miércoles, 20 de marzo de 2013

WILHELM WUNDT

LOS INICIOS DE LA VIDA MENTAL SE REMONTAN A LOS INICIOS DE LA VIDA
WILHELM WUNDT (1832-1920)

CONTEXTO HISTÓRICO
  • Siglo V a.C., según Platón y Aristóteles, el nivel de conciencia de los animales es claramente inferior al humano.
  • Década de 1630, Descartes afirma que los animales son autómatas sin sentimientos.
  • 1859 Charles Darwin vincula a los humanos con antepasados animales.
WILHELM WUNDT

La idea que sostiene que los animales tienen mente y son capaces de pensar de algún modo se remonta a los antiguos filósofos griegos. Aristóteles distinguía tres tipos de mente: vegetal, animal y humana. La mente de las plantas se ocupa solo de la nutrición y el crecimiento. La mente animal tiene tales funciones, pero puede experimentar también sensaciones como deseo, dolor y placer, además de iniciar el movimiento. La humana, además, es capaz de razonar; según Aristóteles solo los humanos tienen conciencia de sí y son capaces de un conocimiento de orden superior.



El parecido entre humanos y animales era un tema clave para los filósofos, pero más aún para los psicólogos. En el siglo XVII, el filósofo francés René Descartes afirmó que los animales no son más que máquinas complejas movidas por reflejos. De tener razón Descartes, la observación de los animales no nos diría nada acerca de nuestra propia conducta. Sin embargo, 200 años más tarde Charles Darwin demostró la relación genética entre humanos y animales, y explicó que la conciencia se halla ya en los niveles más bajos de la escala evolutiva, y quedó claro que los experimentos con animales podían ser reveladores. Esta fue la postura de médico, filósofo y psicólogo alemán Wilhelm Wundt, que describió un continuum de vida desde los animales más ínfimos hasta nosotros. En Principios de la psicología fisiológica sostenía que la conciencia es un rasgo universal de todos los organismos vivos, y que lo ha sido desde el inicio del proceso evolutivo.

Wundt afirmaba que la definición misma de la vida implica la posesión de algún tipo de mente. En sus palabras: "Desde el punto de vista de la observación, pues, debemos tener por una hipótesis de lo más probable que los inicios de la vida mental se remonten a los comienzos de la vida en sentido amplio. La cuestión del origen del desarrollo mental se resuelve así en la cuestión del origen de la vida". Wundt sostiene que tienen algún tipo de mente incluso organismos simples como los protozoos. Si en la actualidad dicha afirmación resulta sorprendente, no nos debe extrañar que resultara totalmente descabellada cuando se formuló por primera vez hace más de 100 años.

Wundt estuvo muy interesado en probar sus teorías, y se le suele considerar el padre de la psicología experimental. En 1879, en la Universidad de Leipzig (Alemania), puso en marcha el primer laboratorio de psicología experimental. Wundt quería realizar estudios sistemáticos de la mente y la conducta humana, de entrada, mediante el examen detallado de los procesos sensoriales básicos. Esta idea animó a otras universidades de EEUU. y de Europa a establecer departamentos de psicología, muchos de los cuales se inspiraron en el laboratorio de Wundt y fueron dirigidos por alumnos suyos, como es el caso del británico Edward Titchener y el estadounidense James Cattell.

Incluso los organismos unicelulares tienen alguna forma de conciencia,
según Wundt, que sostenía que la capacidad de la ameba para devorar
alimentos indica una continuidad de procesos mentales.


OBSERVACIÓN DE LA CONDUCTA

Wundt opinaba que "la descripción exacta de la conciencia es la única meta de la psicología experimental". Aunque entendía la conciencia como una "experiencia interior", a él solo le interesaba la forma "inmediatamente real" o aparente de esa experiencia, y tal planteamiento le llevó al estudio de la conducta, cuantificable mediante "la observación directa".

Wundt hablaba de dos tipos de observación: externa e interna. La primera, la observación externa registra acontecimientos visibles en el mundo exterior, y es útil para apreciar relaciones como la de causa y efecto en los cuerpos físicos; en experimentos de estímulo y respuesta, por ejemplo. Así, si cierto nervio de una rana muerta recibe una descarga eléctrica, los músculos correspondientes se contraen y entonces la pata se mueve. El hecho de que esto ocurra incluso en un animal muerto demuestra que dichos movimientos se pueden dar sin conciencia. En las criaturas vivas, tales acciones son la base del comportamiento automático que denominamos "reflejo", como cuando, por ejemplo, retiramos enseguida la mano al tocar algo caliente.

La segunda observación, la interna, llamada "autoobservación" o "introspección", percibe y registra acontecimientos internos como pensamientos y sentimientos. Resulta fundamental para la investigación, ya que aporta información sobre el funcionamiento de la mente. Wundt estaba muy interesado por la relación entre los mundos interior y exterior, que no consideraba excluyente sino interactiva, y que describió como "física y psíquica". Y se aplicó así al estudio de las sensaciones humanas, como la sensación visual de la luz, pues dichas sensaciones son las que vinculan el mundo físico exterior y el mundo mental interior. 

El laboratorio de Wundt

Wundt, en uno de sus experimentos, pidió a los sujetos que le informaran de sus sensaciones al percibir una señal luminosa. Esta señal tenía un color, un brillo y una duración determinados, lo que garantizaba que todos los participantes experimentaban el mismo estímulo y además permitía comparar sus respuestas y repetir el experimento si fuera necesario. Tal énfasis en la posibilidad de replicación fue una referencia para los experimentos psicológicos posteriores.

En sus experimentos sensoriales, Wundt pretendía explorar la conciencia humana de un modo mensurable. Se negaba a considerarla una experiencia subjetiva, incognoscible y única de cada individuo. En los experimentos de respuesta a la luz, le interesaba el tiempo que pasaba desde que la persona recibía algún tipo de estímulo hasta que reaccionaba de forma voluntaria, y usó instrumentos diversos para medir con exactitud dicha respuesta. A Wundt le interesaban por igual lo que había de común en los testimonios de los participantes y las aparentes diferencias individuales.

Las sensaciones puras, apuntó Wundt, presentan tres componentes: cualidad, intensidad y tono sensorial. Por ejemplo, un determinado perfume puede tener un aroma dulce (cualidad), leve (intensidad) y agradable al olfato (tono sensorial), mientras que una rata muerta puede desprender un hedor (tono sensorial) fuerte (intensidad) y nauseabundo (cualidad). Según Wundt, el origen de toda conciencia se encuentra en las sensaciones, pero estas no se interiorizan como datos sensoriales "puros", sino que se perciben reunidas o compuestas en representaciones, como la rata muerta; Wundt se refirió a estas como "imágenes de un objeto o de un proceso del mundo externo". De este modo, cuando, por ejemplo, vemos un rostro con determinados rasgos, tales como el tamaño de la nariz, la forma de la boca, el color de los ojos o el corte del cabello, podemos reconocerlo como el de alguien conocido.

Nuestras sensaciones aportan detalles de forma, tamaño, color, olor y textura,
pero al interiorizarse, según Wundt, se combinan en representaciones complejas,
tales como un rostro.


LAS CATEGORÍAS DE LAS CONCIENCIAS


Usando como bases sus experimentos sensoriales, Wundt sostuvo que la conciencia consiste en tres categorías principales de acciones -representación, voluntad y sentimiento- que juntas forman la impresión de un flujo de acontecimientos unitario. Las representaciones pueden ser "percepciones", si representan en la mente una imagen de un objeto percibido en el mundo externo (por ejemplo, un árbol al alcance de la vista), o "intuiciones", si representan una actividad subjetiva (como recordar un árbol o imaginar un unicornio). Wilhelm Wundt llamó "apercepción" al proceso por el que una percepción o intuición aparece de manera clara en la conciencia. Así, por ejemplo, se puede percibir un ruido fuerte y repentino, y a continuación apercibir que se trata de una señal de advertencia que significa que uno va a ser atropellado por un coche si no se aparta de su trayectoria inmediatamente.

La categoría de la voluntad está relacionada con el modo en que intervenimos en el mundo externo; expresa nuestra volición, o voluntad, en actos que van desde levantar un brazo hasta escoger una prenda. Tal forma de conciencia se halla más allá del control y la medida experimentales. No así la tercera categoría de la conciencia, el sentimiento, que según Wundt se podía evaluar a partir de los informes de los sujetos participantes en un experimento, o de la medición de los niveles de tensión, relajación o excitación.

PSICOLOGÍA CULTURAL

Para Wundt, el desarrollo psicológico de la persona viene determinado no solamente por las sensaciones sino también por influencias sociales y culturales complejas que no se pueden replicar ni controlar en un contexto experimental. Entre dichas influencias incluía la religión, el lenguaje, los mitos, la historia, el arte, las leyes y las costumbres, sobre las cuales trató en Psicología de los pueblos, obra en diez volúmenes escrita a lo largo de los últimos 20 años de su vida.

Wundt consideraba el lenguaje una parte especialmente importante de la aportación de la cultura a la conciencia. Todo acto de comunicación verbal comienza por una "impresión general" o idea unificada de lo que queremos decir. Una vez que hemos "apercibido" este punto de partida general, escogemos las palabras para expresarlo. Mientras hablamos, estamos pendientes de la precisión con que comunicamos el significado deseado. Así, podemos decir "No es eso. Lo que quiero decir es...", y escoger otra palabra o frase para expresarnos mejor. el que escucha debe comprender el significado que trata de transmitir el que habla, pero las palabras en sí pueden no ser tan importantes como la impresión general, sobre todo si hay emociones fuertes en juego. A este respecto Wundt señalaba que un individuo suele recordar el significado general de lo que ha dicho otra persona mucho después de haber olvidado las palabras precisas que empleó.

Esta capacidad de usar un auténtico lenguaje, más allá del mero intercambio de signos y señales, muchos psicólogos la consideran en la actualidad una diferencia fundamental entre los seres humanos y el resto del reino animal. Podría haber algunas excepciones, entre ellas la de primates no humanos como los chimpancés, pero el lenguaje se considera generalmente como una capacidad propiamente humana y clave para la conciencia.

CONCIENCIA Y ESPECIE

La definición de la conciencia sigue siendo en la actualidad una cuestión muy controvertida, pero desde Wundt no ha cambiado en lo fundamental. El nivel de conciencia de los animales sigue siendo algo indeterminado, lo cual ha llevado a redactar códigos éticos que regulan la ganadería industrial, la experimentación con animales y actividades tales como las corridas de toros y la caza del zorro. Preocupa especialmente que los animales pueden sentir miedo, dolor o molestia de modo similar a como los sentimos nosotros, los humanos. La cuestión clave de qué animales poseen conciencia de sí continúa sin respuesta, si bien algunos psicólogos suponen, como el propio Wundt, que hasta los microscópicos protozoos la tienen.

1949 Konrad Lorenz cambia nuestra visión de los animales al mostrar sus similitudes con los humanos en El anillo del rey Salomón.

2001 Donald Griffin, zoólogo estadounidense, afirma en El pensamiento de los animales que estos tienen una noción del futuro, una memoria compleja y quizá incluso conciencia.

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