo. Se caracteriza por implicar a más de un sistema del organismo, pudiendo aparecer diferentes combinaciones de síntomas como son:
  • Picor y urticaria (ronchas) en la piel.
  • Angioedema (hinchazón) de labios, párpados, genitales, etc...
  • Rinoconjuntivitis que da lugar a congestión nasal, estornudos, moqueo.
  • Broncospasmo (crisis de asma), con ahogo, tos y sibilantes (pitos en el pecho).
  • Síntomas digestivos, como picor o hinchazón en la boca y la faringe, que pueden dar lugar a cambio de la voz o dificultad para tragar, dolor abdominal (cólico), náuseas, vómitos y diarreas.
  • Bajada de la tensión arterial y taquicardia.
  • Mareo y pérdida de conciencia.



Cuando hay caída de la tensión arterial se conoce como choque o shock anafiláctico, y se considera una situación de gravedad que puede en algunos casos tener un desenlace fatal.

Típicamente, los alérgenos que producen anafilaxia no son del tipo inhalado (respirado) o de contacto, sino ingerido o inyectado. Los más frecuentes son los alimentos, los medicamentos y las picaduras de insectos con veneno (abejas y avispas).



En algunos casos, el ejercicio físico, la toma de medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos o el alcohol pueden actuar conjuntamente con el elérgeno provocando una reacción anafiláctica más grave. Esto puede dificultar el diagnóstico en algunos casos. Por ejemplo, puede ser que un paciente presente alergia al comer una manzana y realizar un ejercicio (correr o bailar) de forma consecutiva. Sin embargo, es posible que pueda comer la manzana sin problemas cuando está en reposo.

Cuando se presentan episodios repetidos de anafilaxia es conveniente descartar la presencia de una mastocitosis sistémica. En esta enfermedad existe un incremento en el número de mastocitos (que como se sabe son las células fundamentales en las reacciones alérgicas), y los pacientes reaccionan con mucha más facilidad frente a diferentes estímulos.

El paciente que ha padecido una reacción de este tipo alguna vez y que tiene riesgo de poder padecer otra debe saber cómo actuar en estas circunstancias; habitualmente se le instruye en el uso de un kit de medicamentos de emergencia que incluye adrenalina inyectada.

En el caso de haber sufrido una anafilaxia, es especialmente importante consultar al alergólogo para intentar averiguar la causa y tomar las medidas adecuadas para evitar un nuevo episodio.

URTICARIA Y ANGIOEDEMA


La urticaria se caracteriza por la aparición de ronchas en la piel. Estas ronchas son unas sobreelevaciones de tamaño variable (desde la dimensión de una lenteja hasta varios centímetros), de formas caprichosas, normalmente rosadas y que ocasionan picor. Cada roncha suele durar entre algunos minutos y varias horas, pero no más de un día. No obstante, como pueden aparecer ronchas nuevas, la crisis de urticaria puede durar más tiempo.

Ronchas en la piel producidas
por la urticaria



Cuando la urticaria afecta a zonas de tejido laxo (muy distensible) aparece una hinchazón difusa que se denomina angioedema. Puede aparecer en los párpados, los labios, la lengua, los genitales y, en alguna ocasión, en las articulaciones. Aparece más lentamente y dura más que la urticaria, aunque más que picor produce sensación de distensión. Suele acompañarse de urticaria.



La urticaria se llama aguda cuando dura menos de 6 semanas y crónica cuando dura más del tiempo indicado anteriormente.


En la mayoría de ocasiones, la urticaria no es de origen alérgico; solamente en los casos en los que el paciente relaciona muy claramente haber estado en contacto o haber ingerido un producto que le produce alergia (por ejemplo, tocar la piel del melocotón o comerse un melocotón), se confirma esta causa. Lo que ocurre es que en las reacciones alérgicas por alimentos o medicamentos casi siempre aparece urticaria. Por esto, se han asociado erróneamente urticaria y alergia como sinónimos.



Existen una serie de urticarias que se desencadenan directamente por estímulos físicos. Estas urticarias suelen ser fáciles de detectar, ya que aparecen inmediatamente después del estímulo y en la zona del cuerpo en que éste se ha producido.

URTICARIAS FÍSICAS



En las urticarias crónicas, se valora la posibilidad de alguna alteración relacionada, como una infección intestinal por parásitos (lombrices) o una alteración de las hormonas tiroideas, pero en la mayoría de los casos no se hallan alteraciones. Entonces se denomina urticaria crónica idiopática, que simplemente significa que no existe una causa específica para urticaria.

En cualquier caso, no es un problema grave ni contagioso, aunque puede ser muy molesto. Suele controlarse con medicación y en algunos casos, puede durar meses o años.

Existe un tipo especial de angioedema que se llama angioedema por déficit del inhibidor del C1 o angioedema hereditario. Se trata de un trastorno hereditario en el cual falta una proteína (el inhibidor del C1). Esta proteína tiene como función "parar" la hinchazón cuando ésta se produce; por tanto, a estos pacientes les falla el mecanismo que detiene la hinchazón. Los síntomas que presentan los pacientes afectados son angioedema que puede afectar a cualquier zona del cuerpo o episodios de dolor abdominal intenso.

Las crisis aparecen de forma espontánea o por traumatismos, estrés y procedimientos médicos o quirúrgicos. El diagnóstico de sospecha se confirma mediante un análisis de sangre. Como es una enfermedad hereditaria, hay que estudiar a toda la familia para averiguar si hay más miembros afectados. Existen tratamientos para las crisis agudas, mediante la administración intravenosa del inhibidor del C1, y tratamientos para evitar la aparición de los síntomas.

DERMATITIS DE CONTACTO

La dermatitis de contacto es una reacción de la piel por el contacto con una sustancia. Esta sustancia puede producir irritación o alergia. Las sustancias irritantes pueden producir eczema de contacto a prácticamente todo el mundo si se aplican durante un tiempo suficientemente prolongado. En cambio, las sustancias "normales" que producen alergia de contacto necesitan que la persona se "sensibilice" a ellas previamente.



La dermatitis de contacto alérgica es un tipo especial de alergia, porque a diferencia de la alergia típica que aparece de forma inmediata, la dermatitis de contacto es un eczema que aparece de forma retardada. Normalmente han de pasar horas o días hasta que aparezca la reacción. Afecta a la piel exclusivamente en la zona que ha estado en contacto con la sustancia causante. El ejemplo más típico es la dermatitis de contacto por níquel. En esta alergia, el paciente no tolera el contacto con objetos metálicos que contengan níquel, pero las lesiones no aparecen hasta pasados uno o dos días como mínimo. Por ejemplo, hay pacientes con esta alergia que se ponen un objeto de bisutería y al cabo de unos días se lo tienen que quitar porque aparece el eczema.



Las lesiones que se producen en la piel son enrojecimiento con picor y, a veces, vesículas (como ampollas pequeñas de contenido líquido), sequedad y descamación. Este proceso puede durar días, semanas o meses.





ALERGIA A MEDICAMENTOS

No es raro que los medicamentos produzcan efectos adversos. Esto significa que causan algunas alteraciones, aparte del efecto beneficioso propio del fármaco. En algunas ocasiones puede tratarse de verdaderas reacciones alérgicas, pero en la mayoría de casos se trata de efectos secundarios.



Los medicamentos que causan alergia con más frecuencia son los antibióticos, y entre ellos destaca la familia de las penicilinas (por ejemplo, la amoxicilina). También la aspirina (AAS. o ácido acetil salicílico) y los antiinflamatorios no esteroideos son una causa frecuente. Este último grupo, a veces puede ocasionar empeoramiento del asma, y por ello en ocasiones se les prohíbe a los pacientes asmáticos tomar aspirina y derivados.



Los síntomas pueden ser muy variables:

  • Urticaria y angioedema (ronchas y hinchazón).
  • Anafilaxia (reacción alérgica generalizada).
  • Dermatitis de contacto (alergia directa en el punto de aplicación de una crema, por ejemplo).
  • Erupciones cutáneas acompañadas de picor.
Para presentar alergia a un medicamento es necesario haberlo tomado en alguna ocasión anterior. Por consiguiente, el hecho de haber tomado y tolerado un determinado medicamento en ocasiones previas no descarta que sea la causa de una alergia.

Hay algunas personas que dicen ser "alérgicas a todos los medicamentos". Esto es científicamente imposible. Si se tienen reacciones con diversos medicamentos hay que determinar si están relacionados y si son verdaderas reacciones alérgicas o bien efectos secundarios.

NOTAS IMPORTANTES

  • Las enfermedades alérgicas pueden afectar a diversos sistemas del organismo (piel, vías respiratorias, aparato digestivo, etc...)
  • Un paciente alérgico puede presentar únicamente una manifestación aislada (por ejemplo, rinitis), pero es más frecuente que la alergia se muestre a través de diversos síntomas.
  • La gravedad de las enfermedades alérgicas puede ser muy variable: algunas son molestias menores y otras deben ser tratadas de forma adecuada para evitar secuelas.
  • El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia.
  • El alergólogo es un especialista preparado para diagnosticar y tratar las enfermedades alérgicas.


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