lunes, 1 de abril de 2013

ALERGIAS (XIII)

VIVIR CON ALERGIA

La persona alérgica debe saber que su problema es un proceso crónico que, en principio, estará presente toda la vida. Aun así, la mayoría de alérgicos son personas "sanas" que pueden llevar una vida normal, aunque a veces tengan unas mínimas limitaciones o deban seguir un tratamiento. Además, conviene seguir una serie de indicaciones para sufrir las mínimas molestias.

DERMATITIS ATÓPICA

La dermatitis atópica o eczema atópico es un trastorno inflamatorio crónico de la piel, tal como se ha explicado en el capítulo sobre síntomas. La piel de estos pacientes es más seca, más irritable y requiere cuidados especiales, incluso en ausencia de lesiones.

  • La ducha o el baño deben realizarse una vez al día, con agua tibia. Después, hay que secar sin frotar y aplicar un aceite especial o una crema emoliente. La vaselina líquida es una buena opción.
  • En los casos más extensos es preferible el baño, durante no más de diez minutos y utilizando una sustancia coloidal de avena o aceites de baño recomendados por su médico.
  • Utilice jabones extragrasos o a base de avena.
  • Corte bien las uñas y manténgalas limpias para evitar infecciones microbianas por el rascado.
  • Si tiene una crisis de picor, evite rascarse; aplíquese abundante crema hidratante que esté fría (almacene un envase en la nevera).
  • Intente no ensuciarse, use guantes u otras medidas protectoras. El exceso de agua y limpiadores es nocivo para su piel.
  • El sudor macera la piel. Lávese en cuanto termine de hacer deporte o ejercicio físico intenso.
  • La ropa que está en contacto con la piel (también en la cama) debe ser de fibras naturales (algodón, lino, etc...) Evite las de lana o fibras sintéticas; son más ásperas e inducen picor.
  • Puede lavar la ropa a máquina, pero aclárela bien, con un centrífugado extra. No emplee suavizantes.
  • El calzado debe ser de cuero o tela, y bien aireado. Evite llevar calzado deportivo durante un tiempo prolongado. Utilícelo sólo para hacer deportes. Los calcetines deben ser de algodón o hilo.
  • Puede comer de todo. No hay ningún alimento contraindicado en la mayoría de los pacientes. No obstante, si nota empeoramiento tras comer alguno de ellos, consúltelo con su alergólogo. Recomendamos no abusar de productos con conservantes, colorantes y aditivos, pescados no frescos, fresas, quesos, tomate, chocolate y marisco, ya que incrementan la liberación de histamina (una sustancia del organismo que produce picor).
  • Intente evitar el exceso de calor y los cambios bruscos de temperatura. Ventile bien las habitaciones. No eleve demasiado la temperatura con la calefacción (lo ideal es que permanezca alrededor de 20º C).
  • Evite el polvo en su habitación (alfombras, moquetas, cortinas, edredones de plumas, etc...). Utilice un aspirador (a ser posible con filtro HEPA de alta eficacia) en lugar de barrer, y posteriormente pase la fregona.
  • Puede bañarse en el mar. El agua de la piscina puede agudizar las lesiones. Si el eczema es agudo y presenta muchas lesiones, evite el baño. Siempre que salga del agua debe reengrasarse la piel con emolientes.
  • Aunque la dermatitis suele mejorar con la exposición al sol, utilice un fotoprotector. La exposición al sol excesiva puede resultar nociva a largo plazo para cualquier persona.
  • Evite los productos de limpieza irritantes. Utilice guantes de goma y otros de algodón debajo para realizar las tareas domésticas.
  • El tabaco perjudica y empeora las lesiones, por lo que es aconsejabla no fumar.

ALERGIA A ALIMENTOS
  • No todas las reacciones adversas a alimentos son reacciones alérgicas. Es el alergólogo quien debe confirmar el diagnóstico.
  • No limite su dieta sin tener la certeza de que es necesario. Por ejemplo, si un paciente es alérgico al huevo, normalmente puede comer carne de pollo sin problemas.
  • Si le han diagnosticado una alergia a un alimento, pregunte a su alergólogo si puede tener alergia a algún otro alimento relacionado y cuáles puede tolerar.
  • Cuando se sospecha de una alergia a un alimento, no intente probar por su cuenta pequeñas cantidades del mismo, porque puede provocar una reacción potencialmente grave.
  • Desconfíe de los alimentos etiquetados como "hipoalergénicos". Los profesionales sanitarios le informarán de las alternativas existentes.
  • Cuando salga a comer fuera elija platos sencillos, que difícilmente puedan incluir ingredientes "enmascarados" a los cuales sea alérgico. No dude en preguntar los ingredientes al personal.
  • Lea detenidamente las etiquetas de los alimentos. Actualmente, la legislación obliga a declarar la presencia de los alérgenos alimentarios más comunes.
  • Las circunstancias en las que se pierde la rutina habitual son las que comportan más riesgo: fiestas, excursiones, viajes, etc...

RINITIS Y CONJUNTIVITIS ALÉRGICA
  • Evitar el contacto con los alérgenos causantes siempre que sea posible.
  • Evitar ambientes cargados con humo y los cambios bruscos de temperatura.
  • Los lavados nasales con suero fisiológico o agua marina tratada son una medida higiénica inocua que ayuda a eliminar la mucosidad acumulada y los alérgenos presentes en la vía respiratoria superior. Alivia los síntomas de irritación y sequedad.
  • Los colirios a base de suero fisiológico o las lágrimas artificiales le ayudarán a mantener lubricada la conjuntiva y a eliminar restos de alérgenos. Si se conservan en el frigorífico, alivian el escozor.
  • Proteger los ojos con gafas si los síntomas oculares son intensos.
  • Usar mascarilla que tape nariz y boca cuando no pueda evitar la presencia de alégenos.
  • Siga las recomendaciones de su alergólogo sobre el tratamiento: algunas medicaciones deben usarse sólo cuando se presenten los síntomas, pero otras deben utilizarse de forma habitual durante períodos prolongados de tiempo.
  • Si ha de conducir o emplear maquinaria peligrosa, asegúrese de que el antihistamínico que le han prescrito no el dé sueño.

ASMA
  • Evite el contacto con los alérgenos causantes siempre que sea posible.
  • Evite ambientes cargados con humo y los cambios bruscos de temperatura.
  • Fumar es perjudicial para todos, pero especialmente para las personas con problemas bronquiales. Por tanto, fumar es doblemente nocivo para los asmáticos.
  • Cuando vaya a realizar un esfuerzo físico, inicie un calentamiento progresivo. Respire por la nariz. El aire así inspirado es más cálido y húmedo.
  • Beber una cantidad adecuada de líquidos le mantendrá hidratada la vía aérea y le ayudará a expectorar la mucosidad.
  • Usar mascarilla que tape nariz y boca cuando no pueda evitar la presencia  de alérgenos.
  • Siga las recomendaciones de su alergólogo sobre el tratamiento: algunas medicaciones deben usarse a demanda, pero otras deben administrarse de forma habitual durante períodos prolongados de tiempo.
  • Pregúntele a su médico todas las dudas que se le ocurran sobre el tratamiento: nombre de los medicamentos, para qué sirven, qué dosis debe tomar, cuándo y durante cuánto tiempo, qué efectos secundarios tienen, actitud si no hay mejoría, actitud ante las crisis, interacciones con otros medicamentos.
  • Asegúrese de disponer siempre el broncodilatador inhalado que le han prescrito; llévelo consigo, nunca sabemos cuándo lo podemos necesitar.
  • Durante una crisis, es importante no perder la calma. Siéntese erguido o algo inclinado hacia delante. Trate de hacer más lenta su respiración, alejará el pánico y se agotará menos. Tome la medicación tal como le ha indicado su médico.
  • Deberá solicitar ayuda si una crisis asmática no mejora tras la utilización de su broncodilatador, si nota que va empeorando progresivamente o si le cuesta moverse o hablar.
  • El control del flujo espiratorio máximo (peak flow) nos informa de cómo estamos (¡es como la báscula durante una dieta!). Puede ser muy útil para el diagnóstico y para tener una idea de la gravedad de una crisis.
  • Sea especialmente cauto si ya ha tenido que ir a Urgencias en otras ocasiones o si ha precisado ingresar en la unidad de cuidados intensivos.
  • Durante el embarazo, debe continuar su medicación antiasmática. Su médico le indicará si debe cambiar alguno de los fármacos, pero en general no es necesario. Tampoco es necesario suspender la medicación si da de mamar a su bebé.
  • Si va a ir de viaje, no olvide su medicación. Tanspórtela en el equipaje de mano, no la factura. Lleve consigo un informe médico donde conste el tratamiento prescrito, para que no le pongan pegas al pasar la aduana en los aeropuertos.

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